Todo va a depender de lo que pase con los presupuestos. Pero si no hay nuevos y se acude a prorrogar los de 2016, el Gobierno no podrá sacar de la “hucha” más que el 3% del total del gasto en pensiones: 3.350 millones de euros. Si tenemos en cuenta que, en la actualidad, el Fondo de Reserva acumula 15.915 millones, todavía quedaría algo menos de 13 mil en caja. La “barra libre” de la que ha dispuesto el Gobierno terminó con el final de año. A partir de ahora, las disposiciones vuelven a ser limitadas

Y de ahí viene la paradoja. El fondo seguirá disponiendo de dinero pero hay que seguir pagando las pensiones. Los gestores de la Seguridad Social creen que habrá suficiente para hacer frente a los gastos ordinarios. Ocurriría, entonces, lo de 2016. Se necesitarían las cantidades necesarias para abonar las pagas extraordinarias de junio y diciembre, y las retenciones fiscales. Una cantidad que sobrepasa los 19.000 millones.

Una diferencia que el Gobierno tiene previsto financiar a través de la emisión de deuda pública. Unos 15.000 millones para sufragar esta partida.

Pero hay más. Se pretende empezar a financiar el déficit mediante nuevas fórmulas. La última que se ha barajado es la de convertir las actuales reducciones de cotización en bonificaciones, lo que permitiría que esas subvenciones se sufragaran vía Presupuestos Generales del Estado y no con cuotas sociales. Se lograría, así, recuperar unos 3.000 millones adicionales.

La idea cuenta, en principio, con el apoyo de los sindicatos, empresarios y el Gobierno que considera que puede articular legalmente esta posibilidad mediante el desarrollo del Plan de Garantía Juvenil. Al utilizarse el término “bonificaciones” en las cuotas a la Seguridad Social, se evitaría, así, tener que entrar en la polémica que se ha generado en torno a la creación de nuevos impuestos para financiar el sistema. No se trataría de un nuevo tributo sino simplemente de una transferencia de recursos al SEPE, el Servicio Público de Empleo Estatal, a través de los presupuestos generales del Estado.

El gobierno quiere introducir esta modificación lo más pronto posible, sin esperar a 2018. Si se puede hacer mediante unas nuevas cuentas para 2017, mejor. Pero esto no parece que vaya a ser posible tal y como están las cosas en el Parlamento, con un PSOE que no parece tener margen de maniobra interno para apoyar al Ejecutivo de Rajoy en esa materia, aún a pesar de lo que ello puede suponer para unas comunidades autónomas que están esperando los recursos comprometidos que no llegarán si, al final, se tiene que recurrir a la prórroga presupuestaria.

No hay mal que por bien no venga. Dicha prórroga evitaría vaciar las arcas del Fondo de Reserva de la Seguridad Social, algo que no quiere el Gobierno por la mala imagen que ello supondría.

Al final, todo vendrá por la vía del endeudamiento, sea de una partida o de otra.

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2 Comentarios

  1. El problema de las pensiones es que hace tiempo que tendrían que a berlo resuelto pero cuando le vean las orejas al lobo será cuando podrán solucionarlo y las no contributivas y las de viudedad junto con las de orfanda deberían salir de otro sitio y verían si abría dinero o no

  2. Cada pensionista se ha pagado su pension con creces de la misma forma que los trabajadores de hoy en dia se estan pagando la suya, si no hay fondos es por una nefasta gestion de este gobierno, PP y de los anteriores, Psoe,

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