Lleva 14 años dedicado al mundo editorial desde su puesto de director de un sello tan prestigioso como Almuzara . El exministro de Trabajo y Asuntos Sociales Manuel Pimentel, en sus múltiples facetas de escritor, editor, bibliófilo y descubridor de talentos literarios tiene mucho que contar sobre el presente y el futuro de un mundo tan vulnerable como el de la letra impresa. Por si todo ello no fuera suficiente, aún puede multiplicar su tiempo para impartir conferencias, ejercer de mediador, publicar algún que otro bestseller como su reciente Dolmen o presentar Arqueomanía para RTVE. Durante la conversación descubrimos a un hombre profundamente sensible y con un finísimo sentido del humor con dos claras prioridades: el discernimiento y la palabra escrita.

-La editorial Almuzara nacida en 2004 se ha convertido en una de las relevantes del país. ¿Ha cambiado mucho el mercado editorial desde entonces?

Las diferencias más sensibles residen en lo relacionado con el mundo digital, tanto en lo que se refiere al libro electrónico como en la influencia de las redes sociales. Por otra parte, hemos asistido a una progresiva concentración de los agentes del libros, ya sean editores, distribuidores o libreros. Además, mitad por efecto de la crisis económica, mitad por los cambios de hábito del consumo cultural, el mercado del libro se ha reducido, por lo que los editores tenemos que desenvolvernos en un ecosistema más complejo, si cabe, que el que teníamos hace catorce años.

-¿Qué cualidades son necesarias para ser un buen editor? -amén del gusto y la sensibilidad hacia los libros-

Un editor debe poseer alma de poeta equilibrada con entrañas de mercader de libros. Un buen editor simboliza la simbiosis de extremos aparentemente opuestos pero que deben convivir en el seno del buen editor. Nadie que no ame a los libros logrará desarrollarse en la edición, pero, tampoco, nadie que no se repita todos los días que los ingresos han de ser superiores a los gastos podrá sobrevivir en la misma.

“El target editorial siempre deben ser los buenos libros. Y los buenos libros los escriben mujeres y hombres por igual. Bienvenidas sean las buenas escritoras, bienvenidos sean los escritores buenos”

-Le oí decir una vez que le gustaría que las huellas de su camino tuvieran forma de libro… ¿Eso quiere decir que no desea ser otra cosa que editor y escritor?

He tenido la fortuna de poder desarrollar diversas actividades a lo largo de mi vida, y la que más me llena es la de editor y escritor. Ahí he encontrado mi camino.

Almuzara , Berenice, Arcopress, Guadalmazán y Toromítico . Cinco sellos con personalidad propia. ¿Cuáles son las señas de identidad del grupo Almuzara, ahora mismo? 

Amor al libro, gusto por lo local y por las jóvenes promesas, apuesta fundamental por el ensayo y la historia, respeto a la radical libertad de ideas y pensamiento y cierto grado de heterodoxia alejados de lo políticamente correcto coyuntural.

-Creo que está escribiendo un manual de oratoria… En nuestro país existe un déficit importante en el manejo de la misma ¿cuáles son las claves de la destreza comunicativa? 

La oratoria es el arte y la ciencia de conseguir lo que se desea a través del uso de la palabra. Por tanto, lo primero es tener claro el fin propuesto, conocer a la audiencia, prepararse y ensayar. La oratoria supone una relación orgánica entre el orador, la audiencia, el discurso, el canal y las circunstancias, ya que todos esos elementos son importantes y configuran el todo de la comunicación. El buen orador no nace, sino que se hace.

-La colección “Eso no estaba en la Historia de…” se ha convertido en un fenómeno editorial. Un libro que es un producto en sí es muy difícil de conseguir. ¿Dónde están las claves de su éxito?

No existen clave cierta alguna. La edición, más que ciencia, es alquimia macerada por el amor y el tesón. A veces la materia se transmuta y otras no. Ahí radica su dificultad, ahí reside su radical belleza.

“Un editor debe poseer alma de poeta equilibrada con entrañas de mercader de libros”

-¿Qué grado de autonomía tiene un editor? – hasta dónde sirve el “olfato”. ¿O pesan más los imperativos del mercado? 

Una persona sin olfato nunca podría dedicarse a la edición. Pero el olfato, por sí solo no es suficiente, se precisan otros talentos humanos y conocimientos profesionales para que cuaje un editor.

-Almuzara es una editorial referencia en temas relacionados con Al Ándalus… que durante mediados del s. VIII se estableció en casi toda la Península… ¿Qué le fascina realmente de ese periodo que tan extenso -desde el 711 hasta 1492-?

AL Ándalus es considerado como un periodo ajeno a nuestra historia, cuando, en verdad, es parte esencial e irrenunciable de ella, con sus luces y sus sombras, como también las presentaron el resto de los reinos cristianos. La mezquita de Córdoba o Medina Azahara no son monumentos árabes, son monumentos andalusíes e hispanos. Abderramán III no fue un califa árabe, fue un monarca hispanomusulmán. Al Ándalus no fue árabe, es español. Musulmán, sí, pero hispano por historia, sangre y cultura.

