Susana Díaz, durante una reciente visita a un instituto de Huelva.

Susana Díaz no tendrá más remedio que abordar en las próximas semanas la primavera más caliente que recuerde desde que en 2013 accediera a la Presidencia de la Junta de Andalucía. Diferentes colectivos sociales evidenciarán en las calles el malestar contra sus políticas de recortes en servicios públicos básicos como son la educación o la sanidad. Sanitarios públicos, profesores interinos, madres y padres de alumnos y escolares tienen previsto manifestarse por las calles de la comunidad en las próximas semanas para protestar contra las políticas restrictivas de la Junta de Andalucía contra colectivos sociales que defienden lo que la propia presidenta Susana Díaz denomina las “Joyas de la Corona”.

Los profesionales de las “Joyas de la Corona” acaparan las protestas contra la política de Susana Díaz en sanidad y educación

En el sector de la educación pública, la Asamblea Andaluza de Docentes Interinos ha convocado desde este lunes 14 de mayo una huelga indefinida para exigir un plan de estabilidad “que garantice la continuidad en sus puestos de trabajo del profesorado interino andaluz”.

La huelga de los interinos huelga tendrá como epicentro de sus protestas una manifestación que partirá este jueves en Sevilla desde las 12 horas del Palacio de San Telmo, sede de la Presidencia de la Junta, y finalizará en la Consejería de Educación. Un día después, el viernes 18, los interinos se concentrarán ante el edificio de Torre Triana, sede del departamento dirigido por Sonia Gaya. Más de 5.000 docentes interinos se manifestaron en la capital andaluza el pasado 14 de abril.

La política de recortes del Gobierno andaluz para la educación pública se está viendo también en las condiciones que denuncian las madres y padres de alumnos de numerosos colegios, como el Fernando Feliú de Gerena, en Sevilla, que también se han echado a la calle hace unos días para reclamar un nuevo centro escolar ante las deficiencias de todo tipo que presenta el actual recinto. Los padres se concentraron junto a los alumnos y vecinos del municipio respaldados por el Ayuntamiento ante la sede de la Consejería de Educación en Sevilla.

Manifestación de los docentes interinos en Sevilla el pasado abril.

Mientras tanto, con el proyecto de ley de bioclimatización de las aulas escolares empantanado, pese a ser aprobado por la mayoría del Parlamento de Andalucía el pasado febrero con el único rechazo del PSOE de Susana Díaz, las “actuaciones urgentes” que el departamento dirigido por Sonia Gaya ha prometido este 2018 en el 3% de los 6.000 recintos escolares que tiene contabilizados la Consejería de Educación se solaparán con las semanas de más calor del curso escolar, que provocaron que el pasado 2017 se unieran más de 200 AMPA para reclamar un inexistente proyecto sostenible de climatización de las aulas andaluzas, los únicos recintos públicos que no cuentan a día de hoy con sistemas de refrigeración pese a las altas temperaturas que se registran durante buena parte del curso escolar en el interior de las clases.

También en el sector de la educación, la política de la Junta en defensa de las multinacionales de catering en detrimento de los comedores escolares ecológicos gestionados por las AMPA de los propios centros con productos autóctonos, como el caso del CEIP Gómez Moreno de Granada, ha servido para evidenciar que el Gobierno de Díaz prima la cuenta de resultados antes que una dieta saludable de los escolares, algo que contrasta paradójicamente con la ley para la promoción de una vida saludable y una alimentación equilibrada que actualmente tramita la Cámara autonómica.

Las AMPA han logrado que el Parlamento apruebe un proyecto de ley de climatización, bloqueado por PSOE y Ciudadanos.

En el terreno estrictamente sanitario, la verdadera prueba de fuego para Susana Díaz y su gestión de las “Joyas de la Corona” la tendrá el próximo 10 de junio, cuando la Asociación Justicia por la Sanidad, impulsada por el médico de Urgencias granadino Jesús Candel, conocido como Spiriman, encabezará una manifestación que se prevé masiva para reclamar una sanidad pública digna y una gestión muy alejada de la actual, que según los promotores de la protesta prima a la sanidad privada en detrimento de una óptima gestión pública. Spiriman logró con sucesivas manifestaciones multitudinarias en Granada que el ejecutivo de Susana Díaz se echara atrás en su política de concentración de hospitales públicos para ahorrar costes.

Los escolares del Gómez Moreno quieren seguir comiendo el menú que le preparaba el AMPA con productos de la tierra.

Recientemente, vecinos de diversos municipios andaluces se han echado también a la calle para reclamar más medios para la sanidad pública y una defensa a ultranza del sistema público, como la manifestación llevada a cabo en Almonte, una población con 23.000 habitantes sin pediatra que quintuplica estas fechas y en verano sus residentes con la romería del Rocío y la llegada de veraneantes a su pedanía de Matalascañas.

Además, desde el pasado viernes 11 de mayo, unos 300 médicos internos residentes (MIR) de las Urgencias de los hospitales granadinos mantienen con una elevada participación una huelga indefinida para reclamar mejores condiciones de trabajo durante las guardias en las Urgencias.

Cartel de la asociación impulsada por Spiriman para la manifestación del 10 de junio.
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