Perú tendrá elecciones generales este domingo 10  de abril. De los 19 candidatos presidenciales, solo siete diez continúan, pero solo tres ostentan una hoja de vida limpia: Verónica Mendoza, del Frente Amplio de Izquierda, cusqueña, psicóloga, parlamentaria, habla quechua y estudió en París. Alfredo Barnechea, sociólogo, ex funcionario del BID, revive a  Acción Popular, que fundó el presidente Fernando Belaunde, y Miguel Hilario, quien nació en una canoa, tiene un doctorado en Ciencias Antropológicas por la Universidad de Stanford y, de ser elegido, quiere invertir en educación en la Amazonía.

Este breve recuento pone en evidencia que la “democracia del voto” es insuficiente para cumplir cualquier programa gubernamental por cinco  años en un país donde el desarrollo ha sido asaltado por un puñado de empresarios, aliados a “nacionalista” Ollanta Humala.

Sin embargo, esa cédula electoral que ya figura en la lista oficial impresa o digital para la votación de este domingo  y cuyas “encuestas”, favorecen a la hija de Alberto Fujimori, uno de los más corruptos presidentes de la historia contemporánea, con condena efectiva de 25 años por violación de Derechos Humanos, de pronto las informaciones Ojo-Publico, integrante del grupo de medios liderados por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) y el diario alemán Süddeutsche Zeitung- revelan los tentáculos de la firma panameña Mossack Fonseca en Lima y cómo ayudó a sus clientes peruanos a crear sociedades offshore en los mayores.

La filtración de 11.5 millones de documentos secretos, permite conocer la dimensión de  millonarios negocios que involucran a centenas de políticos. Las limitaciones a continuar en su carrera política alcanza a todos candidatos con excepción de Verónica Mendoza, del Frente Amplio de Izquierda y de Alfredo Barnechea, liberal moderado y del comunero amazónico Miguel Hilario, que muestran hojas de vidas limpias y no arrastran delitos financieros y estrechos vínculos a paraísos fiscales del mundo.

EL CUARTEL DE LA CORRUPCIÓN

Siguiendo el mismo esquema de Vladimiro  Montesinos, asesor de Aberto Fujimori en el corazón del distrito limeño de San Isidro, frente a la embajada de Panamá, tenía su oficina Mossack Fonseca, organización delictiva fundada en los años 70 en Panamá, donde se esconden los secretos mejor guardados de la historia del poder económico en el Perú contemporáneo.

Mossack, el  experto en crear compañías offshore en cualquier paraíso fiscal del mundo, tenía en una lista de clientes entre los que destacan presuntos testaferros de dictadores de Europa, África y Medio Oriente y empresas vinculadas a capos de las drogas mexicanos y evasores de impuestos, y sindicado como “lavadora de dinero” por la justicia brasileña que investiga el mega caso de corrupción Lavajato que amenaza con la estabilidad del gobierno de Dilma Rousseff, incluyendo el ex líder obrero Lula de Silva, acusado de haber sido sobornado por la Odebrecht, cuyo presidente ya se encuentra entre rejas, con una condena de 19 años.

Mossack Fonseca y su colega de origen alemán Jürgen Mossack, se erigió en un actor protagónico de la economía nacional desde el 2001 cuando se instaló en el Perú inmediatamente después de la caída del gobierno de Alberto Fujimori.

El diario alemán Süddeustche Zeitung, que accedió a la filtración de 11.5 millones de documentos secretos de Mossack Fonseca- revela  la historia desde sus años iniciales hasta la actualidad. La investigación, que publica Ojo Público, en simultáneo con 100 organizaciones internacionales de noticias y que alcanza a poderosos hombres de negocios, la política y los deportes en el mundo, ha sido bautizada como PanamaPapers por ser la filtración más grande recibida por periodistas (2.6 terabytes) desde que Wikileaks reveló los cablegates del Departamento de EEUU, el 2011.

Los Panamá Papers de Perú revelan las operaciones financieras de peruanos en las offshore durante los últimos 15 años de crecimiento económico en el país, que alcanzan sobre todo a dos candidatos presidenciales: Keiko Fujimori, por intermedio de algunos de sus poderosos financieross de campaña en el 2011 y 2016, clientes de Mossack Fonseca o como directivos y apoderados de offshore en diferentes paraísos fiscales del mundo.

