El desmayo de la política ante los intereses de las élites económicas con la abolición de valores e ideología, deja el campo libre a la corrupción en un contexto de utilitarismo sin ética. La sucesión de escándalos que están salpicando la vida pública española produce que la ciudadanía vea a la clase política como uno de los principales problemas del país. Negocios y política se mezclan indecorosamente con dirigentes públicos que pasan de las responsabilidades institucionales a los consejos de administración en un salto obsceno donde el establishment maneja los hilos del poder.

La política ha sido penetrada por las extremosidades de un humus de intereses donde hay de todo menos política, lo que desmedra la centralidad de la ciudadanía como fuente de poder. La depredación de las élites económicas y estamentales se ha fundamentado en la creencia de que el sistema era impermeable a cualquier alternativa que agrietara el pacto de la transición, conformador de una realidad irreversible, y que no era sino los intereses, la irracionalidad y la supremacía de las minorías influyentes y sus capilaridades políticas y mediáticas que al imponer como realidad sus paradigmas ideológicos dejaban para la esgrima de la vida pública un limitado territorio de lo posible. Como nos advierten Serge Latouche y Didier Hapagès el fatalismo es el verdadero enemigo del pueblo ya que sin la hipótesis de que otro mundo es posible, sencillamente no hay política, sino sólo la gestión administrativa y tecnocrática de los individuos y las cosas.

Y estas son las cuestiones axiales que se dirimen en las primarias del PSOE. Por una parte, la opción continuista de Susana Díaz con el apoyo implícito y explicito del establishment y con tendencia a la Große Koalition con la derecha o la reconstrucción de una izquierda, representada por Pedro Sánchez y el movimiento espontáneo de las bases del partido, que huye de las expresiones cómodas que no dicen nada, ya que el cambio – la izquierda es cambio o no es- sólo se consigue mediante una elaboración o reflexión teórica que genere actitudes morales, culturales, incluso filosóficas que produzcan una revolución en la vida individual de cada día; la aspiración a vivir de una forma diferente sin trabas artificiales legales o morales que dimanan de otras épocas, pero pierden su razón de ser ante la plenitud de un nuevo modelo de vida y sociedad. Se trata de construir una democracia radical sustentada en el empuje social desde abajo y entender definitivamente que otra política no es hacer lo mismo de diferente manera. El futuro no es una extensión del presente ni una renovación del pasado, es algo nuevo que hay que descubrir y la mejor manera de descubrirlo es crearlo.

El PSOE no puede refugiarse por más tiempo en lo que Gianni Vattimo llama pensamiento débil, un pensamiento sin metafísica que es una continua renuncia a trastocar el “orden objetivo de las cosas” impuesto por el pensamiento unilateral conservador. Como en la oda de Horacio, el partido socialista, si el mundo se está desplomando, no debe permanecer impávido ante las ruinas. Para ello, ya no es suficiente suplir las ideas por un pragmatismo transigente, porque, como nos advertía Ortega, sólo cabe progresar cuando se piensa en grande, sólo es posible avanzar cuando se mira lejos.

 

¿Quieres recibir las novedades de Diario16?
Compartir
Artículo anteriorLos mariscales de la derrota
Artículo siguienteDebate en el PSOE con “mucho ruido y pocas nueces”. (2)

PREMIOS

Premio Internacional de Poesía “Desiderio Macías Silva.” México
Premio Internacional de Poesía “Videncia.” Cuba.
Premio de Poesía “Dunas y sal.” España.
Premio de Poesía “Noches del Baratillo.” España.

OBRA IMPRESA

Penélope y las horas sin retorno. Instituto Cultural de Aguascalientes. México.
Todos los días sin tu nombre. Editorial Carrión Moreno. Sevilla.
El origen mitológico de Andalucía. Editorial Almuzara. Córdoba.
Socialismo en tiempos difíciles. Izana ediciones. Madrid.
Breve historia de la gastronomía andaluza. Editorial Castillejo. Sevilla.
La cocina sevillana. Editorial Castillejo. Sevilla.
La cocina musulmana de occidente. Editorial Castillejo. Sevilla.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

uno + once =