Lo cierto es que nadie conoce el número exacto de militantes del Partido Socialista, puesto que el censo es un gran misterio al que nadie tiene acceso, salvo el Secretario de Organización. Sin embargo, los promotores de la recogida de firmas han querido tirar por lo alto, manejando las cifras que se dieron desde Ferraz para la celebración de las últimas primarias. Y afirman haber superado ya las 90.000 firmas.

La publicación del censo viene siendo una de las reclamas de la militancia desde hace años. La respuesta suele ser que, al contener datos de carácter personal, no pueden facilitarse, aunque existen maneras de cumplir la ley al tiempo de garantizar transparencia. Lo cierto es que quien maneja los censos tiene el poder de la organización: Militantes que nunca llegan a darse de alta, y otros que, al contrario, aunque no paguen su cuota siguen participando en los procesos internos.

Sea como fuere, se ha decidido tomar como válido el número que rondaba los 180.000 militantes, tirando por lo alto y queriendo asegurar el mayor número de firmas posible. Ya se han obtenido las necesarias para exigirle al partido que se convoque un congreso extraordinario.

Los estatutos ya establecen la convocatoria del congreso extraordinario tras la renuncia de la mitad más uno de la Comisión Ejecutiva Federal. Son claros al respecto: Tras la dimisión de los 17 tocaba un Comité Federal que se encargase de poner la fecha del Congreso Extraordinario, con un plazo de cuarenta días. Sin embargo, es público que, en la reunión celebrada el pasado 1 de octubre, la observancia de los estatutos brilló por su ausencia.

A partir de entonces todo se ha precipitado en un bucle sin sentido: Se proclama una gestora sin ser una opción prevista en los estatutos (lo que estos prevén es que la ejecutiva continúe en funciones hasta la celebración del congreso extraordinario que nombre una nueva; lo de la gestora es un conejo sacado de la chistera que no respeta las normas).

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Incoherencias

Y ¿qué hacer cuando no se cumplen las normas? Acudir a la Comisión de Garantías. Se supone que este órgano debería ser independiente y velar por el cumplimiento de los estatutos. Pero en esta organización saben bien que quien se encargue de dirimir los conflictos tendrá mucho terreno ganado. Garantías no era un órgano objetivo ni independiente, y por eso todos lo han pasado por alto de él tras el desmoronamiento del día 1 de octubre. Ahora basta con decir que la Gestora tiene todo el poder para hacer y deshacer.

Y en este sentido la Gestora, en la figura de Javier Fernández, su presidente, se dedica a reunirse con Rajoy, a establecer negociaciones de gobierno, a nombrar y a quitar portavoces en las instituciones, pero dice no tener legitimidad para gestionar nada relacionado con la militancia (esta es la respuesta que han dado estos días cuando se les ha preguntado por la tramitación de las bajas).

Ante este incomprensible panorama, un grupo de militantes comenzaron a recoger firmas para exigir la convocatoria del congreso extraordinario (que debería haberse convocado en el pasado Comité Federal). El Alcalde de la localidad granadina de Jun –enemigo manifiesto de Díaz– ha hecho todo lo posible por ser la cara visible de esta movilización. Y quizás por intentar tener demasiada visibilidad ha generado las dudas y sospechas de no pocos militantes.

El de Jun aseguraba hoy haber conseguido más de 90.000 firmas. Dice que las presentarán ante notario para que éste las verifique; aunque no ha explicado cómo verificará el fedatario que esas firmas corresponden a militantes en activo del partido. Lo único que podrá constatar es que las firmas corresponden a los DNI presentados… y en algunos casos, ni siquiera eso, pues se han recogido firmas sin pedir fotocopia compulsada del documento. Nadie responde a la pregunta de cómo se podrán contrastar las firmas: si responden a personas reales y si éstas están actualmente militando en el PSOE. Una incógnita.

Escasa asistencia

Por otro lado, en la concentración que hoy ha tenido lugar en Ferraz muchos militantes se preguntaban por qué las firmas serán presentadas la semana que viene. No comprendían que, si teniéndolas ya, no se presenten ante el Comité Federal que tendrá lugar mañana. Precisamente sería el momento de exigirle al comité que ponga fecha para el Congreso y para las primarias. Hacerlo después, cuando la consulta del Rey ya esté en marcha y el Comité Federal haya dado el mandato previsible de la abstención en la investidura, no habrá ya mucho que hacer.

Lo cierto es que han sido muy pocos los congregados hoy en Ferraz. Se puede achacar a la lluvia, como algunos decían. Sin embargo, muchos de los presentes y también de los ausentes han manifestado que el día para acudir a Ferraz es mañana, cuando tenga lugar la reunión del Comité Federal.

Los encargados de recoger las firmas, como Eva Maldonado, afirman que hay que separar las cosas; que mañana es el día del Comité Federal y que no tienen la intención de mezclar los asuntos. Acudir mañana sería perjudicar al partido en su opinión.

Sea como fuere la sede del PSOE tiene hoy rosas rojas en la puerta. Las han llevado los militantes. Como quien las lleva al cementerio.

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