El nuevo impuesto sobre las bebidas azucaradas, que ha entrado en vigor el lunes en Cataluña, y afecta a refrescos, batidos o compuestos energéticos, tiene un claro objetivo disuasorio para desincentivar el consumo y estimular hábitos de vida saludables. Pero con esta iniciativa, la polémica está servida. Porque hay quien también ve el interés por recaudar desde las arcas catalanistas, que ya han adelantado que también lo utilizarán en otros productos no saludables.

Con el objetivo de reducir el consumo de este tipo de alimentos insanos entre la población, y pese a la fuerte oposición de la Industria Alimentaria entra en vigor este impuesto no exento de polémica. Como ya informó Diario 16, en la sección de salud, son muchas y negativas las consecuencias de las grandes cantidades de azúcar consumidas para el organismo humano.

La medida afectará a aquellas bebidas que superen los 5mg/azúcar por cada 100 ml de producto, y en función de su contenido en azúcar y la capacidad de su envase. No es suficiente. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) más de 1000 millones de personas en el mundo padecen sobrepeso y obesidad y lo que es más preocupante el 43% de los niños españoles padecen sobrepeso. Además la obesidad puede degenerar en otras patologías como las Enfermedades Cardio Vasculares, diabetes, Hipertensión Arterial o Síndrome Metabólico. Sólo en China, la Obesidad puede generar en defunciones prematuras unas pérdidas de entorno a los 600.000 millones de dólares.

Por lo tanto la obesidad es una enfermedad multifactorial, y al haber muchas causas que tienen un efecto sumatorio sobre la incidencia de esta patología, debe abordarse desde un prisma que promueva hábitos saludables sobre todo desde la educación, pero que también necesita de políticas efectivas como la que se implanta hoy en Cataluña.

Por lo tanto esto, además se debería acompañar de otras medidas, como por ejemplo: introducir educación alimentaria en los colegios e institutos, fomentar el consumo de fruta y verdura, aumentar este tipo de impuestos a otros alimentos insanos como dulces, bollería, embutidos o comida basura (fast food), introducir Dietistas-Nutricionistas en la Sanidad Pública.

Que supone esta aumento de precio

Para una lata de 33cl de cola, aumenta entre 3 y 4 céntimos de euro. Si hablamos de las botellas de 2L, la cuantía asciende a 0,24 €.

La recaudación prevista este año 2017 se sitúa en unos 31 millones de euros, según el proyecto de Presupuestos de la Generalitat. Con este dinero el Govern podía dar ejemplo al resto de la sociedad española y utilizarlo para fomentar la salud de las personas, como por ejemplo subvencionando el acceso a alimentos frescos de origen vegetal como frutas y verduras, o las medidas propuestas anteriormente.

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