El Partido de los Trabajadores (PT) ha inscrito la candidatura de su líder encarcelado Lula da Silva para las elecciones presidenciales de Brasil del próximo 7 de octubre. De ser elegido Lula junto con López Obrador en México, representarían una mayoría de la izquierda en América Latina en el liderazgo de esta parte del mundo.

El acto de inscripción de Lula se realizó ante el Tribunal Supremo Electoral en Brasilia, en presencia masiva de militantes de su candidato a la primera magistratura. El PT también ha registrado como compañero de fórmula de Lula al ex ministro de Educación Fernando Haddad, quien sería el candidato a presidente si, por su situación legal, el exmandatario no pudiera participar en las elecciones.

Lula se confirma como candidato del PT, aunque semanas atrás un tribunal de segunda instancia de Porto Alegre ratificó por unanimidad la condena contra Lula por corrupción y ha elevado la pena a doce años.

No obstante, el ex presidente Lula insta a la militancia a continuar en caso de que ocurra un “hecho indeseado”, como su inhabilitación política. “Acepto la indicación de precandidato del Partido de los Trabajadores (PT)”, afirmó Lula durante una reunión en Sao Paulo de la comisión ejecutiva nacional de esa formación, que aprobó por unanimidad su postulación para las elecciones del próximo octubre.

El Partido de los Trabajadores (PT) ha inscrito la candidatura de su dirigente encarcelado para los comicios del 7 de octubre

Lula, de 72 años, tiene procesos abiertos en la justicia. Aun así, recalca que su precandidatura no ha sido lanzada para “protegerse”, sino para “gobernar y recuperar” Brasil, país que gobernó entre 2003 y 2010.

Lula entregó la Presidencia con un índice récord de popularidad (87%), y recibe ahora el apoyo del PT, la mayor de las organizaciones de la izquierda de América Latina. A pesar de su encarcelamiento está al frente de las encuestas demoscópicas con alrededor de un 30 % de intención de voto.

“La justicia no hace otra cosa que no sea perseguirlo, intentar inhabilitarlo, apartarlo de la discusión política, pero no hay política en Brasil sin hablar de Lula”, señaló la presidenta del PT, Gleissi Hoffmann, durante la convención, en la que cientos de personas usaron máscaras del exlíder sindical. Y añadió: “Es la actitud más desafiante que hemos tenido contra un sistema podrido”.

“Yo voy a crear el día de ‘Yo vuelvo’, para que junto al pueblo podamos ser felices otra vez”, señaló Lula en una carta que envió en julio a sus partidarios y en la que se comparó al primer emperador de Brasil, que declaró la independencia al negarse a regresar a Portugal y avisar que se quedaba en el país.

“Soy candidato porque tengo la certeza de que puedo recuperar Brasil. Recuperar empleos, escuelas, salarios, salud, autoestima, dignidad y soberanía”, agregó en su misiva Lula, quien retomó en prisión el discurso de izquierdista radical con que se caracterizó al inicio de su carrera, antes de pactar la paz con los mercados.

El líder socialista espera navegar no sólo en la ola de su alta popularidad, sino también en la de la actual polarización en Brasil, con su principal rival como exponente de la extrema derecha, y en la de la impopularidad del actual presidente brasileño, Michel Temer.

Entre otras candidaturas a la presidencia de Brasil, encabeza las preferencias el ultraderechista Jair Bolsonaro (17%), seguido por la ecologista Marina Silva (13%), el laborista Ciro Gomes (8%) y el socialdemócrata y antiguo gobernador de Sao Paulo, Geraldo Alckmin, con un 6%.

 

La República de Brasil

 

En octubre de 1998, el presidente Fernando Henrique Cardoso fue reelecto en la primera vuelta del escrutinio con cerca del 54% de los sufragios contra menos del 32% para su adversario Luiz Inácio Lula da Silva, líder del PT.

Cardoso anunció su intención de proseguir su programa de austeridad y adoptó, en acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), un plan a seguir. El resultado fue un aumento del desempleo.

Esta crisis financiera sacudió la economía brasileña y desestabilizó la de sus vecinos del Mercosur, particularmente la Argentina. El FMI y los países ricos acordaron 41 mil millones de dólares a Brasil, que enderezó rápidamente su economía.

Las elecciones municipales del 2000 fueron marcadas por los buenos resultados del Partido de los Trabajadores (PT), quienes lograron la alcaldía de São Paulo. Lula fue elegido el 27 de octubre de 2002 en las elecciones presidenciales. Por primera vez, fue elegido en Brasil un presidente de la República de izquierdas. Entró en funciones el 1 de enero de 2003. Y el 7 de octubre de 2018 es muy probable que la historia del Brasil tenga que aceptar como presidente reelecto a Lula.

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