La carta de Juana, la madre coraje, que más que la madre coraje es la madre, madre…, la madre que tod@s hemos tenido o deseado tener. En mi caso la he tenido.

Es una confesión sobrecogedora. La entiendo perfectamente y, desde la razón sin miedo, deseo expresar lo que siento como hombre, sin contribuir con mi cómplice silencio a que un “mal nacido” maltratador italiano, o de la calle Serrano, de la City o del Vaticano, esté escondido en una isla italiana o en la propia ONU. Amigas y amigos honestos, etic@s abogad@s que han vivido y conocido, que han visto y soportado, este tipo de cosas; juez@s burócratas que no dejan hablar, ni tienen interés alguno en escuchar a la víctima y a su defensor sino únicamente en celebrar unos cuantos juicios en una mañana y que les importa poco la trascendencia que para unas cuantas vidas —muchos de ellos niños y niñas— tiene su decisión. Dispongo del conocimiento de varios casos por los relatos estremecedores de est@s amig@s, en el ejercicio de su profesión, con ejemplos de juzgados de Madrid y otros lugares.

Hay que cumplir las sentencias, pero las sentencias tienen que ser dictadas por hombres y mujeres, jueces y juezas justos y justas y con conciencia; se trata de la vida de otros seres humanos, que acuden a la justicia a buscar amparo, no un papel sellado.

Comencemos por dejar claro, y la justicia más que nadie, que estamos ante un caso que se fundamenta en el principio del mismo, o sea, que lo de “Señor Francesco Arcuri” es por intentar ser educado y respetuoso, aunque su calificativo no es otro que el de maltratador, el de su defensor, machista, el de sus defensores, fraudes humanos y el de los representantes de la justicia en este caso, presuntamente “frivol@s”.

No olvido, aunque este no es el momento por el espacio que habría que dedicar al tema, a las personas con intereses espurios que están aprovechando el caso que nos ocupa para justificar socialmente sus diferentes comportamientos que éticamente en nada se le parece al caso que hace sufrir injustamente a Juana y a sus hijos.

Mientras todo esto ocurre, los que poseen el privilegio constitucional de resolver esta injusticia están disfrutando de sus hijos, sin la amenaza de perderlos o dejarlos en manos de un secuestrador “legal”, en lugares igualmente privilegiados de vacaciones públicas pagadas por el pueblo al que dejan “maltratar”, con el cómplice silencio de medios de comunicación que venden sus “historias familiares” como de interés de Estado en portadas que exhiben en privilegiados puntos de ventas para atraer la atención de lo “terriblemente humano del pueblo”.

Repito e insisto, es el momento de la revolución de las conciencias y con ella de la desobediencia cívica, pacífica y legal, con el único fin de intentar de una vez por todas influir en los representantes, los mayormente interesad@s, democráticos para que insten al gobierno, incluso al Estado, a la revolución pendiente desde la dictadura, la “revolución de la justicia”.

 

¿Quieres recibir las novedades de Diario16?

19 Comentarios

    • Dice “las sentencia solo han de cumplirse cuando son justas”..impresionante.
      Y , por supuesto, sólo son justas cuando nos dan la razón..es que no salgo de mi asombro..luego nos extrañamos cuando la gente se pasa por el forro la ley.

  1. En otro país es una secuestradora,le pongo como ejemplo el caso de la española que se pasó casi diez años en un centro penitenciario en USA.

  2. ¿y el marido ya es culpable de todo?¿El hombre ya ha perdido todos los derechos?Me parece que ya nos estamos empezando a mosquear con esta pelicula que siempre termina igual,la mujer se lo queda todo y los hombre nos quedamos sin nada incluso sin derechos….esta mujer donde tiene que estar ya es en la carcel y dejarse de tonteria,uno no se puede tomar la justicia por su mano.Esta señora es una secuestradora,que le niega al padre de los niños el derecho a defenderse.

  3. Pues no señor, las sentencias se deben cumplir SIEMPRE, nos guste o no, la justicia a la carta es una aberración propia de los sistemas totalitarios.
    Por esa Regla de tres que ningún Etarra entre en la carcel, total ellos tampoco creían que no hacían nada malo y creían en su causa.
    Te has lucido tío.

  4. Es decir, que las sentencias las cumpliremos cuando nos convenga y cuando no, pues NO.
    ¿Hasta dónde llega nuestra razón?
    ¿Todos nos tomamos la justicia por nuestra mano?
    ¿Somos todos iguales ante la ley?
    Muy mal tiene que estar Diario16 para poner este clickbait (en el que he picado, por cierto, mea culpa).

    Vaya troll más malo el autor de esto. 0/10 te doy.

    • Y para conocer y saber si las sentencias de los jueces son justas que hacemos? imploramos a la justicia divina?

  5. Cuando la palabra “maltratador” aparece en boca de una de las partes (siempre que sea la parte femenina la acusatoria), ya no hacen falta juez ni juicio..en esta España ultramoderna nos hemos cargado los Principios Fundamentales del Derecho para contentar a Ong’s, periodistas, progres y demás ralea.
    La CE sólo interesa cuando no contradiga a los lobbies.

      • Y pretendéis cargaros los de Igualdad (la verdadera, a la que se refiere la Constitución)..se lo explicas a lis miles de hombres víctimas de ello.
        Ojalá te toque a tí, luego si eso vienes a dar lecciones.

          • Eso es lo que necesitas tú, aprender la realidad del disparate que han conseguido con criminalizar al hombre, apréndelo en tus propias carnes..y te vas a arrepentir de las barbaridades que dices, como esa del 0,0..hay que tenerlos cuadrados para negar que hay muchas denuncias falsas, pregunta a los abogados que se ocupan de divorcios.
            O eres un ignorante o también vives de la subvención.

  6. Por favor, guardad este artículo-panfleto como prueba de llamada masiva al desacato de 4 jueces en particular, y de todos los jueces en general.
    Es, claramente, delictivo.

    • 100% de acuerdo, la sensación de impunidad que tienen tod@s l@s talibanes de la LVG es un claro síntoma de hasta donde ha llegado este disparate.

  7. De primeras no es un maltratador. Se auto inculpo al no quedarle mas remedio para poder ver a su hijo, por una denuncia sin parte de lesiones. Fue al medico sin lesiones, dijo que la habian pegado y el activo el protocolo de violencia de genero…

  8. El titular es abominable: la justicia es para filósofos y cada uno tiene una, por eso desde hace milenios la razón se zanja con reglas previas que han de cumplirse. A todo implicado su sentencia le parece injusta. Lo lamento pero es una aproximación al tema muy demagógica.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

4 + 20 =