Después de que  Martin Schulz lograra en el congreso del SPD, con un ajustado apoyo del 56 % de los delegados, el respaldo para  la apertura de negociaciones formales con el CDU de Ángela Merkel, las delegaciones de ambos partidos avanzan en un acuerdo que facilite una reedición del pacto de gobierno que mantuvieron ambas formaciones la legislatura pasada.

Así, los conservadores de Merkel y los socialdemócratas de Schulz anunciaron esta semana un acuerdo sobre condiciones de reagrupación familiar de los refugiados, uno de los tres requisitos que a priori el socialista Schulz aspiraba a mejorar antes de consultar a la militancia, paso que resulta ser condición sine qua non para poder volver a gobernar juntos.

Hay tres puntos concretos en los que el SPD aspira a lograr mejoras en el acuerdo: la limitación de los contratos temporales de trabajo, la reforma del sistema de seguridad sanitaria y las reglas que restringe la reagrupación familiar para los refugiados.

Cuatro meses después de las elecciones que dieron a Merkel y los suyos una frágil victoria (33% de votos) y que propinaron un duro golpe al SPD de Schulz (20,5%), ambas formaciones políticas se encuentran en plena fase de negociaciones para forjar un Ejecutivo.

La política migratoria era uno de los puntos clave, y había descontento en las filas socialdemócratas por la introducción de un límite mensual de 1.000 familiares de refugiados.

Los socialdemócratas han pactado ahora que ese límite en la reagrupación entre en vigor el próximo agosto, y que pueda ser ampliado para casos graves y especiales.

Sin embargo, la realidad es que la renuncia de los conservadores resulta de poco calado, ya que la previsión es que no se den tantos casos graves y especiales como para desbordar en exceso el tope de mil personas al mes.

Conservadores y socialdemócratas aspiran a concluir las negociaciones este domingo, aunque han ampliado el plazo 48 horas más, por tanto el texto con el acuerdo,  que tendrá que refrendar la militancia del SPD, estará concluido, a lo más tardar, el martes 6 de febrero.

Desde las bases del SPD y en concreto las juventudes (JUSO) lideradas por  Kevin Kühnert, existe un movimiento en contra del acuerdo y  suma militantes día a día con derecho a  decidir –no existe un periodo de carencia,  desde la entrada en el partido, para poder votar en este proceso- ,  que ponen cada vez más difícil que la reedición de la coalición de los socialdemócratas con Merkel.

Mucho tiene que mejorar Martin Schulz las condiciones del preacuerdo, firmado con anterioridad al congreso de su partido, para que obtener el parabién de los militantes y pueda llevarse a cabo.

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