El juez Pablo Llarena ha visto que la euroorden que emitió de nuevo contra Carles Puigdemont no ha tenido el efecto deseado en Bélgica, y no quiere que se repita el mismo proceso con Alemania. Así se desprende del auto que el magistrado español ha enviado a la jueza alemana que lleva el caso del ex president, en el que enumera las razones (a su parecer equivocadas) por las que Bélgica no entregó a Puigdemont, y que manda este escrito “para evitar alegatos que puedan conducir al mismo error”.

Indica en el auto Llarena que “el Tribunal belga basó su decisión en que la OEDE no mencionaba ninguna orden de detención nacional previa”, y cita la norma de la Decisión Marco del Consejo relativa a la orden de detención europea, porque entiende el magistrado que la fase de instrucción en la que se encontraba Puigdemont, es motivo suficiente para equiparar esa situación con la orden de detención que requería Bélgica para poder entregar al ex president.

Aclara en el auto el propio Llarena que entiende que esa fase de instrucción, en la que únicamente se investiga “se acordaba mantener la medida cautelar de prisión que había sido adoptada al inicio de la investigación”. Es decir, que esa intención de ordenar prisión preventiva contra Puigdemont debería ser motivo suficiente para que Alemania realizase su entrega a las autoridades españolas ahora. Algo que no dio resultado con la justicia belga.

Recuerda Llarena que “el 23 de marzo de 2018 se dictó la orden subyacente para la orden europea de detención y entrega” y trata de imponer la forma en la que se lleva a cabo la ley en España: “[…]los hechos y la participación por la que se ordena la prisión y se emite la euroorden contra el investigado Caries Puigdemont i Casamajó, es la que se recoge en el Auto de Procesamiento de fecha 21 de marzo de 2018 y la misma que impera en España[…]

Falta ahora por ver la reacción de la magistrada alemana Führer que lleva el caso, y si responderá ante la nueva táctica de Llarena, que envía este auto “para evitar alegatos que puedan conducir al mismo error” que el que cometió la justicia belga, tal y como lo entiende el español.

¿Quieres recibir las novedades de Diario16?

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

1 × tres =