Los aumentos de precios en el mercado ibérico de la electricidad al por mayor están haciendo sonar las campanas de alarma en Portugal y España. El secretario español de Estado de Energía, José Domínguez Abascal, se ha reunido en Lisboa con su homólogo portugués, Jorge Sanches Seguros.

En una rueda de prensa celebrada tras el encuentro, Sanches subrayó “la preocupación de los dos países” por el hecho de que los precios al por mayor son “un 20% más altos” que en el mismo período del año pasado. Los precios son “anormalmente altos”, aunque hay más agua en las presas y por lo tanto más condiciones para la producción de agua (que es, en teoría, más barato que la producción mediante combustibles fósiles), subrayó el portugués.

Por su parte, Domínguez Abascal confirmó que el ejecutivo de Pedro Sánchez pidió al órgano regulador de la competencia de España, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMT), una investigación por la subida de los precios, pero que la información recogida hasta la fecha “no es concluyente. El compromiso es el de sacar conclusiones más concretas sobre eventuales problemas de mercado en el otoño”, adelantó José Domínguez Abascal.

“No es en absoluto fácil de explicar la situación”, reconoció el secretario de Estado español, anunciando que los reguladores de la energía y de los mercados de capitales de Portugal y España van a crear un grupo de trabajo “para estudiar el mercado de la electricidad” y poder conocer toda la información que pueda ser utilizada para garantizar “total concurrencia” entre productores ibéricos.

“Los dos gobiernos esperan los mayores esfuerzos por parte de las autoridades reguladoras para evaluar de manera especialmente activa el comportamiento del Mercado Ibérico de la Electricidad (MIBEL) y evitar, en la medida de lo posible, los altos precios en el mercado que tengan directamente impacto en las facturas” pagadas por los consumidores.

Preguntado sobre las sospechas que ya han sacado a la luz algunos medios de comunicación españoles sobre posibles manipulaciones por parte de grandes empresas de energía en la utilización de las centrales hídricas con el objetivo de maximizar las ganancias, José Domínguez Abascal dijo estar convencido de que el actual nivel de precios tiene más a ver “con las imperfecciones del mercado y con reglas que no son actuales, que con malas prácticas de las empresas”. Y se necesita “trabajo conjunto” de Portugal y España para “mejorar las reglas y agilizar el mercado”. “No esperamos encontrar un mercado en mal funcionamiento, pero esperamos encontrar soluciones si se justifica”, afirmó Seguro Sanches.

Los dirigentes políticos de ambos países “miran con mucha atención” al mercado que determina los precios de la electricidad para Portugal y España a partir de la continua subida que se produjo a partir de mayo.

La subida de precios al por mayor no se refleja de igual manera en los dos lados de la frontera, aunque la consecuencia final es siempre la de penalizar a los consumidores. En el caso de los precios regulados en España, a diferencia de lo que ocurre en Portugal (donde los precios regulados se fijan anualmente en función de un valor de referencia), los consumidores que han contraído el voluntario Precio al Consumidor Pequeño (PVPC) ven oscilar su factura según el progreso diario del MIBEL.

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1 Comentario

  1. Habrá que volver a las velas. Se aprovechan de los consumidores, a pesar de que los epañoles están en inferioridad de condiciones con el resto de los europeos.

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