Nueva ruta de los Balcanes a través de Bosnia. Foto: Kamila Stepien.

Bosnia se ha unido a la lista de los países que conforman la llamada ruta de los Balcanes a través de la cual miles de personas intentan llegar a la Unión Europea. Son más de 4.000 migrantes y refugiados los que se encuentran malviviendo en asentamientos informales y edificaciones abandonadas a lo largo de la frontera de Bosnia con Croacia.

En los últimos meses, el número de personas que llega a Bosnia ha ido aumentando progresivamente. En el límite de la ciudad de Bihać, alrededor de 3.000 personas viven en el interior y en los alrededores de un edificio abandonado que está prácticamente en ruinas. Este edificio, sin cristales en las ventanas y con la posibilidad de desplomarse, acoge a este grupo de personas que esperan huir del conflicto y de la pobreza que les hicieron abandonar sus países de origen.

Mientras tanto, a las afueras de la cercana ciudad de Velika Kladuša, aproximadamente un millar más viven en tiendas de campaña y en refugios improvisados. Alrededor de estos refugios han excavado zanjas con las que tratan de mitigar las inundaciones causadas por las fuertes tormentas de verano.

“Las inaceptables condiciones en las que estas personas se encuentran en los asentamientos fronterizos temporales de Bosnia y Herzegovina se ven empeoradas como consecuencia de una respuesta humanitaria que está siendo, a todas luces, lenta e inadecuada”, explica Juan Matias Gil, coordinador general de Médicos Sin Fronteras en Serbia y en Bosnia-Herzegovina.

Desde Medicos Sin Fronteras denuncian las inaceptables condiciones en las que se encuentran estas personas, así como la lenta e inadecuada respuesta de las organizaciones humanitarias y autoridades locales para cubrir sus necesidades. “No solo no tienen acceso a servicios médicos, sino que también carecen de la asistencia más básica en materia de alimentos, refugio, ropa y artículos de higiene” explica Gil.

Ambos asentamientos están formados por adultos, por familias y por menores no acompañados que proceden en su mayoría de países como Pakistán, Afganistán, Siria e Irak. Su objetivo, al igual que a lo largo de toda la ruta de los Balcanes, es huir del conflicto e intentar llegar a la Unión Europea.

“La falta de una planificación coordinada y de una preparación que hubiera permitido reaccionar de forma más adecuada, es lo que ha dado lugar a esta situación. Las condiciones en las que se encuentran hoy los migrantes y refugiados en la frontera de Bosnia-Herzegovina con Croacia ponen en grave riesgo su bienestar, su seguridad y su salud” afirma Gil.

Por ello, desde MSF advierten de la necesidad de paliar esta situación antes de que bajen las temperaturas. “Si continúan en esta misma situación cuando las temperaturas empiecen a caer, podríamos pagarlo con la pérdida de muchas vidas. Es importante que las autoridades y organizaciones humanitarias empiecen a prepararse con tiempo” explican.

Mientras que la situación en sus países de origen no cambie, estas personas continuarán huyendo del conflicto para buscar seguridad en Europa. Una situación que estamos acostumbrados a ver en Serbia y que cada vez se expande con mayor fuerza.

“Estas personas están ahora atrapadas en Bosnia-Herzegovina como antes lo estuvieron en Serbia. Y es que –continúa Gil– en ausencia de canales seguros para solicitar asilo y protección internacional, se ven obligadas a continuar emprendiendo viajes peligrosos y a atravesar pasos fronterizos irregulares. Cada vez que uno se cierra, tienden a buscar otro, porque es la única opción que les queda”.

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