La CUP amenaza con romper la coalición independentista si no proclama la republica. Además reconoce que no cuenta con apoyos internacionales, pero a pesar de ello exige que se cumpla la voluntad de la gente que voto el 1-O.

La formación anticapitalista ha enviado una carta al Molt Honorable President de la Generalitat, Carles Puigdemont, para que proclame la “tan necesaria proclamación de la República” catalana tras la suspensión del pasado 10 de octubre Día en el que según ellos “consideramos que el pasado día 10 de octubre perdimos una oportunidad,”.

Defiende la CUP  que hay que hacer caso a la gente de Catalunya, “la gente con mayúsculas, nos referimos a los cientos de miles de personas que defendieron sus colegios frente la violencia que desplegó la ocupación militar y policial. A los cientos de personas que fueron golpeadas, heridas, humilladas y atemorizadas por la intervención brutal de la Policía Nacional y la Guardia Civil. La gente es, también, la que fue a votar porque lo tenía previsto; La que votó SÍ y la que votó NO; pero también que no lo hizo por miedo. La gente es la que trata de sobrevivir en la cotidianidad de la precariedad y la pobreza”. Para los anticapitalistas esa “gente” es ya república.

Y no entendería que la respuesta al requerimiento de Rajoy “no entenderemos que la respuesta al requerimiento del presidente Rajoy no se sitúe en los términos del mandato popular que usted asumió el pasado martes: el del respeto al ejercicio del derecho a la autodeterminación que se expresó en las sufridas urnas del pasado 1 de Octubre. Sólo a través de la proclamación de la república seremos capaces de respetar lo que la mayoría expresó en las urnas”.

permanecer inmóviles ante sus amenazas, sus negaciones, y su autoridad, no nos permitirá existir como pueblo, no nos permitirá gobernarnos, y tampoco nos permitirá avanzar en la consecución de más derechos y libertades. Si no perderlos. En definitiva, hacer lo que recomienda el poder (también con mayúsculas) no permitirá que la gente sea un actor principal en la historia de este país”, argumentan, aunque una eventual República catalana “Acaso, seguiremos sin soportes de mercados y Estados, seguiremos sin grandes riquezas naturales, y sin unos poderes económicos que nos apoyen, pero lo haremos con la gente y con sus esperanzas y con toda su dignidad”.

Y termina “Si pretenden seguir aplicando, ahora ya con requisitos formales cumplidos, las previsiones del artículo 155 de la Constitución española, y nos quieren seguir amenazando y amordazando, que lo hagan con la república ya proclamada”.

 Carta de la CUP traducida al castellano:

Desde la CUP-CC os queremos hacer algunas oportunas reflexiones en torno al requerimiento del gobierno español sobre la declaración de independencia y sobre la suspensión de la misma.

Decíamos en el Pleno del pasado día 10 de octubre que la CUP-CC no somos un actor principal en la historia de nuestro país y, en cambio, sí lo es la gente. La gente con mayúsculas, porque nosotros, cuando hablamos de gente, pensamos y nos referimos a los cientos de miles de personas que defendieron sus colegios frente la violencia que desplegó la ocupación militar y policial. A los cientos de personas que fueron golpeadas, heridas, humilladas y atemorizadas por la intervención brutal de la Policía Nacional y la Guardia Civil. La gente es, también, la que fue a votar porque lo tenía previsto; La que votó SÍ y la que votó NO; pero también que no lo hizo por miedo. La gente es la que trata de sobrevivir en la cotidianidad de la precariedad y la pobreza.

Hace mucho tiempo que nosotros hablamos del país roto que tenemos, de la necesidad de poner todos los recursos existentes, y de los que se podrían obtener redistribuyendo mejor la riqueza para hacer frente a la emergencia social. Por eso la gente es la que detuvo el país el pasado día 3 en una Huelga General masiva sin precedentes, una masa desbordante que salió a las calles a condenar la regresión alarmante de derechos y libertades.

La gente es la única estructura sólida que tiene este país a falta de apoyos explícitos a nivel internacional, a falta de un poderoso tejido productivo arraigado y con conciencia de país (a pesar del honrosa y creciente excepción de la economía social y cooperativa), ya falta, igualmente, de riquezas naturales que nos podrían situar de una manera diferente en la geopolítica internacional. Nuestra fuerza es la gente y sus necesidades, la gente y sus esperanzas.

Y no podemos esperar apoyos explícitos si no nos mantenemos firmes en el objetivo de auto determinarnos. Quizás ahora hay quien se da cuenta de que la cesión de sectores económicos estratégicos en manos privadas (la tónica durante demasiados años por parte de los que se llamaban soberanistas y, incluso, de izquierdas) no es la mejor opción para quien quiere autogobernarse. Quizás ahora sabemos que hace demasiado tiempo que habríamos tenido que trabajar por una Banca Pública, por un país recosido por la igualdad, y por un sector público fuerte y capaz de soportar las amenazas de un Estado español dispuesto, al parecer, a todo. Cuando hablamos de superar el régimen del 78 hablamos de superar los otros sub regímenes del 78: también el régimen bancario del 78 -La Caixa, Banco Sabadell- el mismo que bancarizó las cajas (¿verdad, Fainé?) Que les hacían sombra.

