Cada año por estas fechas, tras la finalización de la Selectividad (ahora denominada EBAU) miles de familias españolas comienzan a realizar cálculos desesperados, preguntándose si se podrán permitir el pago de la tan temida matrícula universitaria.

Y es que únicamente la matrícula del primer curso en una universidad pública española ronda una media de 1.100€, siendo esta cantidad variable según las diferentes comunidades autónomas, universidades e incluso la rama de conocimiento que se elija.

A esta debemos añadirle los gastos en libros, material de escritura y material específico de cada rama que no hacen sino aumentar la factura.

En Cataluña, la comunidad autónoma con las tasas académicas más elevadas, según un estudio correspondiente al año 2016, los estudiantes llegan a pagar 2011€ por curso para estudios de grado y 3952€ en términos de máster.

¿La comunidad autónoma con las tasas más económicas? Galicia, con unas tasas de 713€ y 1589€ para grado y máster, respectivamente.

Ante estas tasas desorbitadas, que implican que unos estudios de grado en Cataluña se salden con la friolera de 8050€ (sin contar segundas matrículas) , algunas comunidades autónomas han comenzado a buscar soluciones para que todos sus estudiantes sean capaces de costearse los estudios.

De esta manera, Andalucía planteó ya en el verano de 2017 el introducir bonificaciones de hasta el 99% de las cuotas para los alumnos que superasen todas las materias, teniendo que sufragar únicamente las cuotas del primer año de estudios. Esta medida se basaría en las notas de los alumnos así como en la renta familiar, premiando de este modo la excelencia.

El objetivo, así, es equipararse al resto de países europeos que ofrecen estudios superiores de forma prácticamente gratuita, tales como Alemania, Austria o Finlandia.

Sin embargo, lo cierto es que el resto de comunidades autónomas se quedan muy alejadas de este objetivo. Mientras que las tasas académicas aumentan su precio considerablemente año tras año, la financiación pública destinada a estudios universitarios se mantiene o incluso disminuye en ciertas comunidades autónomas.

Según un estudio realizado por el Observatorio del Sistema Universitario a comienzos de este año, de nombre ‘¿Quién financia la Universidad? Comparación entre comunidades autónomas en España, Europa y la OCDE, 2009-2015’ , la financiación pública cayó un 28% tras la crisis, mientras que las tasas universitarias subieron un 31%.

Además de esto, los requisitos para ser apto para disfrutar de una beca se ampliaban, por ejemplo poniendo en marcha una medida por la que los alumnos debían contar con una nota media de al menos 5.5 puntos.

Con esto, conseguir una beca o cualquier tipo de bonificación se hace cada año más difícil, mientras las tasas académicas de nuestras universidades públicas se sitúan entre las más elevadas de Europa.

Si tu familia necesita una ayuda extra para poder hacer frente a las tasas académicas o a la compra de material, actualmente existe la posibilidad de solicitar créditos totalmente a través de Internet y de forma sencilla, con pocos requisitos, ofreciendo incluso créditos con ASNEF online.

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