Marina Marroquí (@marinamarroqui) vivió de los 15 a los 19 años en el infierno de la violencia de género. A esta injusta condena añadió el calvario de callar durante otros siete años más el rosario de palizas, quemaduras, violaciones y del “¿quién te va a querer a ti con lo gorda que estás?”, entre otras torturas, resonando en sus días y sus noches. Hace más de un año Jordi Evole sacó a la luz en Salvados su historia y dejó boquiabiertas a más de tres millones de personas

La emisión de la entrevista marcó un antes y un después en su vida. No solo abrió la caja de pandora de muchas vivencias que quería dejar atrás y que le han hecho resurgir cual Ave Fenix. También visibilizó su papel como presidenta de AIVIG (@aivigasociacion la asociación que fundó en Elche, su ciudad natal, contra la violencia de género. Por si fuera poco esa misma noche recibió en su mail una oferta de Jordi Berché (@jordiberche) de editorial Planeta de escribir un libro que, cual medicina, cure y prevenga con su lectura de la violencia de género.

Tras casi un año de intenso trabajo Eso no es amor se ha hecho realidad y está batiendo records de ventas. “Estoy sorprendida y emocionada por cómo está yendo todo. Es un verdadero regalo”, nos cuenta. “Con que una sola mujer pueda salir como yo de esta lacra, ya ha merecido la pena. El libro me he abierto en canal, no solo he plasmado herramientas profesionales para luchar contra la violencia de género, sino que he volcado mi alma, y mis cicatrices para evitar que se creen otras. Así que espero que guste y sobretodo que sirva”, añade.

Hablar con Marina, es estar frente a una mujer con un alma inmensa, cuya sonrisa te contagia sin más y que no se cree valiente. “Lo mío es pura inconsciencia”, ríe al decirlo. Bendita inconsciencia la suya que le ha llevado a saber – como reza su camiseta- que “el amor vale la alegría y no la pena” y que no hay mayor desquite al dolor sufrido que seguir adelante: “La mayor venganza que se le puede hacer a un maltratador es ser feliz”, subraya.

 

¿Cómo va el reto de Eso no es amor de dar respuestas y no lecciones?

Yo no creo que tenga potestad para dar lecciones, en todo caso las daría de lo que no hacer, y quizás tampoco quiera dar respuesta, quiero crear el camino, para que cada persona que lee el libro busque las suyas. Uno de los errores de esta sociedad, es que no nos enseñan a pensar, a cuestionar, a ser críticos con los que nos rodea, y es importante empezar a serlo, por lo que ese si es un objetivo. Intentar acompañar en el camino de encontrar respuestas, seguramente cada persona que disfrute de Eso no es amor llega a conclusiones diferentes, y creo que eso es lo mágico que hemos conseguido con este libro.

 

Los falsos mitos pasan factura siempre a las mismas: a las mujeres. ¡Qué bien se lo ha montado el machismo!

Sí, es cierto. A las mujeres y a los hombres nos enseñan a entender y vivir el amor de manera muy diferente. Mientras a los chicos les dicen que el amor es pasarlo bien, reír, disfrutar con alguien y si eso desaparece y deja de ser así, pues se deja la relación. A las mujeres no. A nosotras nos enseñan que hay que luchar para que ese amor funcione, que el amor lo puede todo y que como el amor todo lo puede tienes que seguir intentando que funcione, aunque dejes tu dignidad o tu vida en el intento. Los falsos mitos del amor romántico, que el machismo promueve, dan la coartada perfecta al maltratador para que justifique todo lo que hace, y que “no sea para tanto” hasta que es demasiado tarde. Cuándo la sociedad deje de ser machista, el maltratador ya no tendrá como justificar sus actos, y los detectaremos enseguida.

 

Tu libro es el manual perfecto de la infidelidad a esos clichés que hacen tanto daño.

El problema es que si amas sin condiciones, a toda costa a cambio de nada, te entregas tanto, que te quedas sin nada. Y nadie sabe lo que cuesta reconstruir la autoestima y la dignidad si no la ha perdido. Y esta sociedad en la que solo te pide que cambies para parecerte a otros, para encajar o para que te quieran es muy fácil que nos destruyan una autoestima que nos construyen de papel. Por eso intenta ser un manual, no solo para conocer la sociedad que te rodea, los peligros que puedes encontrar si no es amor, sino para conocerte a ti misma, descubrirte y construirte. No solo para que no te hagan daño en el amor. Eso no es amor, también trabaja el bullying, la diversidad sexual. Al final muchos de los problemas sociales tienen la misma raíz, una persona se cree superior a otra. Y es importante que tengamos herramientas para que nadie se crea superior a nosotros, e igualmente aprender a no sentirnos superior a nadie.

 

¿Si volvieras a tener una Barbie la volverías a usar cual tirachinas? ¿Qué palabras, actos o recuerdos lanzarías junto a ella?  

(Ríe) ¡Por supuesto! De tirachinas, lanzamiento de jabalina, usos múltiples… Durante muchos años he querido borrarme esos recuerdos, esos años en los que el maltratador destrozó mi vida. Ahora no. ¡Soy quien soy con todo lo que me ha pasado, y me encanta como soy! Posiblemente si lanzaría algún “¡tonta!, algún “¡eres ridícula!” o ”¡no vales para nada!” que cuesta tanto dejar de escuchar en tu cabeza, después de haberlo escuchando tantas veces.

 

¿Crees que nuestros ojos verán en algún momento la moraleja de la igualdad?