Por estas razones, entre otras, era, y continúa siendo, tan necesaria la proclamación de la República. Porque es el mandato de los más de dos millones de personas que, a pesar de la ofensiva amenazadora, judicial y represiva del Estado, dijeron SÍ a la independencia. Más de dos millones de personas que ya somos república … Y es también necesaria para demostrar a todas aquellas que no son partidarias, o que no se posicionan, que la república abre las puertas a mayores logros de derechos civiles, políticos , económicos y culturales.

La CUP-CC consideramos que el pasado día 10 de octubre perdimos una oportunidad, pero, sobre todo, y a la vista de la posición inmediata del Estado, no entenderemos que la respuesta al requerimiento del presidente Rajoy no se sitúe en los términos del mandato popular que usted asumió el pasado martes: el del respeto al ejercicio del derecho a la autodeterminación que se expresó en las sufridas urnas del pasado 1 de Octubre. Sólo a través de la proclamación de la república seremos capaces de respetar lo que la mayoría expresó en las urnas. Sólo proclamando la república seremos capaces de situarnos como un actor dispuesto a tutelar los derechos civiles y políticos de la población todavía gravemente amenazados. Sólo con la república posibilitaremos generar esperanzas inexistentes en el seno del Estado español de las autonomías, no sólo para las catalanas del Principado, sino para el conjunto de los Países Catalanes y el resto de pueblos del Estado. Sólo así podremos hacer que la intervención de actores internacionales se haga a partir de que se nos reconozca como sujeto político.

Responder de otro modo al requerimiento del Presidente Rajoy supondría avalar todas y cada una de sus amenazas, su desprecio y su represión, y supondría volver al abrigo de la legalidad constitucional española con el que la mayoría social resolvió romper. El Estado, su poder judicial, su poder militar y policial, pero, sobre todo, los partidos políticos que, en los últimos días, se han mostrado absolutamente contrarios a permitir el derecho a la autodeterminación, suman una mayoría reforzada al Congreso Español y están dispuestos a seguir negándonos derechos y libertades, amparados en una Constitución Española deslegitimada y sabiendo que tienen los poderes económicos y la UE a su lado.

Ciertamente, nosotros no tenemos grandes poderes económicos, ni la UE está dispuesta a admitir que el derecho a la autodeterminación es un derecho fundamental de los pueblos. Pero no es menos cierto que permanecer inmóviles ante sus amenazas, sus negaciones, y su autoridad, no nos permitirá existir como pueblo, no nos permitirá gobernarnos, y tampoco nos permitirá avanzar en la consecución de más derechos y libertades. Si no perderlos. En definitiva, hacer lo que recomienda el poder (también con mayúsculas) no permitirá que la gente sea un actor principal en la historia de este país.

Nosotros creemos que la respuesta al requerimiento del Estado debe ser clara: si la mediación internacional nos llevara a tener que soportar el despliegue policial y militar, a llevarnos a tribunales con acusaciones gravísimas, que conlleven altas penas de prisión y multas impagables; si la mediación tolerase que haya más de 900 personas heridas por querer simplemente votar y, a cambio, tan sólo pide al Estado que abra una ponencia en el Congreso para valorar la reforma de la Constitución española, sin ninguna garantía de que esta genere nuevos marcos de respeto por los derechos civiles y políticos, también de las minorías; si es así, si la mediación internacional debe servir para esto, ya podemos dar por cerrada la esperanza en esta mediación internacional.

Si pretenden seguir aplicando, ahora ya con requisitos formales cumplidos, las previsiones del artículo 155 de la Constitución española, y nos quieren seguir amenazando y amordazando, que lo hagan con la república ya proclamada. Acaso, seguiremos sin soportes de mercados y Estados, seguiremos sin grandes riquezas naturales, y sin unos poderes económicos que nos apoyen, pero lo haremos con la gente y con sus esperanzas y con toda su dignidad.

 

Para la república catalana, la república de la gente!

 

 

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1 Comentario

  1. si los de la CUP no participan y se retiran de las próximas elecciones para la Autononía de Cataluña como han anunciado que harán si no se declara la Independencia (lo que demuestra que no se ha declarado y que Rajoy lo sabe y entonces ¿por que lo pregunta?) entonces podría ocurrir con mucha seguridad que Unidos Podemos (los partidos y coaliciones de Ada Colau y Xavier Domenech etc en Cataluña) gobernará y ganará esas elecciones (probablemente en coalición con ERC si ERC saca menos votos)

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