Carmen Balfagón, directora general del Instituto de Mayores y Servicios Sociales del Ministerio de Sanidad, fue nombrada de manera ilegal ya que su perfil no se adapta a las exigencias de los nombramientos para este tipo de cargos, que deben ser funcionarios de carrera del grupo A-1, salvo excepciones que no concurren en este caso. En el Ministerio dicen que están intentando subsanar esta irregularidad pero lo cierto es que Balfagón ha venido ocupando el puesto durante dos meses sin que haya tenido derecho.

Carmen Balfagón fue nombrada el 25 de noviembre de 2016. La Ley 3/2015, reguladora del ejercicio del alto cargo de la Administración General del Estado, establece que “el nombramiento de los subsecretarios y secretarios generales técnicos que presten sus servicios en la Administración General del Estado, deberá realizarse entre funcionarios de carrera del Estado, de las comunidades autónomas o de las entidades locales pertenecientes a cuerpos clasificados en el subgrupo A1”. Igual exigencia se extiende a los directores generales, condición que no se da en el caso de la responsable del IMSERSO. Balfagón es funcionaria del Estado desde 1972. Pero su puesto no pertenece a la categoría A1, la requerida a los directores generales.

No obstante, la regla tiene una excepción. Pero la misma requiere de un paso previo que todavía no ha sido dado por el Ministerio de Sanidad. Al menos para su caso concreto. La ley reguladora del ejercicio del alto cargo mantiene que la dirección general sea ocupada por funcionarios adscritos al grupo A1, “salvo que un real decreto de estructura del departamento ministerial permita que, en atención a las características especiales de la dirección general, su titular no reúna dicha condición de funcionario”. Para ello es necesario motivar de forma razonada, mediante el memorándum correspondiente, “la concurrencia de las especiales características que motiven dicha circunstancia excepcional”. El Gobierno promulgó un decreto, el 11 de noviembre, estableciendo la estructura básica de los departamentos ministeriales. En el mismo no se hizo referencia alguna a la dirección general del IMSERSO. Cinco días después se nombraba a Carmen Balfagón. Ya era tarde para incluir la excepcionalidad a que obliga la Ley. Ahora, Sanidad prepara un decreto para subsanar este “error administrativo”, tal y como señalan en fuentes del departamento de Dolors Montserrat. Un decreto anunciado hace días pero que todavía no se ha publicado en el Boletín Oficial del Estado por lo que la situación de Balfagón es, a todas luces, irregular.

Lo paradójico es que el decreto donde se regula las estructuras básicas de los Ministerios, del 11 de noviembre, sí contempla las excepcionalidades para otras direcciones generales de dicho departamento. Concretamente la Dirección General de Cartera Básica de los Servicios del sistema Nacional de Salud y Farmacia, la Dirección General de Políticas de Apoyo a la Discapacidad, y la Dirección General de Servicios para la Familia y la Infancia. De hecho, uno de los nombrados, el director general de Políticas de Apoyo a la Discapacidad, Borja Fanjul, nombrado el mismo día que Balfagón, tampoco reúne los requisitos, pero su nombramiento es ajustado a la norma porque en el decreto del 11 de noviembre figura la excepcionalidad para ocupar la unidad que le ha correspondido.

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