Esta institución y estructura de seres vivos que tanta importancia tiene y ha tenido a lo largo de la historia del Universo, matriz del desarrollo, muchas veces mitificada, es también la causante de muchos traumas y problemas en el caso de los humanos. Solo hay que mirar que las terapias psicológicas basan gran parte de su trabajo en arreglar las disfunciones que han provocado los padres, la inmensa mayoría de los casos sin mala intención obviamente, porque la inclinación natural es guiar, proteger y dar sustento a sus descendientes. Sin embargo, por negligencia, de forma inconsciente muchas veces, en ocasiones, no se predica con el ejemplo, y muchas pautas negativas son transmitidas.

Ya lo decía aquel filósofo antiguo: educad a los niños y no habrá que castigar a los hombres. Pero además de a los niños, los adultos deben educarse para ser padres. Es curioso que se requiera estudios y practica para todo tipo de licencias, desde las profesionales hasta las de conducir, y que la de formar seres humanos no se precise un mínimo de formación psicológica, y se deje al albur de si los padres son sensatos, y tal vez deciden formarse mediante libros o piden consejo, o no.

La familia actual es sumamente desectructuradora, tal vez lo ha sido siempre, por la falta de conocimientos de las complejidades psicológicas que se producen en el ámbito íntimo, pero ha provocado que a los seres humanos que han surgido de su seno, les haya costado ver la luz de lo verdaderamente necesario, y es que lo importante, es que lo importante sea lo importante. Se han visto conducidos y seducidos por espejuelos en los que han cambiado su felicidad por un plato de lentejas.

Incluso en casos de poder y majestad como en el caso de Napoleón Bonaparte, él confesaba que a pesar de todos los lujos y caprichos a su alcance solo había tenido 8 ó 10 días de verdadera felicidad en su vida.

Ser padres es una enorme responsabilidad, y aunque la vida tiene mucho que decir en el desarrollo de un ser humano, también está ese antiguo dicho: “Dejadme un niño hasta los 5 años y forjaré su destino”. Por tanto, hace falta sobre todo consciencia, ella es la llave maestra de todo en la vida, y ésta, aunque es un sentimiento moral, también es conocimiento, tiene que recordar, ya que educar significa: sacar de dentro. Y para recordar tiene que aprender.

El instinto no siempre es válido porque en muchas ocasiones se confunde con la imaginación y la suposición. Hay que actuar sobre seguro, ya que el activo en juego es tremendamente valioso, y será el que regirá este planeta en el futuro.

Según estadísticas recientes (2017), en España, más del 20% de los jóvenes menores de 30 años se consideran radicales, de extrema derecha o izquierda. Esto es un mal síntoma. Así como el alcoholismo y la drogadicción en adolescentes, la falta de ilusión por su futuro y por la vida, y el interés excesivamente hedonista. Este es un vino un tanto agrio que es difícil que de él salga un buen caldo a no ser que se corrija, y gran parte de la responsabilidad de que estén así la tienen sus padres, que no han sabido enseñarles a controlarse y a distinguir lo que es bueno de lo que no lo es, y muchas más cosas, que ellos previamente deben aprender. El humanismo es imprescindible para que una sociedad sea equilibrada y viva un auténtico bienestar, la felicidad no va a llegar de tener más dinero ni más poder si no hay claridad de ideas y una elección consciente, sino no hay paz y alegría en el interior de la persona, independiente de los objetos con los que se relacione o los ambientes que viva. Los padres tienen que enseñar a amar, que es en parte lo que se viene a aprender a esta vida, pero a amar lucidamente, responsablemente, con sentido y con significado.

Amar tiene mucho de servir, de dar, de ayudar, pero también de decir la verdad e intentar evitar que alguien que va directo a un precipicio caiga por él. La labor de padres es meritoria y muchas veces abnegada, pero tiene inmensas recompensas para los que han elegido ese tipo de vida. Nacemos sabiendo solo lo elemental, lo demás hemos de aprenderlo, es bueno que el que tiene que enseñarnos sepa lo necesario para ser un faro en los primeros años de nuestra vida.

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Presidente de la ONG Paz en Acción, director de Radionuevaera.es, Coproductor del programa Tiempo de Cambio, colaborador de la revista Ser Consciente, coach, empresario, escritor y conferenciante. Tiene un profundo interés por todos los conocimientos humanísticos, dedicándose al estudio de la Psicología, especialmente el análisis de C.G.Jung, mediante una introspección de más de dos años. Su interés por comprender al ser humano y su destino le lleva a estudiar también Filosofía durante ocho años. Se forma en técnicas bioenergéticas durante un año y medio, y meditación, tres años. Es colaborador en periódicos, televisiones y especialmente en numerosas radios. Desarrolla varios productos que comercializa a nivel nacional como: -CURSOS DE AUTOAYUDA (12 TÍTULOS) -REVISTA: EL MUNDO DE LO INCREIBLE –PROGRAMAS: ELIMINE SU ESTRÉS Y VALORES PARA UNA CULTURA DE PAZ -LIBROS: RELACIONES HUMANAS, TECNICAS ÉTICAS DE VENTA y ESTRELLAS DE ESPERANZA. Imparte el taller: SER CONSCIENTE EN EL AHORA.

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