El papel del becario no es muy diferente en las cocinas de los grandes chef, que en la Redacción de un medio de comunicación o en una multinacional con sede en España.

De hecho, España es el segundo país de la Unión Europea donde más universitarios han hecho prácticas al terminar sus estudios, el doble que en el resto de Europa. Así, se demuestra que las empresas apuestan por los becarios sólo para poder ahorrarse costes laborales y poder cubrir el puesto de trabajadores, lo que provoca que el mercado laboral se empobrezca.

El 58 % de los alumnos en prácticas en España no percibe ninguna remuneración, según el informe “La experiencia de los becarios en la Unión Europea”, publicado por la Comisión Europea, mientras que 7 de cada 10 reconocen tener una carga laboral equivalente a la de los trabajadores con contrato.

Es fácil encontrar becarios que hacen la labor de un profesional, un poco más tutelado por sus superiores, con horas interminables de trabajo y sin sueldo una compensación tan simbólica como ridícula.

Pero lo cierto es que por cada puesto de becario hay una media de 20 candidatos.

La Universitat Oberta de Calunya (UOC) ha recordado estos datos tras la polémica de los últimos días por la presencia de numerosos becarios que trabajan sin cobrar en las cocinas de los grandes chefs a cambio de adquirir conocimientos y ampliar su currículum, alimentada por el chef Jordi Cruz, que defendió que es un privilegio aprender y trabajar, aún sin cobrar, con los grandes cocineros.

Según este informe europeo, el 58% de los becarios en España no cobran ninguna compensación económica por su trabajo, y los que cobran algo, no pueden cubrir sus necesidades básicas, con lo que reciben.

Sólo un 36% de los trabajadores en prácticas consigue quedarse en la empresa en la que realiza las prácticas. Muchos becarios se ven obligados a aceptar estas condiciones a causa de que no tienen otra manera de entrar en el mundo laboral, la obsesión por rellenar su curriculum el interés en aprender nuevas tareas.

La mayor parte de los becarios sufren el siguiente panorama, en España: sueldos mínimos con los que no se llega a cubrir las necesidades básicas del estudiante, encadenando varios años prácticas sin conseguir un contacto estable; teniendo que ejercer labores de gran responsabilidad sin tener la ayuda de un tutor que le ayude y tener que seguir matriculándose en cursos de formación, para tener derecho a seguir haciendo prácticas.

Los becarios españoles viven la explotación laboral y la precariedad, como algo normal. 

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1 Comentario

  1. K vergüenza de gobiernos con los vecarios k permiten k no cobren ni sikiera el salario mínimo ínter profesional k vergüenza y de k manera esplotan a las personas y el becario k consigue en contrar trabajo como es el caso de los abogados 3h de lunes a jueves 300€ al mes si tiene k desplazase del maresme a Barcelona coje el tren y metro k tiene k trabajar para el transporte y con k come y paga el alkiler si no tiene familia en cima dicen esos políticos ladrones k España ba bien y a y mas trabajo si Sr rajoy ay mas esclavitud y esa en bustera k ustedes cambian a su antojo cuando les conviene tiene la culpa k permite tantas injusticias y proteje a tanto ladro k ay en las instituciones es la del 19 7. 8.

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