Nos fuimos de vacaciones sin gobierno, llega septiembre y la situación sigue igual. Bueno, sigue de aquella manera.

En este tiempo hemos visto a un Presidente en funciones aplicando la estrategia del avestruz, que si me voy a reflexionar a tierras gallegas, que sí, que no. Que si no gobierno me enfado y os toca votar en navidad entre copa de cava y copa de cava.

Hemos visto una de las mayores y mas vergonzosas estrategias de acoso y derribo, uno de los mayores ataques mediáticos contra un líder político. Todos a una acusando de irresponsabilidad al líder del PSOE, de irresponsabilidad y de todas las maldades del mundo. Algo a lo que, por otra parte, ya estamos acostumbrados cuando se trata del PSOE y de sus lideres. Un día nos levantaremos sorprendidos con algún artículo que acuse a algún socialista de la muerte de Manolete. O no, porque parece que estamos tan acostumbrados, que ya ni nos indignan los ataques interesados y partidistas.

El caso es que la situación que vivimos en este país cada vez se parece más a un esperpento. Rajoy no puede formar gobierno, pide una responsabilidad que él no tuvo cuando fue Sánchez el encargado de formar gobierno, pero claro, lo que pido para mi no vale para el resto.

Que Rajoy no sea capaz de montar gobierno es lógico.

¿En qué nivel democrático nos colocaría seguir siendo gobernados por un partido al que le crecen los casos de corrupción cada vez que levanta una piedra?

Lógico no es, pero habría que preguntarse cómo es posible que el Partido Popular siga siendo el Partido más votado. Ha perdido votos, evidente, pero sigue siendo el más votado, que no se nos olvide. ¿En qué piensan los votantes cuando peregrinan hasta el colegio electoral?

También habría que preguntarse que hacen mal el resto de las formaciones, para que ni siquiera en este momento, con un partido acosado por la corrupción, no hablemos ya del austericidio al que nos han sometido, sean incapaces de colocar al PP en la oposición y no digo a través de los posibles acuerdos, digo directamente una defenestración en las urnas, con la fuerza de los votos.

En cuanto a los partidos nuevos, llama la atención que Ciudadanos exija tanto a Sánchez y tan poco a Rajoy. El acuerdo firmado podía haber sido mucho más ambicioso, mucho mas duro en lo tocante a la corrupción. En cuanto a Podemos parece haberse ido de vacaciones, desaparecido, callado. Sólo ha vuelto a escena para repetir la cantinela de siempre, que si el PSOE a, que si el PSOE b. Me temo que aún no se les ha pasado la resaca de no conseguir el ansiado sorpasso. Desde luego lo que es llamativo en ambos casos, es que los que tanto cacareaban el fin del bipartidismo, a la hora de la verdad actúen como si fueran unos meros invitados en el juego de los dos grandes partidos. Sentarse en el Congreso es una enorme responsabilidad y hay que actuar como quieres que te vean.

En fin, que seguimos igual. Parece que ahora es otra vez el turno de Pedro Sánchez y la pregunta es si conseguirá formar gobierno alternativo o si seguiremos mareando la perdiz y estudiando a quien echarle la culpa si no se llega a un acuerdo. Intuyo que volverá a ser el culpable el PSOE y su Secretario General, convertido esta vez en el malvado Grinch que nos robe la navidad.

Por si acaso adelanten ustedes sus navidades, a noviembre por ejemplo, no vaya a ser que se cumpla la amenaza y nos toque ir el 25 a cantar villancicos a un colegio electoral.

 

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