Dentro de los afectados de la incautación del Banco Popular un importante número de ellos pertenecen a la Iglesia, al Opus Dei o a organizaciones e instituciones dependientes. Durante la operación que llevó a rescatar al Santander a costa de las más de 300.000 familias arruinadas, el propio banco cántabro hizo movimientos para garantizarse que esas inversiones y depósitos permanecieran en el Santander tras la compra del Popular.

Para ello ficharon en abril de 2017 a Eduardo Pomares, al que se le llamaba Monseñor Pomares porque durante buena parte de su carrera en el Popular se encargó de dirigir el departamento de instituciones religiosas. Esta fue un movimiento del Santander para ir atrayendo, incluso antes de la intervención, los fondos eclesiásticos que él gestionaba, tanto de instituciones como de personalidades de la curia.

La historia tras la intervención ya la conocen ustedes y no vamos a ahondar más en ello, pero fueron muchos eclesiales, tanto institucionales como personales, que quedaron atrapados y lo perdieron todo. A muchos de ellos se les han ofrecido los famosos bonos convertibles del Santander para los clientes afectados del Popular, el «regalo» con el que la entidad cántabra quiere comprar el silencio de una buena parte de los afectados, regalo que, además, tal y como contamos en estas páginas, será pagado con el capital del propio Popular. La semana pasada el propio Santander se felicitaba de que aproximadamente la mitad de los clientes a los que se les había ofrecido el producto lo habían aceptado, obviando el hecho de que una gran parte de ellos son trabajadores que también eran accionistas y que no quieren ponerse a malas con el Santander para intentar defender su puesto de trabajo.

No obstante, el banco cántabro se ha llevado una gran decepción al conocerse que importantes fondos de la Iglesia, como la Universidad de Navarra (Opus Dei) o la Congregación de la Pasión y la del Corazón de María han rechazado la oferta de bonos, tal y como ha contado El Confidencial. Estas congregaciones prefieren llegar a juicio para defender lo que se les incautó el pasado 7 de junio antes que aceptar un bono de carácter perpetuo y que sólo cubre el 100% de lo perdido si la cantidad es inferior a 100.000 euros.

En este punto es cuando entra en acción Monseñor Pomares quien está intentando realizar la labor comercial y reunirse con las congregaciones y las entidades católicas. No obstante, se está encontrando con que la gran mayoría no le abren la puerta y se niegan a reunirse o, incluso, a cogerle el teléfono.

Como dijo don Quijote, «Con la Iglesia hemos dado, Sancho».

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5 Comentarios

  1. Por lo menos el guarrindos y la SATANder se han ganado el viaje al infierno. Con un poco de suerte pronto, aunque allà seguro que estaràn muy bien, en su salsa.

  2. lO DESEO DE TODO CORAZÓN, Y QUE ARDAN EN LA HOGUERA DE SATANÁS POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLO, Y OJALÁ DEPENDIERA DE MI AVIVAR ESE FUEGO, QUE LOS IBA TOSTAR A FUEGO LENTO, QUIEN SABE “DIOS NO ES VIEJO”…

  3. lO DESEO DE TODO CORAZÓN, Y QUE ARDAN EN LA HOGUERA DE SATANÁS POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS, Y OJALÁ DEPENDIERA DE MI AVIVAR ESE FUEGO, QUE LOS IBA TOSTAR A FUEGO LENTO, QUIEN SABE “DIOS NO ES VIEJO”…

  4. NO ME ESPERABA MENOS DE LA IGLESIA (OPUS) NO ES PORQUE SE PONGA DEL LADO DEL MÁS DÉBIL SI NO PORQUE SE PONE DEL LADO DE LA VERDAD, DE LA JUSTICIA Y DE LAS COSAS BIEN ECHAS Y SI LOS JUECES SON JUSTOS TIENEN QUE DARNOS LA RAZÓN Y LOS LADRONES Y LOS QUE NOS AN ROBADO TIENEN QUE PAGARNOS TODO NUESTRO DINERO Y PAGARNOS DAÑOS Y PERJUICIOS POR LO MAL QUE LO ESTAMOS PASANDO LOS ACCIONISTAS DEL BANCO POPULAR, EL SANTANDER EL PRIMERO QUE TIENE QUE EMPEZAR A AFLOJAR ,QUE ESTÁ BIEN CALLADO Y SACANDO JUGO DE LO QUE NOS PERTENECE A SUS DUEÑOS LOS ACCIONISTAS DEL BANCO POPULAR

  5. Me parece correcta la actitud de esas entidades religiosas. Han salido tan robadas como nosotros y no podemos exigirles aquello que nos repugna.

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