Nuevamente el grito de euforia en el Gobierno por los datos del paro registrado del mes de mayo. Nuevamente ponen a España como la vanguardia europea en lo referente a creación de empleo. Los datos globales presentados por el SEPE así lo dicen, eso es irrefutable: hay 111.908 desempleados menos y los afiliados a la Seguridad Social se han incrementado en 223.192. Todo es maravilloso, todo es fantástico… todo es falso.

Sí, la añagaza es de tal calibre y tan comprobable que los propios datos oficiales hechos públicos esta mañana lo certifican. Nuevamente el dato de contratación es el que pone el dedo en la llaga. Para que el paro registrado haya bajado en 111.908 personas ha sido necesaria la firma de 2.027.569 contratos, es decir, que el mercado laboral español necesita de 17 contratos para crear un puesto de trabajo neto.

La cantidad de contratos firmados demuestra que en nuestro mercado de trabajo y la creación de empleo está basado en la precariedad, en la temporalidad y en los bajos salarios. Esto lo vemos nuevamente en el tipo de contrato más precario que hay, el eventual por circunstancias de la producción, categoría en la que se incluyen las relaciones contractuales más breves, incluso de horas. Respecto al mes de abril de 2017 esta tipología se ha incrementado en un 26,27% hasta alcanzar los 914.761, lo que supone un 45,11% del total. Por otro lado, el número de contratos temporales supone el 91,75%, dato que corrobora todo lo dicho anteriormente.

El paro registrado baja en todos los sectores, sobre todo en la hostelería, lo que da una idea de la elevada temporalidad y la estacionalidad de nuestro mercado de trabajo.

Temporalidad, estacionalidad, precariedad, dualidad. Son datos que muestran la enfermedad crónica de nuestro mercado laboral. Sólo un 2,9% de los contratos firmados corresponden a temporales convertidos a indefinidos. La tendencia es ir destruyendo empleos indefinidos para transformarlos en temporales, lo que acrecienta la desigualdad que nos está convirtiendo en la máxima potencia mundial en este aspecto.

A nivel del tipo de jornada, 699.543 personas han firmado contratos a tiempo parcial, es decir, que, entre la temporalidad, los bajos salarios y las jornadas reducidas las medidas del gobierno han hecho que los trabajadores españoles estén rozando los niveles de riesgo de pobreza.

Euforia, datos históricos, tal y como dirán medios, gobierno y Partido Popular. Malos datos, precariedad crónica y enfermedad del mercado de trabajo. Esa es la realidad.

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