El juez de la Audiencia Nacional, Fernando Andreu, envió ayer a prisión sin fianza a Mohamed Houli y a Driss Oukabir, dos de los cuatro detenidos por los atentados de Catalunya  acusados de “pertenecer a una organización terrorista” que planeaba una cadena de atentados en Barcelona “comandados por el imán de Ripoll”, Abdelbaki Es Satty.

Mohammed Alla queda en libertad con medidas cuatelares, mientras que la decisión sobre Salh el Karib se pospone hasta que se resuelvan todas las diligencias. Este último terrorista esta siendo fruto de investigación, ya que se esta registrando su locutorio de Ripoll. Cuando culmine ese registro el juez Andreu decidirá.

Todavía con el pijama del hospital en el que ha estado ingresado estos días, Houli, ratificó ante el juez lo que ya declaró ante los Mossos. “la explosión desbarató sus planes iniciales, que pasaban por atentar contra monumentos significativos de Barcelona. El imán tenía previsto inmolarse en la ciudad para completar esa cadena de atentados”.

El Juez también explica en el auto, tras las declaraciones de los cuatro detenidos, que la célula, ya desarticulada, preparaba peróxido de acetona (TATP) en la casa de Alcanar para, unido a las bombonas de butano, causar una masacre aún mayor cargando tres furgonetas con esos explosivos.

La cadena de atentados se frustró cuando el chalet saltó por los aires matando a Es Satty, y sólo entonces fue cuando optaron por el atropello masivo en La Rambla y el ataque con cuchillos en Cambrils, que fue frustrado por los agentes.

Según ha declarado Houli, cuando se produjo la explosión no estaban manipulando el TATP ni las bombonas. Habían terminado de cenar y Houli estaba en el porche de la casa, circunstancia que puede explicar que solo resultase herido.

Una mudanza

Driss Oukabir, de 28 años, fue el segundo en declarar. Resultó ser el primer detenido en la operación tras el atropello masivo. Acudió voluntariamente a la comisaría de Ripoll cuando vio su cara en todas los medios de comunicación, después de que los agentes encontraran su documentación en la furgoneta utilizada en el atentado de La Rambla. Según dijo, su hermano Moussa, de 17 años, le había robado el pasaporte para alquilar la furgoneta.

En un primer momento, esa declaración llevó a los agentes a pensar que Moussa era el conductor de la furgoneta. Sin embargo, fue identificado poco después como uno de los terroristas que murieron por disparos de los Mossos en Cambrils junto a los hermanos Mohamed y Omar Hichami, Said Alla y El Houssaine Aboyaaqoub, hermano de Younes, este último identificado finalmente como el conductor del atropello y abatido en Subirats en la tarde del lunes.

Pero Driss  Oukabir cambió ayer su versión ante el juez. Ante su Señoría declaró que “mintió” a los Mossos sobre el robo de su documentación porque tuvo miedo, y que sí alquiló una furgoneta, pensando que se iba a utilizar en una mudanza. A preguntas de la fiscal, reconoció que si realizó un viaje a Marruecos, y que fue porque pesaba sobre él una orden de alejamiento dictada por la Justicia española. Posteriormente negó pertenecer a ninguna célula yihadista.

Oukabir ha insistido en que el imán es el responsable de los atentados, una acusación que también ha hecho Houli. Este último ha dicho que nunca tuvo intención de hacer daño a nadie y que recomendó que el atentado se hiciese por la noche para minimizar su impacto, reconociendo, a su vez, mediante esta declaración que estaba al tanto de todo.

Los dos últimos en declarar han sido Salh el Karib, propietario de un locutorio en Ripoll, y Mohammed Alla, dueño del Audi A3 el vehículo interceptado en Cambrils. En él viajaba un hermano de Mohammed, Said Alla, que fue abatido por los agentes.  El Karib señaló que él no tiene nada que ver con los terroristas y que se limitó a hacer de intermediario. Compró billetes para Marruecos a su nombre, que en realidad iban a ser para el iman y para el mayor de los hermanos Oukabir. A cambio cobraba una comisión, pero ha insistido en que no tuvo ningún papel en la organización de los atentados.

Alla, por su parte, ha explicado que el Audi A3 está a su nombre pero no es su coche habitual. Ha declarado que él conduce un Seat Ibiza y que el Audi lo utilizaba su hermano Said, pero ambos decidieron ponerlo a nombre de Mohammed para abaratar el coste del seguro. El juez Andreu considera que los indicios contra Alla no son suficientes y da veracidad a la versión de que el Audi A3 de Cambrils pertenecía en realidad a uno de sus hermanos.

Falta de Comunicación

La jornada de ayer también sirvió para que AUGC y SUP, asociación y sindicato de Guardia Civil y Policía Nacional, denunciasen que el resultado de la operación pudiera haber sido distinto en el caso en que Los Mossos hubieran permitido a los Tedax de la Guardia Civil a investigar la explosión de Alcanar. Esta información pone en entredicho la comunicación entre los distintos cuerpos policiales españoles. En relación a este asunto hoy se ha sabido, según publica el diario El País, que Bélgica preguntó a España si el iman de Ripoll tenía lazos con el terrorismo.

Las autoridades de Bélgica preguntaron a un cuerpo de la policía española en 2016 si el imán de Ripoll (Girona), Abdelbaki es Satty, tenía vínculos con el terrorismo islamista, tras sospechar de su comportamiento en la ciudad de Vilvoorde. El mensaje, fue contestado con una negativa el 8 de marzo de 2016, y constituye el mayor indicio conocido que hubiera podido poner a los investigadores antiterroristas sobre la pista del líder de la célula. Ningún cuerpo policial español ha aclarado todavía el contenido de esa comunicación.

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