Ángeles Carmona, presidenta del Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género.

La realidad de la violencia de género y su lucha desde las instituciones recorre en demasiadas ocasiones caminos muy desiguales y diferentes. Mientras el número de denuncias por violencia de género ha experimentado este 2017 un incremento histórico del 16,4% respecto a 2016, desde que se realizan registros, con un total de 166.620 denuncias contabilizadas en España, las órdenes de protección adoptadas por los jueces sobre estas mismas víctimas sólo crecen a un ritmo del 3,4% pese a que el incremento de las solicitudes de protección en los juzgados especializados se ha estancado prácticamente respecto a 2016, con un incremento de solo el 1,44%, según el balance del Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género.

Casi la mitad de las denuncias por malos tratos falladas en juzgados de lo penal acaban con la absolución del acusado

También el dato de las sentencias condenatorias sirve para evidenciar que la lucha contra la violencia de género desde el sistema judicial español no está siendo todo lo efectiva que desearían las entidades y víctimas que denuncian a diario una lacra que termina cada año con decenas de asesinadas. En 2017, el porcentaje de fallos condenatorios se ha situado en el 67,4%, que en dos años apenas ha experimentado una subida de menos del 2%. De las 49.165 sentencias dictadas, 33.146 fueron condenas y 16.019 absoluciones, lo que representa que a día de hoy una de cada tres denuncias por malos tratos culmina con la absolución del acusado.

Estos datos son aún más alarmantes cuando se analizan las condenas a maltratadores que se realizan en los juzgados especializados de violencia sobre la mujer y las que se fallan en los juzgados de lo penal. Según los datos del Observatorio, el mayor porcentaje de condenas a maltratadores se produjo en los juzgados de violencia sobre la mujer, con algo más del 84%, lo que representa un incremento del 2% respecto a 2016. En las Audiencias Provinciales este dato no pasa del 80% de condenas.

El dato más llamativo se produce en los juzgados de lo penal, donde el porcentaje de condenas a maltratadores se situó en un 55,7%, menos de un punto por encima del dato de 2016. Esto significa que casi la mitad de las denuncias por malos tratos falladas en juzgados de lo penal se cierran con la absolución del acusado.

Los juzgados de violencia de la mujer celebraron en 2017 un total de 8.407 juicios sobre delitos leves o faltas, de los que 3.421 se realizaron por la vía exprés de enjuiciamiento inmediato. En la inmensa mayoría de los casos, el 81%, los juicios fueron por vejaciones injustas o injurias.

Los juzgados de violencia sobre la mujer dictaron en 2017 un total de 19.890 sentencias penales, de las que el 84,2% fueron condenas, experimentando un incremento respecto a 2016 del 2%.

Respecto a las 166.620 denuncias presentadas en los órganos judiciales en 2017, esta cifra supone el dato anual más alto desde que se contabilizan estos registros. Más de 158.000 mujeres aparecen como víctimas de violencia machista en las denuncias presentadas. Descendió del 12 al 10% el porcentaje de víctimas que se acogió a la dispensa de la obligación de declarar.

Con estos datos que vuelven a cuestionar la efectividad real actualmente del poder judicial español en la lucha contra la violencia de género, la presidenta del Observatorio, Ángeles Carmona, apunta que “una vez más, pues, el mensaje a trasladar a la ciudadanía tiene que ver con que, pese a todos los imponderables que coexisten en una materia tan sensible como es la violencia de género, no hay impunidad alguna y el Estado de Derecho funciona”.

Carmona no entra a valorar el elevadísimo porcentaje de fallos absolutorios ni el del incremento contenido de las órdenes de protección sobre las maltratadas pese a batirse el récord absoluto en el número de denuncias. “Es muy positivo comprobar, una vez más, cómo aumentan las condenas y también resulta satisfactorio ver cómo se incrementan de nuevo las medidas de protección de las víctimas, sean mujeres o sean hijos o hijas”, apunta Carmona, quien valora positivamente que las órdenes de alejamiento o las prohibiciones de comunicación adoptadas por los órganos judiciales “afecten a dos de cada tres casos en que se ha solicitado una orden de protección”. Todo esto, unido al dato de las medidas civiles de protección, esencialmente de menores, considera la presidenta del Observatorio que “no es sino el fiel reflejo de la sensibilización judicial hacia el fenómeno de la violencia de género”.

¿Quieres recibir las novedades de Diario16?

1 Comentario

  1. El pacto de Estado y la Ley de Violencia de Género representan el mayor atentado de un Estado contra los derechos humanos. Ya cualquier mujer sin escrúpulos podrá destrozar la vida a cualquier hombre. Simplemente en una discusión por un accidente de tráfico,solo diciendo me ha maltratado y la palabra mágica violencia de genero.O porque odia a los hombres en general,o alguno en particular Violencia psicológica es cualquier cosa y no necesita demostración, más cuando se pretende veracidad a la palabra de la mujer y que no tenga ni que declarar para evitar su “revictimización”. Millones de denuncias que pondrán como prueba “cientifica” de la maldad y peligrosidad del hombre, y dirán que ninguna es falsa, y justificar la necesidad de las terribles leyes de autor,para perpetrar su terrible cruel negocio de género,y se habrá cambiado la realidad para adaptarla a la ley,generando el problema que antes no existía. Seremos bombardeados a todas horas en todos los medios adoctrinados con titulares: crece el terrorismo machista,pedimos leyes aún más discriminatorias y duras, y no faltará ya más que el exterminio por género. Se perpetrarán venganzas maltratos, extorsiones, porque las mujeres son exactamente igual de malas que los hombres, y la que lo sea podrá ejercer su maldad, y obtener todos los premios y ayudas que la ley le otorga, mientras que los hombres indefensos pasarán a ser maltratadores antes de ningún juicio, no podrán volver a ver a sus hijos, serán expulsados de sus casas, retirados sus bienes, darán positivo en los test de maltrato en los centros de salud, aunque el hombre sea la víctima y el maltratado jamás se le preguntará. Maltrato psicológico es el que más duele,lo sufren muy probablemente más hombres que mujeres, pues esta ley ya es el peor maltrato inimaginable para una persona simplemente por el género al que pertenece. El culpable un delito es quien lo comete pero nunca todo su género su raza o todos los que tengan su mismo color de piel. Una ley justa debe amparar y proteger a mujeres hombres niñ@s anciano@s a todas las personas, indistintamente del número de casos o de quien la ejerce, sin ninguna discriminación. Pedir un mínimo de reflexión y cordura,por encima de querer criminalizar al hombre, fomentando el odio y la psicosis contra él, e imposición de ideologías de género y leyes contrarias a la vida, los derechos humanos, la igualdad y la razón.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

dos − 1 =