La operación quizás no tenga nombre pero el objetivo es aprovechar la debilidad evidente del PP en Andalucía y asestarle una serie de golpes que les deje fuera de juego para lo que queda de legislatura. Por ponerle un nombre hablemos de “Operación Reconquista”.

El PSOE, que a lo largo de las ultimas elecciones ha ido disminuyendo apoyos en las zonas urbanas, perdiendo alcaldías que controlaron durante años como cortijos en propiedad, podría ser el gran beneficiado políticamente de cuanto ocurra.

Un año después de la constitución de los nuevos ayuntamientos, la gobernanza municipal de las grandes capitales e importantes ciudades andaluzas ha ido generando lógicas tensiones entre los socios de los distintos gobiernos.

En la mayoría de los casos equipos en minoría apoyado por concejales de distintos colores. Bien sea por motivos estrictamente personales, de poder, o de gestión, los ciudadanos tienen la impresión de que asisten a un permanente compás de espera donde no se resuelven los problemas, sino que comprueban como los salones de plenos se han convertido en mini parlamentos donde se prolonga la larguísima y cansina batalla electoral en la que está inmersa España desde hace un año largo.

Ese ambiente que se respira en la política municipal, agravado por gestos puntuales de algunas fuerzas llamadas emergentes – lease Cádiz–  ha sido posiblemente el motivo por el que el PSOE de Susana Díaz ha decidido no desaprovechar la coyuntura en propio beneficio. Si de algo puede presumir Susana Díaz ante Moreno Bonilla es que tiene un partido unido detrás, con la maquinaria intacta a pesar de los escándalos de los Eres y la Formación.

El PP, como gacela herida

La debilidad política y orgánica de la derecha en Andalucía, la forma de realizar la fiscalización del gobierno – de qué se habla que me opongo–, un equipo de gestión más que discutible rodeando a Bonilla, la pervivencia de reinos de taifas provinciales y el tsunami nacional con la peor cara de la corrupción pepera han colocado al PP andaluz cuesta abajo, sin freno y con un líder que por la mañana está en la renovación y por la tarde jalea y pelotea a Rajoy desde twitter. El PP andaluz es una gacela herida, Susana ha visto cacería a la vista y en ello anda.

Así que, ya sea por la pelea de dos o tres concejales, ya porque la Justicia ha actuado sobre el edil de turno – caso de Granada– los socialistas se han marcado como objetivo lograr las alcaldías que puedan ir quedando a la intemperie.

Se trata de llegar a las próximas elecciones municipales sin alcaldes del PP en Andalucía. Esa es la hoja de ruta y la filosofía que subyace bajo la Operación Reconquista, concentrada especialmente en las capitales, ciudades y pueblos que hoy no controla el PSOE, pero de las que Ciudadanos tiene la llave.

Granada ha sido el primer bastión conseguido. Previamente el chupinazo se oyó en Mijas donde Ciudadanos y PP han roto el equipo de gobierno.

A partir de ahora la ciudad de la Alhambra, que siempre fue junto a Sevilla de las joyas electorales más preciadas de Andalucía, tiene alcalde socialista después de 13 años en manos del PP, pero apoyado por un cuatripartito. Así el nuevo edil Paco Cuenca, con 8 concejales, pretende gobernar una corporación de 27 y con los presupuestos prorrogados.  Materializar el milagro que no logró su admirado Pedro Sánchez, gobernar solos, con el apoyo de Ciudadanos (4), IU (1) y Podemos (3), todos frente al PP, el  partido más más votado, con 11 concejales.

Pero que nadie lo dude, la Junta de Andalucía aparentemente se volcará con Granada llevando promesas y  discursos de manual, porque de inversiones la cosa andará cortita por razones presupuestarias.

En esta operación política, junto al PSOE, aparece Ciudadanos como colaborador necesario que curiosamente no se moja gobernando, pero apoya sin fisuras y a cara descubierta al partido de Susana Díaz.

Granada

En el caso de Granada se han unido todos los factores necesarios para que, en un plis plas, no la reconozcan políticamente ni los más viejos del lugar. A saber: el PP dividido en dos mitades y una de ellas, la que encabeza el presidente provincial Sebastián Pérez, parece que ha incumplido un acuerdo “secreto” con Ciudadanos que consistía en quitar a Pepe Torres Hurtado tres meses después de haberse vuelto a sentar en el sillón de alcalde. Algo que Torres sabía por una indiscreción.

La guinda, no obstante, fue la ejecución de la Operación Nazarí con la detención del edil granadino que ha venido a poner patas arriba la política urbanistica del PP durante una década larga. Operación policial y judicial con derivadas políticas, según los afectados, que ven “manos negras no, negrísimas” del propio PP detrás de la actuación de la Udef el día de autos. ¿Como la Policia detiene a un alcalde del PP, que ha sido durante años Delegado del Gobierno, en contra del criterio de la Fiscalía? se preguntan alarmados los que intuyen conspiración de bajos fondos en el propio partido y que alcanzaría a la cúpula de Interior y vicepresidencia. La nota tan poco habitual contra la Policia de la Fiscal General del Estado por esta actuación ha dado cierta verosimilitud a la tesis del acoso y derribo de Pepeto.

