La presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, inaugura una nueva estación de metro.

La aparición de restos de amianto y radón en el metro de Madrid complican la legislatura de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes. En un escrito que solicita una Comisión de Investigación, Podemos cuenta que al menos un trabajador de la empresa sufre cáncer por la presencia del amianto, y cerca de 800 trabajadores de Metro han sido convocados para realizar pruebas médicas y comprobar el posible impacto del material.

Amianto es un nombre genérico para una serie de minerales fibrosos que en caso de ser inhalados pueden ocasionar daños irreversibles en las personas y provocar cáncer. El diputado de Podemos Alberto Oliver denuncia la falta de mantenimiento del metro de Madrid que “se viene denunciando en las actas la Mesa de Seguridad y Salud”, y que asegura que el culpable de esto es Borja Carabante, del cual dice que “no entendemos que el máximo responsable del metro de Madrid pueda seguir al frente de esta institución”.

Aseguran que las actas de Seguridad y Salud datan de mayo de 2017, y que se han ignorado, provocando el caso del trabajador diagnosticado con cáncer y que ha sido “reconocido como enfermedad profesional por la Seguridad Social”.

Asegura el diputado Oliver que “no nos podemos fiar de nada de lo que diga Metro ni su dirección” ante las afirmaciones de la empresa madrileña de que ya se ha desamiantado las estaciones, y que por eso han pedido la Comisión de Investigación. Añade que hay otra persona afectada por el asbestos (el otro nombre por el que se conoce al amianto), aunque ésta no ha sido reconocida por la Seguridad Social.

Oliver afirma que en la Comisión de Investigación llamaría a declarar a “todos los consejeros delegados de metro desde el año 2003”, que es cuando según los registros “se dan los primeros informes de presencia de amianto en vagones, estaciones y otras instalaciones”.

Una Comisión que sin embargo reconoce el diputado de Podemos, tendrá que esperar: “Nos han dicho desde Ciudadanos que no existe el espacio, debido a las investigaciones que hay ahora mismo en curso, así que tendremos que esperar”.

Asimismo, Inspección de Trabajo ha dado de plazo hasta mayo para que Metro de Madrid realice los estudios vinculados a la presencia de radón en sus instalaciones. El radón es un elemento químico perteneciente al grupo de los gases nobles y es propio de suelos ricos en uranio, como el granito o la pizarra, y que emana de manera natural a la superficie donde se desintegra en forma de partículas radiactivas. Al aire libre se diluye en menos de cuatro horas y no supone mayor problema, pero en entornos cerrados y sin ventilación, como pueden ser las instalaciones de Metro de Madrid, tiende a concentrarse y es peligroso para la salud.

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