El ‘bus de la libertad’ ha sido inmovilizado por orden judicial. Considera el juez que aunque no hay delito de odio sí hay “menosprecio” a las personas a las que no se reconoce su identidad sexual.

¿Dónde está el desprecio, señoría?, ¿en afirmar que los niños tienen pene y las niñas, vulva?, ¿en que los que nacen hombre morirán hombres y las que nacen mujeres morirán mujeres?, ¿no se puede discrepar de la ideología de género?

No se puede. Esta es la gran lección del bus de la libertad. La censura regresa por do solía. Antes se secuestraban periódicos. Ahora, se inmovilizan buses. La única diferencia son los ‘dogmas’.

Puedes afirmar que algunos niños tienen vulva y algunas niñas pene. Puedes decir que el género es un “constructo social” ajeno a la biología. Incluso puedes obligar a que los niños aprendan eso como si fueran los 27 puntos programáticos.

Pero no puedes discrepar. ‘Alguien’ ha establecido un dogma sobre el que no está permitido no creer: el género no tiene nada que ver con el sexo. Si discrepas de este nuevo credo, eres enviado a la hoguera social.

Y así, se tacha de totalitario, insultante, sectario, homofóbico, violento y odiador a quien manifiesta con sencillez -y crudeza- una realidad biológica.

Se tolera que en tuiter se amenace con quemar el bus, ponerle una bomba lapa o apedrear a sus integrantes. Eso no es odio…

Ayuntamiento de Madrid, Comunidad de Madrid y Estado se unen para condenar el ‘bus de la evidencia’. ¡Incluso la Fiscalía pide 4 años de cárcel! La misma Fiscalía que todavía está estudiando si el/la/lo Drag Queen de Canarias incurrió en delito…

¿Por qué esa doble vara de medir? Muy fácil: atacar a los sentimientos religiosos es gratis social y jurídicamente. Todo vale. Pero atacar el dogma -género no es sexo- es intolerable.

Y así, la práctica totalidad de los medios de comunicación se suman con entusiasmo digno de mejor causa a echar leña en la hoguera. Incluídos medios conservadores… El dogma es el dogma. Lo importante son los principios… de mes. No fue necesario un editorial único a lo Cataluña. Bastó con seguir el dogma de lo políticamente correcto.

No sólo se insulta y se “denigra” -aquí sí, señoría- sino que se trata de silenciar: que impidan al bus circular, multa si entra en mi ciudad, etc.

Mientras tanto, la ciudadanía observa atónita la polémica. La mayoría de los comentarios son de apoyo al ‘bus de la libertad’. Y en el 100% de las encuestas de medios nada conservadores, la mayoría aboga por dejar que el bus circule.

El divorcio está hecho. El mismo que propició la victoria de Trump contra la práctica totalidad de los medios de comunicación. Y es que a nadie le gustan las dictaduras. Tampoco las de lo políticamente correcto…

Así que los pocos espabilados de la ‘tribu’ comienzan a cambiar el discurso: “No todo lo repugnante debe ser prohibido”. Salvan la ‘libertad de expresión’ para centrarse en la muerte civil…

Lo que tampoco parecen querer entender estos pocos espabilados es que el rechazo mayoritario no es sólo al esparadrapo en la boca, sino al mismo dogma. ¿Se han enterado?

La mayoría silenciosa no entiende que un hombre pueda no tener pene, con perdón de la cruda evidencia, señoría, sin ‘animus injuriandi’ de ninguna especie. Ninguno. Por si acaso… Y mucho menos que eso se les enseñe a nuestros hijos. ¡Muchísimo menos!

La Asociación de Pediatría de EEUU ya ha advertido que enseñar ideología de género a los pequeños puede dañarles psicológicamente. ¿Dónde queda el mayor bien del menor?, ¿y la fiscalía del menor?

Además, el 100% de los tratados de derechos humanos reconocen el derecho de los padres a educar a sus hijos conforme a sus convicciones morales y religiosas.

Porque de eso trata el ‘bus de la libertad’. No sólo de la libertad de expresión, sino de la libertad de los padres a educar a sus hijos y a que sus hijos no sean adoctrinados como pretenden.

Y el odio de los censores les ha retratado: son totalitarios. Y la gente se ha dado cuenta. HazteOir ha sido el niño del cuento que ha dicho que el rey está desnudo. Gracias.

El anzuelo del pescador

  • Ha salido caro el “menosprecio” del PP a Ciudadanos. Ahora los naranjas no sólo amenazan con moción de censura en Murcia sino con desalojar a Rajoy de Moncloa. Se juegan el ser o no ser: la relevancia o la irrelevancia.
  • La toga de Gallardón. Ruiz Gallardón ha montado su propio despacho de abogados. No. No regresará a la política. Al menos en primera línea.
  • La UE recula. Ahora quiere expulsar a los inmigrantes ‘sin papales’ y apela -pero con la boca pequeña- a acoger a los refugiados. Merckel sigue sin disculparse por el “todos son bienvenidos”.
  • Mercadona crea empleo. El 2016 fue año de record en ventas y beneficios. También en creación de empleo: 4.000 nuevos puestos de trabajo. Casi tantos nuevos como los viejos estibadores. ¿La clave? La competitividad.
  • El ladrillo. La Seguridad Social ganó en febrero 74.000 nuevos puestos de trabajo, un tercio por la construcción. El nuevo modelo económico y así…

 

 

 

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