Al ponerme a escribir la columna dudaba si hablar de la Constitución, por eso de la celebración del día 6, o tocar temas de este finde: El Día Internacional contra la Corrupción, Día Internacional de la Radio y la Televisión a favor de la Infancia y Día de los Derechos Humanos. Lo tengo claro, hablo sobre “La Flor Dulce de Navidad” que me inspira estos grandes temas por alusión.

Irene Villa, desde su Fundación, crea este dulce hace cuatros años, con el firme propósito de recaudar fondos y concienciar a la sociedad sobre la inclusión socio-laboral de personas con cualquier discapacidad. Cada año favorece a una organización.

El 11 de diciembre y hasta Nochebuena todos tenemos la oportunidad de endulzar nuestras vidas y las de aquellos que tanto lo necesitan con la gran idea de Irene Villa. Es un proyecto maravilloso en todos los sentidos porque como dice Irene: “En Reyes el roscón, pero en Navidad ¿qué podemos llevar a casa para compartir en familia?

La Flor Dulce de Navidad viene a llenar la casa de una forma positiva, enérgica, alegre, compartiendo valores de vida”

Este año financiará programas de inclusión de personas con discapacidad de la Fundación Prodis, cediendo parte de los beneficios de la venta de este bollo solidario. ¡Fíjense! Los chicos de la fundación han sido los que han elaborado los 7.000 bollos y además más de 100 jóvenes voluntarios serán los encargados de su distribución en los distintos puntos de venta y envíos a toda España. Esto se llama predicar con el ejemplo. Más que favorecer, querida Irene yo te diría que estas dando un fuerte impulso a la inclusión socio-laboral para la discapacidad. Pero, ¡con hechos!¡entrando en acción!

¡Tú si que sabes! Irene, como bien decías en la presentación el pasado 30 noviembre tu idea lleva implícitos mensajes fundamentales para toda la sociedad. ¡Vayan apuntando!: “Ganas de vivir, de luchar, de estudiar, de conseguir un lugar pese a las dificultades, de no rendirse, de dar abrazos, de dar amor”. Esto es lo que transmiten estas personas que tienen mermadas sus capacidades intelectuales, pero que, sin embargo, la capacidad de amar la tienen elevada al cubo y además, no piden nada a cambio.

Toda la familia de Irene se involucra en este fin, desde su marido Juan Pablo, hasta su madre María José, pasando por su hermana, cómo no ¡los amigos! y sus tres hijos a los que tiene que “robarles su tiempo de juegos y compañía”. “En definitiva, lo que quiero al crear la Fundación y estos proyectos es AGRADECER todo el cariño y solidaridad que mi familia recibió”. Son meses de trabajo en la Fundación para que el bollo llegue a tiempo a estas Fiestas, compartiendo abrazos, guindas, cacahuetes con miel, pasas y compota de manzana…

Todo comienza con Down Asturias y Alarde, todo un éxito que completan llevando la primera flor dulce a sus Majestades a la Zarzuela. En el encuentro les cuentan todos sus proyectos deportivos, los talleres, los eventos para contagiar su alegría y ganas de vivir, cicatrizando heridas y contribuyendo a soñar un mundo mejor.

La segunda flor se cuece, decora y empaqueta por 100 personas de la Fundación Síndrome de Down Madrid y se destina la recaudación a Down Madrid, la Asociación Alarde, Down Asturias y la Fundación Irene Villa.

El año pasado la actividad primero se realiza en Asturias en el Gremio de Artesanos Confiteros de Asturias y cuenta con la participación de personas con discapacidad de la Asociación Alarde, que junto a voluntarios del Instituto Técnico de Pastelería y Panadería Asturiana (Iteppa) y del Gremio, elaborarán el dulce. Todos colaboran con la magia de la Navidad en estas cuatro ediciones: Distribuciones Ángel Díaz, Cartonajes Muñoz, Carrefour, Paper & Co, Colegio La Asunción y Ciudad de la raqueta.

