Todos los estilos musicales, del rock al rap pasando por el pop, tienen en su haber enormes dosis de machismo y violencia contra las mujere. Si hubiera que poner un ejemplo de lo que caracterizamos como cultura de la violación, un grupo de pop de letras más bien tontas como Un Pingüino en mi Ascensor proporcionaría un ejemplo perfecto. Hablamos de la canción Atrapados en el ascensor”:

Una noche más te espero en el portal

Fingiré de nuevo un encuentro casual […]

No trates de alcanzar el timbre de alarma

Tu resistencia me desarma […]

Deja de llamar a la portera,

Contigo no hay manera

Yo que puse toda mi ilusión

En esta violación

Pero el problema viene de muy atrás. Una las letras más machistas y explícitas donde se celebra la violencia contra las mujeres es de 1976. Hablamos de la infame “Niña no te modernices” del afortunadamente olvidado El Payo Juan Manuel:

Qué pasa contigo tía

vaya un cambio que has pegao

bebes tintorro en bota

y mas porros que un drogao

sales a las 12 de la noche para ligar

y llevas metido en el bolso pastillas de premamá.

La cogí del cuello la tiré al colchón

me lancé hacia ella le di un palizón

El canon de la cultura de la violación en el rock podría comenzar con el grupo de La Elipa Burning. “Jim Dinamita” apareció en su primer disco Madrid, publicado en 1978.

A una guiri violé

al salir del talego

y me llenó de plata

por todo ello.

Loquillo es el intérprete que popularizó la canción del guitarrista y compositor de los Trogloditas Sabino Méndez “La mataré”, la más conocida de las canciones que celebran la violencia machista. Dejó de tocarla a principios de los 90, para cambiar posteriormente de opinión y volverla a introducir en su repertorio a partir del 2014:

Quiero verla bailar entre los muertos,

la cintura morena que me volvió loco,

llevo un velo de sangre en la mirada,

y un deseo en el alma,

que jamás la encuentre.

Sólo quiero que una vez

algo la haga conmover.

Que no la encuentre jamás

o sé que la mataré.

Otro “clásico” de la cultura de la violación fue creado e interpretado por Coque Malla en su etapa con Los Ronaldos. Hablamos de “Sí, sí”, publicada en 1987:

Tendría que besarte, desnudarte, pegarte y luego violarte

Hasta que digas sí

El punk no se libra de la violencia machista. Siniestro Total publicó en 1982 “Hoy voy a asesinarte”, en su etapa con Germán Coppini al frente, posteriormente vinculado a organizaciones comunistas como el PCPE:

Hoy voy a asesinarte, nena

te quiero pero no aguanto más

hoy voy a asesinarte, nena

no me volverás a engañar

Aunque se presupone que el indie es realizado por personas de gran capital cultural e ideas progresistas lo cierto es que tampoco se libra de letras en las que se ensalza la violencia contra las mujeres. Nacho Vegas publicó en el 2005 “Marilyn”:

Te podía golpear y aún estaba bien.

Te humillé, te violé y tú seguías en pie.

Y aunque no es frecuente en mí,

quise concederte un nombre y te di a elegir:

“¿Cómo te quieres llamar?”.

Tú me respondiste así: “Marilyn”.

El rap es uno de los estilos más patriarcales y violentos, tanto fuera como dentro de España. Los Chikos del Maíz, que son explícitos en su apoyo a Unidos Podemos, son los autores de “Spain is different”, una letra con numerosas provocaciones como es habitual entodas sus creaciones, pero con un especial tufo machista:

Leticia Ortiz es una arpía, su coñito tiene premio

no cobra veinte euros por mamada, cobra un reino […]

Amaral es un frígida y Bisbal no tiene el graduado

Quien ostenta el dudoso honor de ser probablemente el artista que más celebra la violencia machista es el rapero Costa. Cuesta encontrar una letra donde no haya insultos o humillaciones dirigidas hacia las mujeres, además de una constante reivindicación de la cultura de la violación. En “Cocaína en base” se resume el estilo de Costa:

Sé que antes de Morfina teníais mi cruz preparada

y ¿ves? dos años después en mi polla aun chorrean tus babas

si crees que mi odio y mis sentidos, zorra, ya se han secado

he muerto, he vuelto pa empalarte, puta, resucitado

ni tus pajas, ni tu rap pop, ni tu rap denuncia

simplemente la verdad, mi alma sucia

lo sangro osucro, fumo puro, puta, como crudo

se aprecian las muescas de mi polla, zorra, en tu culo

llamada y tu uralita

me bebo las copas de un trago, agua bendita

la polla dentro, muerdo el cuello, la puta grita

y como me dice Carmona, ¡puñalá en la tripa!

Para finalizar, hay que recordar que el machismo no es algo exclusivo de los hombres. La Zowi, una de las nuevas artistas trap, reivindica en “Mi chulo” junto a Lorena B ideas que parecen sacadas de la mente de El Payo Juan Manuel, a pesar de lo aparentemente moderno del producto:

Trapis de amor, llamamos a par de putas,

seguimos siendo dos, papa solo tú y yo,

se nos paran las agujas del reloj.

A mi no se me compara,

llevas mucho maquillaje en la cara, si tú eres Zara yo soy Donna Karan,

como te pases te rajo la cara

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5 Comentarios

  1. Te recomiendo que te pases por la estación de Ciudad Lineal, sobre todo avanzada la tarde se suelen ver ejemplos de lo que comentas.

  2. Hay que ver un poquito más allá, que nos la cogemos con papel de fumar. Esto son letras de una obra artística, no manuales de instrucciones. Por favor dejemos de ver las historias que alguien cuenta como manuales de conducta.

    Entonces:
    – Una película que tenga una escena con una violación hace apología de la violación?
    – Una canción que habla de saltar al vacío invita al suicidio?
    – Un libro que hable de un personaje esnifando cocaína fomenta la drogadicción?

    • Pues depende de la obra en cuestión, de cómo se presente el acto, quién esté narrando, para quién lo esté haciendo, y qué efectos busque. Las letras del artículo no son las historietas de un personaje despreciable, son una voz despreciable desde una posición de poder concreta, y que pretende ser ‘cool’. No es como, yo qué se, la canción de Pedro Navaja, el libro de Lolita, o la película Psicosis.

      Un saludo

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