La comunidad negro-criminal barcelonesa se emocionó anoche en la entrega del XII Premio Pepe Carvalho. Se celebraba, por supuesto, que el galardonado fuera el bostoniano Dennis Lehane. Pero el público que llenaba los bancos del Saló de Cent, el salón de plenos del Ayuntamiento de Barcelona, se emocionó con el verdadero protagonista del acto: el librero Paco Camarasa que abandona, cuando finalice esta edición, la dirección del festival literario BCNegra.

El primero que disparó emociones fue el concejal de Cultura, Jaume Collboni, que centró su discurso en glosar la figura del “comisario” Camarasa, repasando su trayectoria al frente de la librería Negra y Criminal, y aplaudiendo su empeño en la difusión de la lectura y en el acercamiento de los barceloneses a sus más admirados autores del género policial. ¿Quién iba a pensar que podríamos charlar de tú a tú en una biblioteca de barrio con Mankell, Connelly o Márkaris?

El concejal le pasó la vez al librero y éste sí se metió en harina y dio una simbólica bienvenida al premiado Dennis Lehane ofreciéndole un paseo por las calles de Barcelona acompañado de Manuel Vázquez Montalbán. Tomando como referencia las obras de uno y de otro, estableció un paralelismo entre las “desaparecidas” Boston y Barcelona de la época industrial, entre la sordidez del Raval y la Barceloneta y el inquietante Dorchester, entre los ambientes lumpen y multirraciales y los escenarios de malos y menos malos de ambas ciudades. Y, aunque agradeció a Lehane que no se hubiera traído a sus detectives Patrick Kenzie y Angie Gennaro, sí lamentó que no estuviera el gigantón Bubba Rogowski que tan bien se hubiera llevado con el escuálido Biscúter.

Llegó el invitado estelar de la noche, con servicio de traducción simultánea incluido. Un agradecido Dennis Lehane que bromeó con aquello de que se dedica a hacer lo que más lo le gusta, con ello le invitan a Barcelona a recoger un premio, lo ponen en un buen hotel, le dan de comer maravillosamente y no le escatiman la bebida. ¡Y le llaman trabajo! Aplaudió, ya más seriamente, que en Barcelona hubiera más gente en esta velada de la que podría esperarse en Boston.

El galardonado Dennis Lehane aplaudió que en Barcelona hubiera más gente en una velada literaria de la que podría esperarse en Boston

Cerró el turno de palabras la alcaldesa Ada Colau que recordó cómo, en sus años mozos, también había acudido algún sábado al vermú de mejillones de la librería Negra y Criminal, en la calle de la Sal. Una pequeña librería del barrio de la Barceloneta que ha sido el punto de partida del activismo cultural de Paco Camarasa hacia otros barrios de la ciudad, organizando clubes de lectura, charlas y presentaciones en bibliotecas, librerías y centros cívicos. Y la dimensión de su tarea, que con su pertinaz y discreta insistencia ha situado a Barcelona en el mapa internacional de la geografía literaria, más allá del género negro. Argumento que le sirvió para resituar el centro de atención en el premiado, Dennis Lehane, y proceder a la solemne entrega del galardón.

Como se dice en el programa de BCNegra, “el Premio Pepe Carvalho es un homenaje y un recuerdo a Manuel Vázquez Montalbán y a su detective Pepe Carvalho. Este detective de ficción, de origen gallego, empezó a recorrer las calles de la Barcelona de los años setenta, pero con sus paseos e indagaciones, solo o acompañado de Biscuter o de Charo, logró hacer resurgir el género literario negro y criminal en Europa”.

En sus once ediciones anteriores han sido galardonados los escritores Francisco González Ledesma, Henning Mankell, P. D. James, Michael Connelly, Ian Rankin, Andreu Martín, Petros Márkaris, Maj Sjöwall, Andrea Camilleri, Alicia Giménez Bartlett y Donna Leon.

El jurado, integrado por Antonio G. Iturbe, Andreu Martín, Rosa Mora, Daniel Vázquez Sallés, Sergio Vila-Sanjuán y Paco Camarasa, decidió por unanimidad conceder el Premio Pepe Carvalho del año 2017 al autor estadounidense Dennis Lehane.

Un escritor de quien destaca el programa: “La suya es una novela negra realista, dura, masculina sin ser machista, que nos muestra unos barrios donde la vida no es nada fácil. Allí creció y vivía una América arrastrada por los nuevos signos de los tiempos, una América aterrada por los cambios que ha vivido y atenazada por el miedo a la desaparición de la industria.

Es, seguramente, la América que, con su voto, ha llevado a Donald Trump a la presidencia de los Estados Unidos. El premio de este año, por lo tanto, nos ayuda una vez más a explicar el mundo donde vivimos, el porqué de aquellas cosas que, a veces, la televisión y los periódicos no logran hacernos comprender totalmente”.

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