Aunque el acuerdo inicial entre C´s y el PP era sentar en la alcaldía a Sebastián Pérez, número dos municipal y líder provincial del partido, tanto Albert Rivera como el propio Pepe Torres han desmontando, por razones distintas, la operación diseñada localmente entre Pérez y el diputado Luis Salvador, exsenador socialista y líder de C´s en Granada.

Torres exigiendo la cabeza de Sebastián Pérez junto a la suya antes de dimitir y Rivera obligando a Salvador a ponerse de acuerdo con sus antiguos compañeros de partido. De nada le habrá servido al diputado naranja explicar en Madrid que el electorado de C´s en Granada es más de derechas que en otros lugares y que apoyar al PSOE puede convertirse en un suicidio político a corto y largo plazo.

Almería

Ahora las miradas se concentran en Almería, plaza compleja, donde Ciudadanos ya cerró un acuerdo públicamente con el PSOE y horas antes de constituirse la corporación Albert Rivera ordenó desde Madrid que se apoyase al PP de Gabriel Amat.

En Almería capital y en la emblemática Roquetas todo siguió igual gracias al obligado pacto in extremis.

La operación almeriense, de llevarse a cabo – personalmente tengo dudas– presenta más calado porque una moción de censura en Almería lleva aparejada, necesariamente, otra en Roquetas para levantar a Gabriel Amat del sillón que lleva ocupando veinte años, rodeado en los últimos cinco de escándalos e investigaciones judiciales diversas. Cabe dudar que a Don Gabriel se le haya escapado tan fácilmente el control a distancia de alguna gente de C´s en Almería.

De momento esta semana toda la oposición ha reprobado a Amat a propuesta de Izquierda Unida, pero gracias al voto de C´s, con el diputado en el Congreso y concejal de Roquetas Diego Clemente al frente, no se aprobó la apertura de un expediente administrativo para depurar las responsabilidades contraídas por la financiación municipal de una televisión propiedad de la familia Amat.

No obstante a todo lo anterior, en los ámbitos políticos bien informados se da por seguro el inminente desalojo del PP en Almería.

Jaén

Jaén es otra capital que le interesa y mucho al PSOE. Pero allí Ciudadanos perdió la llave por culpa del conocido como “clan de la manzanilla”, esto es Luis Marín, su cuñado y sus amigos de de Madrid y Tarragona que veranean en Sanlúcar de Barrameda. Los tres concejales jienenses acabaron yéndose del partido permaneciendo como concejales no adscritos y, ahora, son estos tres concejales los que controlan al PP que gobierna en minoría.  (El voto en contra a una ilegalidad en el centro comercial Jaén Plaza ha puesto muy nerviosos a los populares esta semana).

En el feudo de uno de los grandes amigos de Susana Díaz, Paco Reyes, ha sido el propio PSOE el que ha iniciado el acercamiento a los ex de Ciudadanos. La semana pasada pudieron comprobar como, por vez primera, ilustres socialistas con los que coincidieron en un acto público, mostraban una afectuosidad muy inhabitual en los que antes les despreciaban o ignoraban. Hasta el propio vicepresidente de la Junta, Manuel Jiménez Barrios, participó del cortejo con su labia y simpatía habitual, cuenta uno de los concejales muy sorprendido “por tanto cariño de pronto”.

Pero por mucho que ahora los socialistas les hagan la pelota a los no adscritos en Jaén, no parece que pueda cuajar la reconquista del Santo Reino.  Los tres ediles ya fueron empujados en su momento a apoyar al PSOE a lo que se negaron, comenzando entonces la tensión entre ellos y el aparato del partido que acabó en abandono de las siglas.

Málaga

Málaga es otro escenario digno de ser observado en los próximos meses. En el territorio del líder regional del PP, en su misma casa, Moreno Bonilla ha decido –con la que le está cayendo–  abrir el melón sucesorio quitando al alcalde Paco de la Torre para que se jubile como diputado en Madrid y poner para que se foguee durante tres años a “Bendodo2019” actual presidente de la Diputación. El veterano político centrista, que heredó la alcaldía de Celia Villalobos, ha dicho que ni hablar, que él se debe a los malagueños y a su compromiso con sus electores de estar cuatro años de alcalde. ¡Zasca! La tensión está servida y hay quien compara la bicefalia que ha saltado por los aires en Granada con la que mantienen en Málaga Paco de la Torre y Elías Bendodo . El PSOE, ante cualquier resquicio, aprovechará para romper el apoyo de Ciudadanos tanto en la Diputación como en el Ayuntamiento. Como se viene comprobando siempre hay argumentos a mano en política para defender lo contrario de lo que se defendía el día anterior.

A todo esto es lógico preguntarse por los beneficios que el partido de Albert Rivera obtendrá de toda esta operación en Andalucía. Solo uno, ayudar a debilitar a un PP cuya dirección y cuadros son más derechas que la mayoría de sus electores reales o potenciales. Ciudadanos, en definitiva, busca ser la alternativa a medio y largo plazo en Andalucía al PSOE, desbancando al PP que ha fracasado durante tres décadas intentándolo. Quitarles visibilidad es un primer paso que C´s parece que ha considerado adecuado para su estrategia. En Ciudadanos creen que el PP lleva casi 35 años en la oposición en Andalucía porque no se han enterado que el electorado andaluz es mayoritariamente de centro izquierda, el grueso de votos que da el poder en esta comunidad.

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