De nuevo la política española parece mostrarnos la cruda realidad de la mediocridad de los liderazgos que hoy pululan por la carrera de San Jerónimo,esos que conformados en pos del interés particular y partidista sufren de la miopía permanente en lo que a la política en mayúsculas se refiere. Y es que,sólo así puede uno entender que hoy de nuevo tras unas segundas elecciones el lampedusismo táctico de los partidos políticos en nuestro país haga que estemos más cerca de unas terceras elecciones generales que de un acuerdo de investidura. Poco importa parece el interés general de un país en la deriva y ajeno a los acontecimientos de un mundo en continuo cambio. Varios podrían ser así los factores que hoy determinan que las élites ilustradas – entiéndanme la ironía y el sarcasmo- hayan marcado una hoja de ruta bajo el obtuso prisma de su supervivencia política , aún cuando para ello toque hacer ruedas de prensa convertidas en juegos de malabares lingüísticos, esos que entre la ambigüedades y el vacío hacen que la ciudadanía que cada vez entandamos menos el mensaje pero más el interés de cada cual, hasta el punto de echar cada vez más de menos a los hombres y mujeres que fueron capaces de llevar a cabo la transición democrática de nuestro país, políticos y políticas en mayúsculas que desde las diferencias ideológicas encontraron el camino para que España lograse el progreso ,ese perdido para la mayoría de la ciudadanía que hoy sufre la pobreza y la desesperación en forma de desempleo y pérdida de derechos.

Resulta así cuando menos paradójico que  sus ilustres señorías no sean capaces de lograr el mínimo acuerdo entre diferentes en pos del interés de una ciudadanía que hoy necesita más que nunca de decisión y respuestas para enfrentar los problemas del día a día ,esos tan alejados de los salones dorados del congreso y del senado pero al mismo tiempo tan reales para la mayoría delos hombres y mujeres de este país.

Y es que las soluciones están y son claras, aún cuando eso suponga el termino de la carrera política de algunos de los que hoy asumen liderazgos tal vez llamados a su necesaria renovación en la escena política Española.

Aún con todo, cuatro parecen los escenarios probables de esta quimera permanente de sumas y restas en las que parece haberse convertido la política en nuestro país.

En primer lugar, la opción de un gobierno del PP en minoría , algo posible desde la abstención del PSOE o de PODEMOS y que hoy se aleja de la hoja de ruta marcada por sus órganos federales quienes han fijado la posición en un no permanente. Aún con todo, esta opción podría ser viable en base a la puesta en marcha de una hoja de concesiones por parte del PP en materia de derogación o modificación de algunas de sus leyes mas retrogradas poniendo rumbo por elcontrario en un modelo de parlamentarismo basado en el acuerdo mayoritario enleyes como la Reforma Laboral, la Ley de Educación , La Ley Electoral o lapropia reforma de la Constitución apostando por un nuevo encaje de Cataluña en el marco constitucional.  Sería en definitiva esta una legislatura corta de uno o dos años , de corte reformista y con abstención pactada desde los partidos progresistas de nuestro país a cambio de medidas concretas y directas en las materias anteriormente señaladas.

En segundo lugar, la opción de un gobierno multicolor progresista, opción compleja y en donde el PSOE debería cabalgar la ola de PODEMOS, con dos posibles resultados, estrellarse o crecer de nuevo en su espacio político, algo tal vez arriesgado en un tiempo en donde el PSOE debería de llevar a cabo una profunda reflexión y renovación de su proyecto político. No obstante, la opción del gobierno progresista con el apoyo directo de los nacionalistas catalanes y canarios podría ser el camino que hiciera posible la llegada del líder socialista Pedro Sánchez a Moncloa, aún cuando dicha llegada al poder podría convertirse en una suerte de pesadilla en base a la exigencia de Bruselas de nuevos recortes presupuestarias en las esquilmadas arcas públicas españolas, cabría aquí saber si el PSOE estaría en condiciones desde la minoría parlamentaria en abordar un gobierno de esta naturaleza y un nuevo desgaste de su electorado si Europa exige nuevos recortes. Aún con todo estaríamos también ante una legislatura corta y de índole reformista-.

En tercer lugar y en caso de imposibilidad de desarrollo de los dos escenarios anteriores nos podríamos encontrar con la propuesta de un presidente de consenso de todas las fuerzas políticas y de intachable trayectoria . Todo ello además , con la conformación de un gobierno de tecnócratas de diferente sensibilidad política destinado a llevar a cabo la transición y la gestión del tiempo necesario para la celebración de unos nuevos comicios, de nuevo  el objetivo de este escenario pasaría por la aprobación de los presupuestos generales para 2017 y la convocatoria de unas nuevas elecciones a un año vista tras el desatasco de una investidura fallida en la figura de Mariano Rajoy y de Pedro Sánchez.

Por último, el cuarto escenario, el más probable a mi juicio junto con el primero anteriormente señalado, este sería el de la celebración a finales de año de unas nuevas elecciones generales, algo que podría ser incluso del agrado del PP y del PSOE,  que con la patada adelante alejaría el ruido orgánico y los congresos de la agenda interna socialista de un Pedro Sánchez que cogería de nuevo un balón de oxígeno en esa máxima hecha realidad de Resistir es vencer. No obstante además , ambos partidos tienen en común ser sabedores que sus resultados en unos terceros comicios podrían verse incluso mejorados a costa de dos partidos como PODEMOS y CIUDADANOS que parecen haber tocado techo,tal vez sería esta la técnica del desgaste de los emergentes en ese movimiento de fichas destinado al objetivo de la recuperación del espacio político por los partidos tradicionales del bipartidismo español. Aún cuando unas nuevas elecciones generales podrían situar al PP al borde de la mayoría absoluta.

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