Sucede que la Real Academia de la Lengua, que no debería permitir que ser llamada RAE y mucho menos llamárselo a sí misma, no reconoce el participio antologado, ni en masculino ni en femenino, y por no reconocer tampoco admite la existencia del verbo y pretende forzar, sin éxito, al uso de antologizar. El derecho nace de la costumbre y el diccionario del lenguaje escrito y oral. Como escritor y lingüista elijo antologar y antologada. Y lo elijo en un artículo del que voy a hablar de una doctora en filología y catedrático (también prefiero el neutro catedrático antes que catedrática) de literatura.

Juana Vázquez es nombre de santa (aunque el Vaticano ni siquiera la ha beatificado), según Google. Juana Vázquez, incomprensiblemente, no tiene ninguna entrada en wikipedia en español: ni la santa, ni la poetisa o poeta (en este caso me da igual una forma u otra).

Ambas deberían, la santa no beatificada y la poeta, tener una entrada en la wikipedia española; aunque la santa si tiene una en inglés. Pero la poetisa, ninguna.

La inquieta, y en ocasiones también inquietante, creadora Juana Vázquez, ha publicado al menos seis poemarios, dos novela y múltiples ensayos; cuesta creer que nadie haya creado una entrada en la enciclopedia del pueblo, y es más fácil pensar que sí ha sido creada y posteriormente borrada y destruida por alguno de los censores que tiene la wiki, y de los que jamás se habla (pero se hablará porque hay un equipo paciente y minucioso recopilando IPs y datos al respecto: muchos de los censores, que se autodenominan vigilantes, utilizan en sus perfiles alegres calaveritas).

Juana Vázquez debería estar en wikipedia. No lo está. Pero al menos existe una antología de su poesía completa. LA ESPIGA Y EL VIENTO, ese es el título de la antología. Un libro de alrededor de 190 páginas editado por Ars Poetica en su colección Beatus Ille.

“Yo que me reinvento día a día

sobre el papel en blanco

de un poema.

….

Que escribo whasap solo

por oír el zumbido de la vida en el móvil.

….

Y siempre así

viéndole el culo a la vida”

(Pág. 179)

Juana Vázquez es extremeña, se nota en la cadencia de sus palabras, en cuáles elige y en cuáles desecha.

“Yo nací en un pueblo pequeño

de Extremadura

que contenía en su vientre

una enorme bola de soledad y silencio”

(Pag. 100)

Juana Vázquez es una mujer sin edad, siempre es y siempre será una chica, incluso cuando no esté, porque esa es la imagen que transmite, esa es la energía que la mantiene y alienta. No es raro por lo tanto que sin edad, sin anclajes limitadores, sean también sus poemas antologados por ella misma, aunque antologar sea un verbo que no exista según la docta y algo sorda Real Academia.

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