Creo firmemente que la tarea de escribir acerca de la situación de España puede resumirse en el propósito de lograr que, a más víctimas empobrecidas por este modelo injusto, inmoral y cruel, de cómo resultado menos votantes cómplices de sus victimarios. Al menos, una parte no menor de los analistas llevan a cabo desde sus columnas, día sí y día también, la publicación del dejar al descubierto las mentiras, el cinismo y la falta de ética, en la gestión de los recursos públicos. Esta administración expulsa al talento. Tal vez porque los deja en evidencia. Tampoco recompensa al esfuerzo. Los beneficiados por títulos honoríficos, si lo son realmente, podrían responder como ha hecho Emilio Lledó. El filósofo rechazó recibir la Medalla de Oro de la Comunidad de Madrid, el máximo galardón que otorga el Gobierno regional, tras la polémica del máster de la ex presidenta Cristina Cifuentes, finalmente imputada por este caso, eso por la dignidad moral que lo caracteriza. Coherencia.

En pocas palabras, España está gobernada por una camarilla de incompetentes, o perversos, que la están despojando de las pocas posibilidades que aún le restan para mantener un lugar digno en la historia cercana. De allí que, todavía estoy en la tarea de dilucidarlo, se trate de un modelo deliberado de enriquecimiento obsceno a costa del esfuerzo de la mayoría de ciudadanos honestos del país o, lo que sería pavoroso, la consecuencia de un grupo de mediocres que se parapetan tras derechos adquiridos al cabo de los devenires de genuflexiones, degradaciones genéticas o, quizá, la práctica tan aceptada de que exhibir una mediocridad exultante, o un aplauso entusiasta a las incoherencias verbales del líder, les garantice seguir medrando de las arcas públicas. Como verán, poco de constitucional hay en dichas opciones.

En este escenario y, como todo parece indicar, el PNV garantizará al PP la permanencia el resto de legislatura, aprobando sus presupuestos, por un plato de lentejas. Corta visión de estadistas de la dirigencia peneuvista. En el fondo no aceptan que, si lo hacen, le terminarán dando el gobierno a la opción de Podemos en Euskadi para las próximas autonómicas. En cualquier caso, le darán el control de la gestión presupuestaria a un Mariano Rajoy que miente de manera tan agraviante, que de poco le servirá ganar tiempo. Cuanto más siga en esa posición más quedará en evidencia que el presidente miente, Rivera lo apoya y Sánchez calla.

En respuesta, la sociedad civil se está movilizando pese a ellos. Lo hace porque las instituciones del Estado, incluida la Corona, se están demostrando incompetentes en el mejor de los casos, para resolver sus dificultades. Ello, porque los indicadores macroeconómicos si bien son ciertos, mientras al menos si los precios de la energía internacional no se incrementen. Si lo hiciesen, quedaría al descubierto el desmantelamiento de todo el desarrollo de las tecnologías de energía renovables de las que España podía presumir. Portugal lo deja en evidencia. Otro modelo es posible. 

El empobrecimiento de la población es un hecho. El 14.8% de los trabajadores de este país está bajo el umbral de la pobreza. En un sistema en crecimiento, los farsantes que siguen sosteniendo que España va bien deberían explicar en donde se domicilian los beneficios de tales magnitudes. La infoxicación informativa, de la que la Vicepresidenta del Gobierno nos podría dar explicaciones con el criterio de reparto de las pautas de la publicidad institucional a los medios afines, se cubre de gloria en la defensa de las medidas de gobierno y de sus retracciones, como tal ha sido en el caso de los aún miserables aumentos en las pensiones.

La oficina de investigaciones de UNICEF Innocenti publica cada año su informe Report Card (hoja de evaluación) sobre el bienestar de los niños en los países más desarrollados (todos aquellos que se encuentran dentro de la OCDE o la Unión Europea). España, por ejemplo, dedica a la protección de los niños y las familias un 1,4% del PIB, casi la mitad que la media de los 28 y casi tres veces menos que Dinamarca, el Estado más generoso con sus hijos. Políticas nada humanistas las de los que se tapan con banderas y defienden la tradición franquista.

Para medir el riesgo de pobreza y exclusión se utiliza en otro informe, el indicador AROPE, At Risk Of Poverty and/or Exclusion, propuesto por la Unión Europea, que hace referencia al porcentaje de población que se encuentra en riesgo de pobreza y/o exclusión social. Tenemos que, según su Informe AROPE 2017, la desigualdad que existe, en términos de pobreza y/o exclusión social, entre los distintos territorios que componen España. Como se verá a lo largo de las páginas de ese trabajo, esta desigualdad territorial es mayor que la que existía antes de la crisis y, paradójicamente, su incremento se ha producido en estos últimos años que son, precisamente, los de la llamada “recuperación”. La Tasa de Riesgo de Pobreza alcanza este año al 22,3 % de la población, cifra que es su máximo histórico. Luego nos preguntamos quienes “rompen España”.

El rescate de las radiales es otro episodio de la cadena de decisiones que cualquier observador neutral podría considerar prevaricación o, en otro caso, incompetencia culposa. Las R3 y R5, rescatadas a los apóstoles del liberalismo de pacotilla, dentro de la conocida política de privatizar beneficios a los amigos y donantes, mientras se socializan las pérdidas. Este gobierno ya gestiona ocho de estas autopistas, con la explícita intención de volver a entregarlas a quienes se les rescató, sin la deuda adquirida, claro. El Ejecutivo de Rajoy, con su actual ministro Iñigo de la Serna, pretende obtener entre 700 y 1.000 millones tras sacar a concesión las infraestructuras por un plazo de 25 años. El coste del rescate se fijará también antes de que acabe 2018, pero el ministro ya estima que la cantidad utilizada para negociar un acuerdo con los acreedores de las sociedades concesionarias ronda los 1.700 millones. A su vez, estos fondos de inversión, tan cercanos a esta administración, reclamaran una cifra más próxima a los 3.500 millones y anticipan una guerra judicial. Que será al bolsillo de los españoles, no al de los concesionarios que se han librado de esa deuda. ¿Se entiende el modelo que nos aplican?? A esta situación, si cualquiera de l@s lector@s quisiera defender su corrección, sería calificad@ de “peligros@ populista de izquierdas”. Los patriotas son ell@s, de los que los juzgados están repletos. Tanto como sus cuentas en paraísos fiscales.

Lector, dile a sus votantes cómplices que dejen de apoyarlos, porque de esas decisiones surgen víctimas, en la sanidad, en la dependencia, en el sistema educativo, en la desnutrición infantil, de la que poco hablan los cantantes del “Soy el Novio de la Muerte”. Pese a ser miembros de una organización de creencias de alta moral y firmes propósitos éticos.

Ya lo dejó claro el Presidente Franklin D. Roosevelt en su discurso de investidura de 1937: “La medida de nuestro progreso no es cuánto podemos añadir a la abundancia de aquellos que tienen mucho, sino de qué manera podemos garantizar lo suficiente para aquellos que tienen poco”.

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