El secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) , Ángel Gurría ha presentado el informe bianual sobre nuestro país, en el que destaca entre las principales preocupaciones, las desigualdades territoriales y señala una serie de recomendaciones para reducirlas, entre ellas, que se elimine los tipos reducidos del IVA, que apruebe nuevos impuestos medioambientales o que vincule la edad de jubilación a la esperanza de vida, como recetas para mejorar la sostenibilidad del Estado de Bienestar.

España ha logrado con éxito la recuperación económica, respaldada por el fuerte crecimiento del empleo, las ganancias de competitividad y unas condiciones financieras y externas favorables. La actual expansión económica ofrece la oportunidad de acelerar los esfuerzos para aumentar la resiliencia de las finanzas públicas, mejorar la creación de empleo y lograr una economía más sostenible e inclusiva que beneficie a todos los españoles, de acuerdo con este nuevo informe de la OCDE sobre nuestro país.

El último Estudio Económico de la OCDE sobre España examina los múltiples factores detrás de la recuperación, así como los retos a los que se enfrenta el país en el futuro. El informe sitúa la proyección de crecimiento en el 2,6 % para este año, en el 2,2 % para 2019 y en el 1,9 % para 2020; además, establece una agenda para conseguir una economía más inclusiva y continuar con la expansión.

El Estudio, presentado en Madrid por el Secretario General de la OCDE y por Nadia Calviño, ministra de Economía y Empresa de España, subraya los riesgos considerables para las previsiones económicas globales y en concreto, los relacionados con la desaceleración del crecimiento del comercio mundial, que podría afectar a las exportaciones y a la creación de empleo.

“La economía española ha obtenido unos resultados notables, y ha llegado a ser más competitiva y a crecer de forma más rápida que la mayoría de sus homólogos de la zona del euro”, señaló Gurría. “El reto a partir de ahora es que el crecimiento sea más inclusivo y beneficie a todos y, al mismo tiempo, se mantenga la estabilidad financiera y la sostenibilidad fiscal. Serán necesarios más esfuerzos para que los frutos de la recuperación económica se compartan de forma más generalizada y nadie quede excluido. Los altos niveles de desempleo son un legado de la crisis que aún perdura, y que hace necesario intensificar los esfuerzos para lograr una mayor convergencia entre regiones. Además, se requieren nuevas políticas que mejoren los resultados educativos, estimulen las competencias, se adapten a las necesidades de la economía digital y creen empleos de calidad”.

El Estudio señala una serie de disparidades entre comunidades autónomas en España, como son las grandes diferencias entre comunidades en materia de desigualdad de renta, pobreza, mercado laboral y resultados educativos. También, destaca los bajos niveles de migración intrarregional como factor de las desigualdades de renta y de bienestar entre regiones. Estas diferencias, junto con las barreras para conseguir un verdadero mercado único, hacen necesarias políticas públicas que mejoren la unidad de los mercados de trabajo y de productos.

Para abordar los retos que plantean las desigualdades regionales, el Informe propone que España aumente el gasto en formación y asistencia a la búsqueda de empleo y, al mismo tiempo, que elimine las barreras existentes a la competencia entre centros de formación en las comunidades autónomas. Garantizar la portabilidad completa de las prestaciones sociales y de vivienda entre regiones, a través del suministro de asistencia temporal por parte de la región de origen o el gobierno central, mejoraría la movilidad laboral.

El establecimiento de una ventanilla única de los servicios sociales y de empleo, que ofrezca un apoyo integral a los demandantes de empleo, mejoraría la coordinación y el intercambio de información. Asimismo, dirigir los incentivos financieros existentes para el aprendizaje permanente a los trabajadores de baja cualificación mejoraría las oportunidades de empleo y los ingresos.

Un uso más eficaz de la política fiscal y de transferencias disminuiría la desigualdad, según el Estudio. El apoyo individualizado ofrecido a los estudiantes con riesgo de fracaso escolar en etapas tempranas ha contribuido con éxito a reducir las tasas de abandono escolar prematuro en algunas regiones, lo que podría ampliarse a todo el país.

Las políticas para continuar mejorando la competencia y la innovación serán clave para impulsar el crecimiento de la productividad y reducir las disparidades entre comunidades autónomas, de acuerdo con el Estudio.

Es fundamental eliminar las normas actuales según el tamaño de la empresa y reforzar la aplicación de la Ley de garantía de la unidad del mercado, cuyo objetivo es que las empresas no sean objeto de requisitos adicionales en regiones distintas a la propia. El estudio recoge que para mejorar la innovación se deben coordinar mejor los programas de innovación a nivel regional y nacional. También sería necesario emplear evaluaciones ex post y que los proyectos se financien según los resultados.

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