Mario Conde se desnuda en Facebook

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Mario Conde ha aprovechado la oportunidad que le ofrece la red social Facebook para escribir una reflexión sobre lo que ha supuesto para él este cuarto ingreso en prisión. El gallego ha reiterado su inocencia y a aprovechado para agradecer a todos aquellos que siguen creyendo en su integridad

“Ante la imposibilidad física de agradecer individualmente a todos los que en este cuarto encierro en prisión me habéis hecho patente vuestro apoyo y afecto, que han sido decisivos en estos momentos, uno de los mas dolorosos de mi vida, utilizo esta red social para enviaros un abrazo preñado de afecto y agradecimiento, en mi nombre, en el de mis hijos, mis colaboradores mas próximos y de las personas que -me consta- han sufrido este nuevo golpe -otro más- en mi existencia.

He aprendido muchas cosas en mi vida pero una es rotunda: si quieres saber quiénes son tus amigos, arruínate. Si deseas saber quien te ama, ingresa en prisión.

No voy a relatar ahora pormenores de ese nuevo/viejo asunto judicial, porque mi norma siempre ha sido que es en sede judicial en donde se efectúan las consideraciones. Ya sé que otros no respetan esta regla, tal vez porque conscientes de la debilidad de sus escritos e informes acuden al aporte mediático como complemento esencial inflacionado ad nauseam.

Pero tengo un deber moral que cumplir. Se lo dije al juez en la comparecencia en la que la fiscal pidió mi ingreso en prisión. Y lo repito hoy. Podéis estar absolutamente seguros, sin el menor resquicio de duda, de que ninguno de los euros que han sido traídos para ser invertidos en empresas españolas, absolutamente ninguno, procede, ni directa ni indirectamente, de Banesto. Soy consciente de que se ha repetido hasta la saciedad lo contrario, con tal intensidad y coincidencia que pocas dudas caben de que se trata de una actuación coordinada basada en una consigna. No importa. La verdad es la que es. Afortunadamente podremos probarlo con documentos que impedirán cualquier duda. Ni un solo euro tiene nada que ver con Banesto. Absolutamente nada. Insisto: lo demostraré.

Soy consciente de que a la tribu de la carroña le dará igual. Quienes viven de mentir y difamar sienten alergia por la verdad, porque destroza sus platos de lentejas. En 1523 Luis Vives escribió: “todo es cerrazón y noche” y en 1570 Rodrigo Manrique le contestó. “dices muy bien, nuestro país es tierra de envidia y soberbia”. Hoy, 500 años después, ese diagnóstico es mas certero que nunca.

Es cierto, como dice Cioran, el filósofo de verbo ácido y pluma indomable, que nos vemos obligados a soportar el hedor del surco que algunos hombres trazan sobre la historia. Pero al tiempo sentimos el perfume de la fuerza de la dignidad que ciertos ejemplares humanos albergan en sus corazones y manifiestan en sus conductas. Así es la ley de esta manifestación: la dinámica de los opuestos. Por ello, les doy las gracias a la carroña y a la noche, porque nos ayudan a valorar la luz y la dignidad

Y por fin he aprendido la lección: al igual que Rubén Darío odiaba el tiempo que le tocó vivir, me he convencido de que este país no es mi sitio. Cuando todo termine me iré. Hasta ese momento estaré a disposición de los que sobre mi mandan. Y cumpliré al pie de la letra sus órdenes y mandatos. Como siempre he hecho al margen de mis opiniones personales. Si me vuelven a ingresar en prisión por lo que sea, ingresaré. Pero cuando termine me iré. Ojala mis hijos, nietos y aquellos a quienes quiero me acompañen, pero no puedo forzarles.

Amo con todas mis fuerzas a mi tierra, a mi Galicia, pero al igual que mis abuelos y bisabuelos me veré obligado a quererla en la distancia. La nostalgia es genéticamente de los que llevamos sangre de su valles, ríos y colinas, montañas y soutos, millos, bahías y radas.

Camino hacia el otoño existencial, pero todavía albergo la esperanza de primaveras. Pero hoy en este lugar llamado todavía España al menos para mi no amanece. Todo es cerrazón y noche.”

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