-Por cierto, los yihadistas están obsesionados con recuperar al-Ándalus. ¿Qué puede añadir sobre esa “reclamación histórica” de los extremistas? 

Los yihadistas son unos locos sanguinarios que viven en una demencia asesina. Sólo tienen un camino posible: desaparecer, por el bien del islam y de la humanidad.

-Siempre he querido saber de dónde nace su pasión por Tartessos y la Atlántida…

En ellos el mito se confunde con la historia, lo posible con lo soñado. Además, ambos se ubicaron sobre nuestro suelo. Tartessos es una realidad histórica, la Atlántida un mito que bien pudiera ser cierto.

-Hoy en día la literatura escrita por y para mujeres. ¿Se ha convertido en un target editorial?

El target siempre deben ser los buenos libros. Y los buenos libros los escriben mujeres y hombres por igual. Bienvenidas sean las buenas escritoras, bienvenidos sean los escritores buenos.

-Como en el caso de la música: El escritor hoy necesita girar por provincias, hacer firmas, el tú a tú con el lector…

El contacto con el lector, las presentaciones, los club de lectura, resultan fundamentales para todo escritor. Como editorial dedicamos tiempo, talento y energía para favorecerlo.

-El libro electrónico, el audiolibro… ¿El mundo editorial seguirá siendo canónico, en papel… o deriva hacia otro lugar?

Nos adentramos en un nuevo continente digital, un territorio sin mapa. El futuro está por escribir, pero el libro papel convivirá con otras soportes de contenido escrito de naturaleza diversa. No desaparecerá como algunos profetas de la catástrofe vaticinaron en vano.

-¿Cuál es la importancia de los libreros, realmente?

Resultan del todo fundamental. Asesoran al lector, acercan y fomentan al libro y a los autores, aportan su propio estilo y gusto, crean espacios de cultura y de amor a la lectura. Ayer, hoy y mañana, pasear entre los libros de una librería supone siempre una aventura a la que el amante de la lectura jamás podrá renunciar.

-Para terminar, nos podría hablar un poco de sus gustos lectores, de su canon personal

Combino tres tipos de lectura. La profesional, como editor, de los muchos manuscritos que estudiamos. También, como escritor, de los libros que leo para asesorarme y aprender de los temas que trabajo. Y, como lector ansioso, los libros con los que disfruto, que son de géneros diversos, ya que soy lector de novela, de ensayo y de poesía.

DOLMEN , un thriller que nos sumerge en los secretos de la época megalítica

-Tras un crimen terrorífico perpetrado mediante un rito prehistórico en una hacienda del Aljarafe sevillano, una extraña rueda litúrgica comienza a girar fatalmente… Asesinatos Arqueología y crímenes rituales se mezclan en su última y exitosa novela “Dolmen”. 

Así es. Vivimos en el país con los dólmenes más espectaculares del mundo y, probablemente, los más antiguos. Están ahí, junto a nosotros, provocándonos con su misterio insondable… La aventura estaba servida.

-Su protagonista, Artafi es arqueóloga y sabe que la policía no puede hacer nada con las técnicas del siglo XXI porque no están preparados para entender la magia de la prehistoria… 

Cada época tuvo su propia mentalidad y hoy nos costaría entender la mente mágica de la prehistoria. Por eso, los algoritmos encuentran dificultades para adentrarse en el corazón del misterio megalítico.

“Los libreros resultan del todo fundamental. Asesoran al lector, acercan y fomentan al libro y a los autores, aportan su propio estilo y gusto, crean espacios de cultura y de amor a la lectura”

-Erigimos dólmenes durante casi tres mil años y han tenido muchos usos, ¿cuáles han sido los más importantes?

Sus usos han sido varios. Necrópolis, santuarios, lugares de culto, de ceremonias, de agregación, de poder. De alguna forma, fueron las catedrales primeras, lugares de prestigio, de respeto y de culto a la naturaleza y a los antepasados.

-Se enclavan en lugares de fuerza ¿cuál es el punto de la península con más dólmenes? 

Existen dólmenes en toda la Península, pero la mayor concentración se presenta en el suroeste, entre Andalucía, Extremadura y el Alentejo portugués.

-¿Qué le atrae, realmente, del megalitismo?

Aparte del prodigio arquitectónico que suponen, levantados en el abismo de los tiempos, me atrae la magia y el misterio que evocan y que aún nos fascina, enamora y atemoriza al tiempo.

-¿Para cuándo su próxima incursión en la novela? 

Antes de escribir la primera línea, la novela por venir comienza a habitar en ti, a tomar forma de manera imperceptible. Yo estoy en esa fase, espero este verano comenzar con esa primera palabra a la que seguirán un par de años de trabajo.

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