Accionistas minoritarios recuerdan que de momento lo han perdido todo. Eso ha supuesto la perdida de la propiedad de las acciones y el valor de sus títulos con esta operación en la que el Banco Santander se ha hecho por un euro con el Banco Popular.

Alberto Ruiz Ojeda, portavoz AEMEC, ,explica en las “Mañanas de la 1” que la resolución de los reguladores europeos da un plazo para que las víctimas puedan recurrir esta decisión y esa acción podría incluir la reclamación correspondiente de una indemnización.

A juicio del representante de los accionistas minoritarios del Banco Popular cree que “se podía y se debía de haber hecho mucho más por los reguladores y la propia UE”.

Según Ruiz Ojeda, “Los gestores del banco y los reguladores tenían que haber permitido que los accionistas hubieran podido recuperar su inversión “y eso no se ha hecho”.

Detrás de la caída del Banco Popular y su compra por un euro por el Banco de Santander, tal y como ha ido informando puntualmente Diario16, hay una auténtica tragedia de personas que lo han perdido todo.

Sin embargo, en palabras de la presidenta de Santander, Ana Botín, y del Ministerio de Economía, la operación ha sido un éxito. Y es que, a su juicio, ha demostrado que intervenir el sexto mayor banco español al borde de la quiebra sin utilizar ayudas públicas no produce un terremoto financiero similar al producido con Bankia en 2012.

No existe la misma unanimidad con la labor preventiva de la Autoridad Bancaria Europea (EBA). Todo el proceso que ha precipitado el fin de Banco Popular y la ruina de sus accionistas y acreedores estuvo precedido el año pasado por los resultados de las pruebas de salud y resistencia realizadas por el organismo sobre las entidades europeas más importantes para determinar si sobrevivirían a un escenario adverso.

Con la supervisión asumida desde 2014 por el BCE, fueron seis los bancos españoles que se sometieron a estas pruebas:Santander, BBVA, Bankia, Criteria-Caixa, Popular y Sabadell. Sin un mínimo obligatorio, se les exigía que, en condiciones adversas que les obligaran a asumir pérdidas, su ratio de capital superara el 5,5% de sus activos ponderados en función del riesgo en 2018.

Banco Popular, que acababa de realizar una ampliación de capital de 2.500 millones de euros que no computó, superó la prueba holgadamente al presentar una ratio del 6,62%. Fue la peor de las entidades españolas en un examen que sí acertó al señalar a Monte dei Paschi di Siena como inviable en caso de dificultades. Ambas entidades, Popular y Monte dei Paschi han sido rescatadas con una diferencia de días. Si en España el rescatador ha sido Santander, en Italia ha sido el Estado.

Botín se esforzó ayer, sin éxito, en tranquilizar a los cuatro millones de clientes de Popular «que ahora son del Santander». Desde que se dio por fracasado el proceso de venta abierto por el propio banco, el miedo de los inversores había desplomado más de un 50% la capitalización en Bolsa y amenazaba con convertirse en pánico en las sucursales. La retirada de depósitos, una realidad negada por todas las instituciones privadas y públicas del sistema, obligó a Popular a solicitar Líneas de Emergencia de Liquidez para surtir a sus sucursales hasta que ya no pudo respaldarlas con colaterales.

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Periodista en cuerpo y alma, licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad del País Vasco, tras 15 años en medíos de comunicación, creó Comunica2 con su compañero de vida y también periodista, Sergio Arestizabal, para demostrar que otra forma de comunicar es posible. Tras sufrir censura y presiones de los poderes públicos en el ejercicio de su profesión, hoy es libre y Directora de Comunicación de HoffmannWorld y Catalina Hoffmann. Asesora a personas y empresas en crisis o injustamente juzgados por la opinión pública y publicada. Hoy tiene el reto de que el Periodismo abra un profundo debate interno sobre cómo recuperar la honorabilidad de aquellas personas a las que por error enturbió su imagen pública. Inconformista y crítica, como debe ser una periodista.

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