¡Claro! El problema es que somos muy poco originales, además nos cuentan cuentos sin final, vivieron felices y comieron felices ¿Dónde? ¿Limpiaba el castillo? ¿Cuánto duraron? Nos faltan datos (vuelve a reír). Ya hay muchos cuentos que trabajan la igualdad, y nos dan otra historia más real con valores más necesarios en la sociedad en la que vivimos y espero que sigan aumentando.

 

Uno de tus consejos es “no cambies pero tampoco aguantes”, difícil equilibrio cuando la sociedad grita lo contrario en la música, la literatura, la tele…

Este consejo lo doy en el capítulo del bullying, en el que muchos adolescentes se ven forzados a cambiar para ser aceptados, como dices casi por todo los que nos rodea. Y si son fieles a ellos mismos en ocasiones se ven expuestos a insultos, vejaciones, etc y creo que es importante dar claves para identificar el acoso escolar y herramientas para afrontarlo, al igual que ese capítulo termina con dos test ¿Me acosan? y ¿Acoso yo? Porque a lo mejor lo que solo te parecen bromas inocentes, está haciendo mucho daño a otra persona. Al final la vida es un difícil equilibro entre ser tú mismo o encajar, pero es mentira, nadie nos cuenta de que eres la mejor versión de ti mismo, inimitable y que cuando lo sabes la gente de acepta y te quiere, y quien no lo haga es simple, que no esté en tu vida.

 

Hablas de micro machismos, ¿en qué lo diferencias del machismo?

Buena pregunta, se le llaman micromachismos pero casi que yo lo llamaría macromachismos. El machismo es la cultura en la que vivimos en esta sociedad, la ideología que nos impone como ser cómo hombre o mujer y cómo comportarnos, y los micromachismos es todas esas actitudes y acciones que utilizan para conseguirlo. Lo peligroso es que como es cultural, hemos crecido con ello y lo arrastramos demasiadas generaciones, no lo vemos sino miramos. Y los micromachismos sirven para eso. Poner de relieve esas injusticias o comportamientos machistas en los que no solemos reparar, pero están ahí.

 

Quienes no encajan con el canon de la belleza patriarcal o con la tribu son torturados o excluidos por la sociedad.

En muchas ocasiones no encajar en una sociedad es muy duro, y más cuando los cánones de belleza son tan estrictos, y pesa muchísimo, históricamente en mujeres pero en esta nueva generación también en adolescentes de una forma brutal. O eres cachas con tupé o no vales.

Yo, por ejemplo, no doy el perfil (ni de frente) de lo que se espera de una mujer, y los chavales dicen que conmigo les pasa lo que ellos han denominado “efecto liposucción” que cuando me van conociendo en el taller les caigo tan bien que termino siendo mucho más guapa de lo que les ha parecido la primera vez que me han visto. Yo siempre les respondo, que, aunque los programas de tv les digan que no, la personalidad es importante, y me parece imprescindible que los chavales lleguen a esa lógica, que si tú te gustas, no hay más.

 

El violentómetro de las relaciones tóxicas de Eso no es amor es una muestra de que en muchas, demasiadas ocasiones, las mujeres y jóvenes no son conscientes de la violencia…

Una de las causas por las que estamos pagando este precio en la violencia de género, es que la línea roja está en si te pega no te quiere, y ahí llegamos tarde. Es como querer curar el cáncer con metástasis en todo el cuerpo. Necesitamos herramientas de detección precoz, para detectar las primeras señales del maltrato y que puedas huir de ahí sin pesadillas, sin miedo, sin todas esas secuelas que te acompañan gran parte de tu vida. Y es cierto que asusta bajar esa línea roja, porque te das cuenta de que la mayoría de mujeres ha vivido esas situaciones y tiene relaciones en las que se han dado esa conducta. La cruda realidad de esta sociedad machista es que 1 de cada 4 mujeres sufre violencia de género, aunque muchas logran sobrevivir y no le pone ese nombre que asusta tanto.

 

¿Para ti ahora solo hay buenas o malas personas? ¿Así somos?

Sí, creo que hay gente que suma, hace feliz, y esta tan pendiente de disfrutar de su vida, que no gasta tiempo en joder las de los demás, y luego nos guste o no hay malas personas, que disfrutan de hacer daño, de humillar o despreciar a otras. Y esas personas deberían tener un cartel de tóxicas en la espalda para que las veamos venir de lejos.

 

Si te pudieras subir a un escenario y gritar a los cuatro vientos una verdad sería algo así como que: ¿te quieres hasta los huesos?

¡No que va! Gritaría que se puede volver a ser feliz, que no hay que resignes a no serlo, que hay que luchar por reír cada día y por borrar cada cicatriz que parece que nunca se irá. Que, aunque duele merece muchísimo la pena. Y básicamente es lo que grito cada vez que me subo a un escenario (ríe de nuevo).

¿Quieres recibir las novedades de Diario16?
Compartir
Artículo anteriorLa problemática del Real Madrid Baloncesto
Artículo siguienteNada que celebrar
Es periodista, editora en @lideditorial y responsable de Comunicación y RR.PP de @juanmerodio. Además es Máster en Producción Radiofónica (RNE), Biblioteconomía y Documentación (Universidad Complutense) así como Mujer y Liderazgo (Aliter). Fue becaria Erasmus y Leonardo en Roma. Ha desarrollado su carrera durante 25 años a caballo entre el periodismo, la comunicación, la organización y presentación de eventos. Colabora con El Español, 20 minutos y Diario 16. Es madre de dos hijos y cree que el liderazgo y la defensa de los derechos y los valores sociales, en especial los de las mujeres, han de partir de uno mismo.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Doce − 2 =