Hubo un día en el que cientos de miles de personas se quedaron en casa. Votantes socialistas principalmente, pero también de Izquierda Unida. Pero ¿por qué prefirieron no acudir a las urnas?

En muchos pueblos andaluces la abstención alcanza límites insospechados anteriormente, a pesar de ciertas encuestas visionarias que afirman que previeron este desencanto, la realidad es que la derecha ha ganado escaños autonómicos por que valían menos votos.

Pueblos como Alcalá de Guadaíra en Sevilla, donde el PSOE ha perdido 4.218 papeletas, que no fueron a ningún partido y la abstención alcanzó el 43,5%. Mirando las estadísticas totales de votos, los socialistas perdieron 402.035 votos y 14 diputados. Si observamos los votantes que se abstuvieron de más con respecto a las anteriores eleciones de 2015, a esa cifra hay que añadir los votos perdidos por Adelante Andalucía.

Los votantes socialistas cambiaron de papeleta, pero la gran mayoria de ellos se quedaron en casa. Incluso en los feudos socialistas, donde el electorado siempre cumplía y acudía cada cuatro años a ejercer su derecho al voto. ¿Por qué esta vez ha sido diferente?

Muchos votantes socialistas muestran su desencanto por la falta de carisma de la presidenta Susana Díaz, su falta de determinación por cambiar el partido y la forma de gobernar. A pesar de sus intentos, los votantes socialistas no han visto lo que ella afirma haber logrado.

El desencanto ha calado entre los vecinos de Alcalá de Guadaíra (75.106 habitantes), bastión socialista situado a las afueras de Sevilla. En Andalucía la abstención fue la segunda más alta desde 1982 con un 41,3% (2,6 millones de votantes), en esta ciudad se elevó hasta el 43,5% (24.978 vecinos), cifras que han favorecido el avance de la ultraderecha y la entrada en tropel de Vox.

La participación en las elecciones andaluzas fue de apenas el 58,6%, la más baja desde 1990, cuando se desplomó hasta el 55,4%. Solo ese año hubo más votantes que no acudieron a votar desde el inicio de las elecciones autonómicas en Andalucía en 1982. El pasado domingo votaron 3,6 millones de andaluces, pero 2,6 millones decidieron no ir a las urnas. Por la noche ya intuíamos que los votantes de izquierdas había decidido dar la espalda a Susana Díaz o Teresa Rodríguez. Semejante desmovilización de los votantes de izquierdas se refleja en el principal feudo del PSOE: la provincia de Sevilla, donde la participación se desplomó más que en ninguna otra provincia —un 5,4%— y los socialistas perdieron dos diputados. De los nueve escaños logrados en 2012, el PSOE cayó a ocho en 2015 y este domingo se ha quedado en seis al perder 113.195 papeletas (de 380.299 a 267.104) respecto a los comicios de hace tres años.

La provincia con menor participación fue Cádiz, con solo un 53,5%, mientras que Jaén obtuvo la mayor afluencia en las urnas con un 63,3% del electorado que acudió a votar. La provincia productora de aceite de oliva—clave para los socialistas— tuvo otro descalabro de participación, al caer un 4,6% respecto a los comicios de 2015. Un retroceso en la implicación de los votantes que afectó también al PSOE, formación que perdió dos escaños al bajar de seis a cuatro.

El cantante Ismael Serrano publicó un mensaje en Twitter, en el que plantea que “más allá de las consignas, hay que reflexionar y movilizar el voto: acercarse a la gente y a sus problemas”, ha planteado Serrano como estrategia para que la izquierda recupere los votos perdidos.

Como punto de arranque del debate debemos acércanos un poco más a las maneras en que los periodistas y los tertulianos hablan de la política.

¿Quieres recibir las novedades de Diario16?

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

cinco × dos =