Muchos son los estudios que se han realizado sobre las disfunciones sexuales tanto en hombres como en mujeres y, la inmensa mayoría de estos estudios, han mostrado que hay más casos de los que creemos o podemos imaginar. Así, se podría afirmar que al menos un 40% de la población ha sufrido, en algún momento de su vida, algún tipo de disfunción sexual.

Con esta entradilla ya hemos aclarado el primer mito en relación, en este caso, con las creencias que solemos tener sobre los problemas en el terreno del sexo. Y este no es el único mito o mentira a la que vamos a hacer frente a lo largo de las publicaciones que haremos sobre este tema, en las que analizaremos algunas de esas creencias que nos hacen tener una idea falsa del sexo, la sexualidad y la forma en que la experimentamos.

La mayoría de estas creencias las aprendemos a lo largo de nuestro crecimiento en relación a factores culturales y, en especial, en estrecha relación con la religión. De esta manera, la correcta educación sexual se convierte en un factor clave en la prevención de la aparición de posibles problemas relacionados con la sexualidad y el sexo en la adolescencia y la edad adulta.

Las religiones se empeñan en mostrar una visión del sexo cerrada y centrada, casi siempre, en la función reproductiva. Esto deja de lado la concepción del sexo como una forma de obtener placer y le da connotaciones negativas.

Es malo pensar o imaginar cosas relacionadas con el sexo

Esta es una de las creencias que quizás más nos han inculcado desde pequeños y que, conforme vamos creciendo, nos van creando ansiedad y malestar cuando nos damos cuenta que nuestro cerebro las está creando y reproduciendo. En algunos casos, pueden ser el origen de un Trastorno Obsesivo Compulsivo, ya que se van a intentar reprimir con mucha fuerza.

Sin embargo, la imaginación es más fuerte que nosotros y no podemos evitar pensamientos relacionados con el sexo que, en muchas ocasiones, van a excitarnos. Esto no debe suponer un problema, siempre y cuando no sean pensamientos demasiados recurrentes o impliquen algún tipo de parafilia.

La aparición de estos pensamientos está relacionada – cuando se dan en mayor cantidad – con períodos en los que los niveles de las hormonas relacionadas con el sexo y la reproducción están más activas, así como en la adolescencia, en la que estás hormonas se producen en mayor cantidad.

Si aparecen síntomas de ansiedad con la aparición de estos pensamientos y van a más con el paso del tiempo, sería recomendable acudir al psicólogo para aprender a hacer frente al problema.

La masturbación es mala

Algunos de los pensamientos relacionados con la masturbación suelen ser:

  • No es algo normal.
  • Sólo la practican los hombres.
  • Desaparece después de la adolescencia.
  • Sólo lo hacen quienes no saben controlar sus impulsos.
  • Si te masturbas mucho, te puedes quedar ciego.
  • Las mujeres no se masturban tanto como los hombres.
  • Cuando tienes pareja, dejas de masturbarte.
  • Está mal masturbarte si tienes una relación estable.
  • Si te masturbas cuando tienes pareja, es porque no te atrae.

Y quizás pudiéramos seguir completando más y más líneas con pensamientos relacionados con la masturbación y lo mala que es.

Contrariamente a lo que se piensa, la masturbación está presente en todas las etapas de la vida, ya que se relaciona con la consecución del placer y, a través de la misma, estimulamos los genitales (femeninos o masculinos) y, con ello, los centros del placer de nuestro cerebro, lo que genera una sensación bastante agradable.

Si tenemos en cuenta que se da en prácticamente todas las especies animales, hablaremos de ella como algo instintivo, es decir, que viene escrito en nuestro código genético, pero que el aprendizaje cultural nos ha hecho darle un significado negativo. La masturbación en sí no tiene más efecto que el de producir placer y, por tanto, relajar el cuerpo y hacer que la persona se sienta bien.

Una de las ideas más fuertemente arraigadas es el pensar que la masturbación la realiza la persona sola; sin embargo, es una práctica que también se puede (y, en realidad, se debe) realizar en pareja, ya que facilita el conocimiento de lo que al otro miembro de la pareja le gusta y lo que no y permitiendo el desarrollo de la confianza entre ambos.

Sí es verdad que la excesiva masturbación puede tener contraindicaciones, especialmente en el caso de los hombres, pudiendo provocar enfermedades físicas cardiovasculares o urológicas.

Los hombres siempre tienen ganas de sexo

Según creencia popular, parece que el género masculino está constantemente dispuesto a mantener relaciones sexuales. Es como considerar que los seres humanos tenemos un botón ON/OFF y que a los hombre se les ha quedado estancados en el ON continuamente.

Pero esto no es así. La excitación sexual depende de muchos factores y, aunque el deseo siempre está presente tanto en hombres como en mujeres, van a ser factores sociales, ambientales, físicos y/o psicológicos los que van a influir en que, finalmente, el acto sexual se lleve a cabo. Así, por ejemplo, gran parte del deseo sexual se relaciona con la producción de testosterona, que existe en hombres y mujeres, pero que está en mayor medida en hombres, por lo que puede explicar que la apetencia sexual sea mayor en hombres, aunque esto no signifique que siempre tengan ganas de mantener relaciones sexuales.

Los hombres tienen un papel fundamental y primario en la relación sexual

La función del hombre dentro de la relación sexual o como iniciador de la misma se sigue creyendo muy importante, aunque el papel de la mujer en la misma haya ido adquiriendo importancia.

También se suele considerar al hombre como el que inicia la relación sexual y el que lleva el paso de qué es lo que se hace y cómo, es decir, inicia-dirige-decide-finaliza. Se sitúa a la mujer con un papel casi nulo. Esta concepción cultural ha perdido bastante fuerza y, en la actualidad, la mujer ha ido ocupando un papel más predominante e igualitario en las relaciones heterosexuales.

Lo más importante es crear un clima de confianza en el que seamos capaces de comentar con nuestra pareja aquello que nos gusta y que nos disgusta dentro de la relación sexual. Si se da ese clima en el que se es capaz de expresar lo que se quiere en el momento, la relación sexual podrá ser más satisfactoria.

Hay más mitos que iremos repasando más adelante. Os invito a que, si conocéis algunos más, los comentéis e iremos hablando de ellos y resolviendo dudas.

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