La situación en Cataluña ha abierto  la caja de truenos. Hace unos días Pablo Iglesias decía que los catalanes somos los culpables de desatar otra vez el fascismo en el país; en este caso deje que me dirija a usted informando que en 40 años de transición el franquismo sigue latente en España y lo seguirá mientras quede un solo Borbón de jefe de estado, así que, señor Pablo, no busque cerdos voladores de color rosa surcando los cielos, incline usted la crítica a la izquierda española que durante estos años se ha acomodado en la España del bienestar mientras la ultra derecha y su borregada volvía a coger fuerza en este país. El fascismo español nunca murió ni fue condenado como en Alemania aquí se protegieron nazis como Léon Joseph Marie Ignace Degrell (era belga por si alguien critica los belgas por tener alli Puigdemon) y murió sin ser juzgado en Málaga   y ahora acogemos a derechistas venezolanos.

Desde el 1 de octubre del 2017 han pasado acontecimientos que nos han recordado otra vez el régimen del 78. Encarcelamiento de Líderes sociales y consejeros de la Generalidad un presidente cesado en el exilio y la aplicación del 155, hasta aquí podemos tener el debate jurídico de si son presos políticos o políticos presos, pero ahora mismo en este artículo no entrare en profundidad. Lo preocupante es el tripartito del 155, están utilizando este articulo para volver al fascismo más rancio que ha vivido este país en 40 años, han intervenido la educación, han intervenido las instituciones y han despedido ha trabajadores que no tenian nada que ver con la situación politica, cuando solo se tenía que convocar elecciones para volver a “su normalidad” y si no estaban satisfechos ha intervenido los medios de comunicación utilizando la junta electoral y están prohibiendo cosas tan básicas como el derecho de concentración (como ejemplo los “yayos” de Reus que se reunían cada fin de semana delante el ayuntamiento pidiendo la libertad de los presos del proceso). El amarillo esta prohibido: no nos podemos poner una simple bufanda. En cambio no condenan la concentración de la ultra derecha violenta y mal educada delante de la sede de los “Radicales de la cup” como muchos medios les llaman, con el apoyo de la organización criminal del PP (lo de organización criminal por como lo dicen los jueces españoles y medios europeos no me lo invento yo).

Supongo que según en qué zona del país la información llega un poco contaminada y les parecerá una barbaridad lo de organización criminal, pero bueno no se preocupen ni se pongan las manos en la cabeza que no habrá ningún presidente español en el exilio ni ningún consejero en la cárcel (esto sería una aberración y un ataque a la democracia); ni serán condenados por su fechorías  porque cuando un juicio va mal, este partido no cambia de abogado, sino que cambia de jueces, y a veces los testigos por causas “naturales” van entrando en una caja de pino.

Ha llegado a ser tal el descaro que incluso se solidarizan con ultra derechistas por el intento de quema de una bandera, creando ellos mismo estas noticias, como las de los “ninots” colgados de un puente de la autopista.

Hace años que vemos cómo manipulan los medios. Ribera inventando tramas de espionaje con los Rusos o haciendo el ridículo más grande enseñando mapas del noticiario infantil del club súper 3 en las intervenciones en el congreso copiando el “RufianStyle” en modo aprendiz.

Todo ha sido una gran cortina de humo, para tapar las vergüenzas del gobierno español, nos han saqueado las pensiones haciendo una regla de tres que cualquier economista se pondría las manos en la cabeza dejando 60.000 millones a los bancos y ahora pidiendo prestados 6.000 millones para cubrir la paga de navidad de las pensiones. Ahora no se preocupen, que para recaudar los impuestos de las cestas de navidad el señor Montoro no le tiembla el pulso: todo español que reciba el incentivo de navidad de su empresa lo tendrá que declarar en nómina. Aquí muy patriótico todo, igual que la crisis de la fuga de empresas catalanas llamando las grandes multinacionales una por una ofreciendo incentivos por la fuga de Cataluña en su cambio de sede social (por poner una despacho y un teléfono mientras los trabajadores seguimos en el mismo sitio…)

Lo más preocupante es la caza de brujas de tweeteros que se está dando en las tierras catalanas con la incitación al odio que se nos acusa por dar a conocer opiniones de izquierdas: una censura sin precedentes, persecución a sindicalistas y activistas de la tierra, multas y sanciones por pensar diferente (todo muy patriótico).

La realidad de España es muy diferente a la que todos los medios nos dejan ver, y ahora con el frio invierno, muchas familias no pueden calentar sus casas en un país de gran sol dentro de Europa donde también indirectamente nos lo han privatizado.

Es todo inverosímil: en el país con más sol de Europa y seguimos confiando en la lluvia para la producción de electricidad. Nos están saqueando a cara descubierta con nocturnidad y alevosía derechos tan básicos como el de vivienda, la energía o la sanidad sin nombrar el desfalco en la educación.

Supongo que después de este articulo y algunas cosas más mi sede social cambiará de Cataluña a Estremera. Si es así que sepan que nunca podrán encarcelar las palabras ni los pensamientos y menos la libertad de todo un pueblo.

Mi pregunta es la siguiente: ¿le llamamos dictadura o aún no?.

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