También a Pedro Pablo Kuczynski, ciudadano  nacionalizado en EEUU fue primer ministro del presidente Alejandro Toledo (2001-2006),  firmó una carta de recomendación para un ex banquero amigo suyo que luego la utilizó para abrir una sociedad en Panamá. Algunos de los mayores aportadores de Keiko Fujimori aparecen en la lista de clientes de Mossack Fonseca.

Entre los clientes de la firma también destaca el socio del exmandatario Alan García en la más grande librería más de Lima, Jaime Carbajal, así como uno de sus ministros durante su último gobierno, Hernán Garrido Lecca, junto con Virgilio Acuña, actual congresista y hermano del expostulante presidencial César Acuña ya separado del proceso electoral por fraguar una tesis de doctorado en la Complutense de España, entre otro delitos.

García Pérez que postula por un tercer período, es señalado por uno de sus críticos más  severos, Fernando Olivera, del Frente Esperanza, quien en el último debate público  responsabilizó al líder aprista: “Solo le pido a Dios que el crimen y la corrupción no me sea indiferente, es un monstruo grande y pisa fuerte sobre toda la inocencia de la gente. Soy un hombre de fe y usted no me es indiferente doctor García porque usted encarna la impunidad y ha pervertido los valores del Perú”, subrayó.

Olivera empezó a enumerar las acusaciones contra García por temas como enriquecimiento ilícito, el BCCI, los aviones Mirage, su departamento en París, el dólar MUC, el comando Rodrigo Franco, la hiperinflación, entre otros. Por el caso Lava Jato y las coimas de Odebrecht, por las coimas del Tren Eléctrico”, puntualizó. En tono amenazante le dijo al expresidente: “usted no podrá volver a fugarse del país y será juzgado por la nueva justicia”.

A esto el candidato García respondió que no se iba a dedicar a responder las ofensas de su rival y le recordó que llevó cartas falsificadas al Papa para calumniar al Cardenal Juan Luis Cipriani.

LOS RICOS DEL PERÚ

Mossack Fonseca Perú fue agente de paraísos fiscales de los directores de importantes gremios empresariales del país, de dueños y ejecutivos de compañías de los círculos corporativos más prestigiosos de Lima, de hombres de negocio que construyeron su fortuna en la última década, de abogados de los estudios más poderosos de la capital, al igual que de accionistas de discotecas, casinos y juegos de tragamonedas, de empresas mineras, farmacéuticas, agroindustriales, hoteleras y hasta de una aerolínea local. La lista incluye a famosos cocineros del sector económico más emblemático del Perú moderno: la gastronomía.

Entre los clientes más polémicos que asesoró Mossack Fonseca destacan: el encarcelado abogado Rodolfo Orellana y uno de los socios de su organización criminal; el abogado Mauricio Muñoz-Najar, ‘cerebro’ del fujimorismo en la Sunat de los 90 y condenado a prisión por corrupción al descubrirse sus nexos con Montesinos; y un ex lugarteniente del condenado capo de las drogas Fernando Zevallos, dueño de una línea área Lima-Santiago-Miami.

Además, Dennis Melka, el mayor deforestador de los bosques de Loreto y Ucayali, empresarios vinculados a la minería ilegal de oro en la Amazonía; César Almeyda, un exjefe de inteligencia que cayó preso por tráfico de influencias en la época del presidente Alejandro Toledo quien  también postula a un segundo mandato.

También están en la lista de Ojo Público: el exabogado de un narcotraficante del norte del país y una empresa constructora vinculada al también encarcelado Martín Belaunde Lossio, amigo íntimo  de Humala  y de la primera dama Nadine Heredia, a quien se le señala como puente entre los negocios gasíferos de Perú con Odebrechet. La lista es larga de los que casi todos acabaron involucrados con Mossack Fonseca Perú, directa o indirectamente, en el proceso legal para convertirse en accionistas, directivos o apoderados de compañías fantasmas.

Mossack Fonseca también aparece involucrado con compañías vinculadas a la minería ilegal en Perú. Estas localidades están incluidas desde el 2001 en la lista de los 43 territorios considerados ‘paraísos fiscales’, ‘offshore’ o ‘territorios de baja o nula imposición’ por la Sunat y otros organismos internacionales que combaten la defraudación y la elusión tributaria ya que exoneran de impuestos a ciudadanos o empresas extranjeras que trasladan sus empresas, bienes y ganancias a estos paradisíacos lugares.

