El joven malagueño Pablo Ráez muere a los 20 años tras convertirse en la imagen más importante en la campaña de la donación de médula en un ejemplo de lucha y tesón sin límites. Sin embargo, no ha conseguido ganar la batalla a la leucemia que padecía. Pero su campaña no ha sido en vano. Antes de su partida ha conseguido aumentar las donaciones en un 1.000% en el país que, ya de por sí, se encuentra a la cabeza mundial de donaciones de órganos.

 

No pudo ser. La recaída de Pablo Ráez, tras someterse a un segundo trasplante de médula ósea, ha sido definitiva y esta pasada madrugada el joven malagueño moría en su casa de Marbella sobre las 5 de la madrugada, según ha comunicado la propia familia.

Con tan sólo 20 años, y varios de enfermedad y sufrimiento, la corta vida de Pablo  ha sido útil y fructífera. Su imagen recorrió España y parte del mundo, con optimismo y recordándonos a todos cómo poder colaborar en la lucha contra le leucimia.

Han pasado varias décadas desde que en 1957 se realizara el primer trasplante de médula ósea. La evolución de este tipo de intervención en la lucha contra la leucemia ha evolucionado que el trasplante permite curar una variedad importante de otras enfermedades, como linfomas, aplasia medular etc.

Pablo ya no podrá verlo. Pero sus gestos, apariciones e intervenciones públicas, sus vídeos y campañas en redes sociales, salvarán la vida de decenas, y probablemente, cientos de personas.

España cuenta con 250.000 donantes de médula ósea, a un ritmo de 120 nuevos donantes diarios, según datos de la Organización Nacional de Trasplante y del Ministerio de Sanidad.

 

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Periodista en cuerpo y alma, licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad del País Vasco, tras 15 años en medíos de comunicación, creó Comunica2 con su compañero de vida y también periodista, Sergio Arestizabal, para demostrar que otra forma de comunicar es posible. Tras sufrir censura y presiones de los poderes públicos en el ejercicio de su profesión, hoy es libre y Directora de Comunicación de HoffmannWorld y Catalina Hoffmann. Asesora a personas y empresas en crisis o injustamente juzgados por la opinión pública y publicada. Hoy tiene el reto de que el Periodismo abra un profundo debate interno sobre cómo recuperar la honorabilidad de aquellas personas a las que por error enturbió su imagen pública. Inconformista y crítica, como debe ser una periodista.

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