El precio de cada Flor es de 10€ (más gastos de envío) y es necesario hacer el pedido previamente. Los pedidos se empiezan a enviar el 11 de diciembre hasta el 23. Para que no os quedéis sin ella, ya que son unidades limitadas, podéis hacerlo pinchando aquí o escribiendo a contacto@fundacionirenevilla.org

¡Ojalá! todos fuéramos tan solo un poco resortes de responsabilidad como Irene. ¡Ojalá! no tuviéramos que llegar a tener que pasar por lo que ella sufrió para darnos cuenta que la vida es el bien más preciado que tenemos, el único. ¡Ojalá! Aprendamos a valorar lo que tenemos y no lo que nos falta.

“Saber que se puede”, ¡tú sí que lo sabes, Irene! “Volví a nacer gracias al amor de los demás. No entiendo otra forma de vida que vivir volcada en los demás, ya que precisamente volví a nacer gracias al amor y la solidaridad de miles de personas”.

Animo a nuestros gobernantes, dirigentes, educadores, sanitarios, a toda la sociedad en pleno a trabajar por una sociedad más concienciada en valores que nos hagan ser más felices. Pido a los que elaboran los presupuestos generales del estado dediquen parte de estos a dar a cada uno lo que necesita. ¡Por favor! dejen de llamarlo “ayudas a la discapacidad”. Si ni apenas 400 euros están percibiendo muchos de ellos mensualmente.

Déjeles participar de su sociedad como cualquier otro, disfrutar de la educación, el deporte, el ocio, la sanidad como los demás. Que no tengamos que ser la sociedad civil sola, sin el apoyo de sus dirigentes, la que se dedique a capacitar, integrar, educar, facilitar la inclusión e integración, recaudar fondos para investigación de enfermedades crónicas y/o raras. Un tan largo el etcétera, que me quedo sin columna.

Pero, mientras ustedes deciden ponerse en marcha, que sepan que ¡No nos van a parar! Nosotros colaboraremos voluntariamente haciendo teamings en redes sociales, crowdfundings, eventos, carreras, torneos, maratones, sorteos, tómbolas, mercadillos… solidarios para recaudar lo que algunos nos roban, despilfarran, corrompen o gastan en vano.

Por favor no sigan cobrando cinco veces el salario mínimo interprofesional por sentarse en un sillón en el Congreso, o en el Senado o Ayuntamiento. No sigan con sus coches oficiales. No sigan despilfarrando en sus campañas electorales. No sigan con sus retos independentistas. No sigan con sus sueldos vitalicios. No sigan recortando en asuntos sociales. No sigan dando “limosnas” a los que más lo necesitan. No sigan mostrándose indiferentes.

Como dice un buen amigo mío. Mientras estemos en el lado de poder ayudar ¡Hagámoslo!

Admiro la capacidad de amor de Irene Villa que, con 12 años, pierde las dos piernas y tres dedos de la mano izquierda, tras un atentado de ETA junto a su madre, que también pierde un brazo y una pierna. María José no se enteró que su hija estaba viva hasta varios días después del incidente.

Para aquellos más jóvenes que no la conocéis, os cuento que Irene Villa, a pesar de las dificultades ha conseguido tener una vida plena, como todos nosotros. Destacar que encontró un marido que la adora, tiene tres hijos y piensa en adoptar un cuarto. Es periodista de prensa escrita y radio, escritora, psicóloga, conferenciante y toda una campeona esquiadora paralímpica.

La Fundación También es la que le hace ver lo reconfortante del deporte para la vida de todas las personas. Elegida una de las Top 100 Mujeres Líderes más influyentes de España en 2013. La última vez que he estado con ella, me contó que ha dado su primera conferencia en inglés, ¡no hay quien la pare! Tiene infinidad de merecidos galardones, el primero lo recibe nada más salir del hospital de manos de Lady Di, el “Premio Niños de Europa”

Ahora, aunque la Wikipedia todavía no lo cuenta, la Fundación Irene Villa convierte muchos sueños en realidad. ¡Gracias Irene! Por ocuparte de aquello que a los que corresponde pasa desapercibido o deciden mirar para otro lado, para no verlo. Gracias por enseñarnos que “La única discapacidad, es la actitud negativa”.

https://fundacionirenevilla.org/que-hacemos/

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