Los jefes de la Sunat, Martín Ramos; de la Unidad de Inteligencia Financiera, Sergio Espinoza; y Eduardo Sotelo, asesor del Ministerio de Economía y Finanzas en la creación de un famoso decreto contra la elusión fiscal, dijeron que las personas detrás de las offshore buscan el anonimato de sus transacciones, del flujo de dinero y de las compras de activos. “Los paraísos fiscales son perjudiciales porque minan las bases tributarias del Perú. Las empresas anidan y radican allí porque les brinda beneficios tributarios, opacidad y secreto”, indicó Sotelo.

Islas Vírgenes Británicas, el paraíso fiscal preferido de los ciudadanos peruanos después de Panamá. Ni siquiera la UIF puede mirar en estos hoyos negros fiscales: “Tenemos dificultad -dice Espinoza – para rastrear a una persona que opera en estas jurisdicciones ya que no lo hace colocando su nombre real sino creando estructuras jurídicas para evitar que lo identifiquen como el beneficiario final”. Actualmente, la Sunat investiga “dos mil casos de personas que reciben dividendos y rentas de territorios de escasa o nula imposición tributaria”, dice el máximo funcionario de la Sunat.

Sin embargo, el Estado Peruano apenas ha visto la punta de un iceberg llamado Mossack Fonseca. Entre los clientes de Mossack Fonseca también figuran investigados por enriquecimiento ilícito, lavado de dinero, corrupción y crimen organizado.

Los documentos públicos de esta serie: “Es la mayor investigación de medios de comunicación jamás llevada a cabo. Los periodistas (un total 370 de 76 países) trabajaron en más de 25 idiomas para descubrir el funcionamiento interno de la firma y rastrear sus acuerdos secretos en el mundo.

Los Panamá Papers permiten concluir que Yoshiyama, militante y socio del fujimorismo, prestó su nombre para que la filial de la firma en Lima elaborara documentos con fecha del 2010, autorizando poderes Mossack Fonseca.

Un emblemático cliente de Mossack Fonseca, Rodolfo Orellana, quien aparece en sus archivos desde el 2001. Pero este no es el único caso que sorprende entre los financistas de Keiko Fujimori que al mismo tiempo eran clientes de Mossack Fonseca. En esta lista descubrimos a la peruana Sil Yok Lee viuda de Lam. Esta mujer también prestó su nombre para ser apoderada de las offshore Nexus Associated y Genell Finance en las Islas Vírgenes Británicas por orden de otra empresa de fachada llamada Whitestone LTD., registrada en la isla de Niue, un paraíso fiscal ubicado en el Pacífico Sur.

Los documentos de la firma ofrecen un vistazo panorámico a los empresarios y ejecutivos de compañías que aportaron importante sumas de dinero a la actual campaña fujimorista y a la anterior. El impresionante flujo de archivos sobre Perú – que aún así representa menos del 1% del total de files filtrados – deja claro que la hija de Alberto Fujimori es la candidata más vinculada a personajes acostumbrados a la oscuridad de paraísos fiscales.

LAS ELECCIONES GENERALES

El 10 de abril de 2016 se realizaran las elecciones para Presidente y Vicepresidentes del Perú para el periodo 2016-2021. En el caso que ninguno de los candidatos presidenciales obtenga más del 50% los votos válidamente emitidos se realizará una segunda ronda electoral el 5 de junio de 2016.

El plazo para solicitar la inscripción de planchas presidenciales finalizó el 11 de enero. En total 19 agrupaciones políticas y alianzas inscribieron sus fórmulas presidenciales dentro de los plazos establecidos, pero se  retiraron los candidatos de Perú Libertario, Perú Patria Segura, Partido Humanista, Perú Nación,  Alianza Solidaridad y Siempre Unidos.

Además el 9 de marzo el JNE decidió retirar las candidaturas de Cesar Acuña y Julio Guzmán. Posteriormente el Partido Nacionalista de Humala, ante las  gruesas denuncias  de corrupción, decidió retirar la candidatura.

La democracia, tal como sueña el ciudadano de a pie, es una utopía y una frustración, sobre todo en el Perú, cuya población mayoritaria quería ser parte de la Marea Rosada, que tuvo al  soldado Ollanta Humala como el primer traidor del sueño que si empezaron a construye en Uruguay, Argentina, Chile, Brasil y Ecuador.

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