Los envites que el ex comisario José Manuel Villarejo está lanzando al Estado están teniendo una repercusión en nuestra política además de generar una alarma social ante el descubrimiento más crudo de las cloacas del Estado en todas sus facetas: policiales, políticas, monárquicas o judiciales. Nadie sabe lo que el ex agente encubierto del CNI puede tener en su poder, a quién ha podido grabar o de quién dispone de dosieres que destapen los asuntos más oscuros de personajes públicos de todos los ámbitos. Villarejo está descontrolado y dispone de una red de cómplices fuera de prisión que le hacen un tipo peligroso. Esto es algo en lo que todo el mundo debería estar de acuerdo. Sin embargo, hay quien, como Pablo Casado, que le da credibilidad según el aire venga a favor o en contra.

Por un lado, el líder del Partido Popular, que ya está bajo el punto de mira de las sospechas de la ciudadanía por el caso de su currículum académico (el fiscal Navajas ha solicitado el archivo, pero el juez aún no ha decidido sobre su procesamiento), no le dio credibilidad a las grabaciones en las que la ex amante de Juan Carlos de Borbón y Borbón, Corinna zu Sayn-Wittgenstein, acusaba al ex Jefe del Estado de utilizarla como testaferro para ocultar patrimonio en el extranjero o de, a través del abogado Dante Canónica, crear estructuras opacas poniendo propiedades a nombre de Corinna para reclamárselas posteriormente. Se dudó de la veracidad de las grabaciones, de si todo era un montaje o de si estaban manipuladas. Todo era parte de la estrategia de Villarejo para ejercer un chantaje sobre el Estado.

Sin embargo, respecto a las grabaciones hechas públicas en estos días en las que la ministra de Justicia Dolores Delgado era la protagonista, Casado no ha tenido ningún inconveniente en creérselas a pies juntillas para sacar rédito político, unas grabaciones que fueron realizadas hace diez años. Ninguna duda respecto a si los audios están editados ni, por supuesto, sobre la procedencia de los mismos. En este caso, para Casado, no hay ningún tipo de chantaje por parte de Villarejo.

Mientras con Corinna se gritaba ¡Viva el Rey! porque de ese asunto no podría sacar jamás beneficio (además de por la confusión que tienen algunos de que los intereses de la Corona son lo mismo que las cuestiones de Estado), con el caso de Dolores Delgado no ha habido ninguna duda: las grabaciones son reales, la ministra tiene que dimitir y… Pedro Sánchez debe convocar elecciones.

No acaba aquí la hipocresía de Pablo Casado respecto a las grabaciones porque el propio líder del PP comió con Villarejo en el año 2015. El PP ha intentado tapar la polémica afirmando que se trató de un evento en el que Casado era el ponente, un encuentro que estaba organizado por el bufete Medina Cuadros.

Villarejo es el mayor representante de las cloacas del Estado y sólo se puede tener una actitud respecto a él: el desprecio absoluto y no la hipocresía sobre si el material que pueda tener el ex comisario beneficia o perjudica aspiraciones políticas de nadie. Villarejo es un hombre corrompido, sin escrúpulos y nuestra democracia no puede regirse por los deseos o los intereses de alguien así.

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3 Comentarios

  1. El pp, no es mejor que villarejo. El pp es humus que ha creado y cultivado esta suerte de delincuentes. A mi entender el sr. villarejors es la persona mas representativa del espíritu pepero. Su rostro debiera ocupar el lugar de la “gaviota”.

  2. Sr. Gomez, finaliza Ud. el artículo diciendo que Villarejo es un hombre corrompido y sin escrúpulos. Solo él lo es ? Villarejo es la parte que estamos viendo de lo que se denominan “cloacas del estado” y que han sido consentidas y utilizadas por todos los gobiernos.

  3. Vaya con el PP tambien tiene tapujos con villarejo que le podrían hacer daño , casado muy mal por alimentar lo que dice villarejo, vamos que la politica los politicos la justicia la casa real toda en manos de villarejo que fuerte

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