Puigdemont no quería ir a la cárcel. Probablemente el político más independentista de alma y corazón -sentimiento que ha marcado su vida desde su infancia- de cuantos han participado en el proceso soberanista, ha sido también el más dispuesto a llegar a un acuerdo con el Gobierno de España. Y lo hubo. El consenso llegó durante la tarde del jueves gracias a la participación de intermediarios como el líder del PSC, Miquel Iceta. Era un pacto generoso por ambas partes, según han confirmado a Diario16 fuentes muy cercanas a la negociación.

Con ese acuerdo, el Gobierno retiraba el artículo 155 y Puigdemont convocaba elecciones. Así se filtró a la prensa. No hubo intermediarios oficiales, pero hubo muchos -todo hombres por cierto- echando una mano y hablando con ambas partes: empresarios, el lehendakari Iñigo Urkullu, Miquel Iceta y, por haber ,hubo hasta representantes de la Iglesia intentando acercar posturas.

Estaba hecho. Entre llamadas a los móviles, whatsapps, encuentros furtivos y de medio pensionistas, fueron muchas las personas dispuestas a que no ocurriera lo que al final, ‘gracias’ a ERC y la CUP, fue inevitable: que el Parlament declarase la independencia con el apoyo de 70 escuchimizados votos y con la mitad de los escaños vacíos ante la salida -como gesto de protesta- de los representantes de PSC, Ciudadanos y PP.

No pudo ser. Por una vez, Mariano Rajoy se mostró generoso y dispuesto a parar este sinsentido, dicen quienes han participado en la negociación. La intervención prudente y serena de Iñigo Urkullu y Miquel Iceta permitió que el plan avanzara hasta tomar cuerpo por parte de Puigdemont.

El acuerdo estaba hecho. Puigdemont intervenía la tarde del jueves, a las 17.00 horas, para convocar elecciones. Inmediatamente el Gobierno retiraba el artículo 155.

Y finalmente no puedo ser. Algo empezaba a ir mal cuando Puigdemont retrasó una hora su intervención. Las esperanzas de acuerdo se iban debilitando cuando volvió a anunciarse, de nuevo con otra hora de retraso, el momento de su comparecencia. Y finalmente, el mejor acuerdo posible saltó por los aires por las presiones que ejercieron ERC y la CUP, que no estaban dispuestos a asumir este fracaso. Presionaron a Puigdemont hasta conseguir que el Parlament votara la declaración de independencia, tras lo que el Gobierno procedió a la aplicación del artículo 155 tras su aprobación en el Senado.

Por una vez, y probablemente muy tarde, volvió la cordura a la política española. No por mucho tiempo. No sirvió de mucho, pero justo es reconocer la labor de empresarios y representantes de la Iglesias, pero también la depolíticos como Urkullu e Iceta en esta intermediación no oficial.

“Teníamos un acuerdo, pero en el último momento Puigdemont se echó atrás”, reconocen fuentes que participaron en el pacto, al mismo tiempo que confirman que “le venció la presión de ERC y del movimiento independentista”.

Miquel Iceta es el único de los mediadores que será candidato a las elecciones convocadas ayer por el presidente del Gobierno para el 21 de diciembre. No siempre los comicios hacen justicia, pero el líder del PSC tiene por delante, y por méritos propios, la opción de que los socialistas vuelvan a recuperar en Cataluña su lugar institucional. El pueblo catalán será soberano.

Ambos valen más hoy por lo que callan con respeto a este conflicto con Cataluña. Pero se comportaron -y aseguran que Rajoy también- como hombres de Estado. Llegaron por fin, y aunque sólo por media jornada, políticos que estuvieron a la altura de la ‘Segunda Transición’

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Directora Diario16.com Periodista en cuerpo y alma, licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad del País Vasco, tras 15 años en medíos de comunicación, creó Comunica2 con su compañero de vida y también periodista, Sergio Arestizabal, para demostrar que otra forma de comunicar es posible. Tras sufrir censura y presiones de los poderes públicos en el ejercicio de su profesión, hoy es libre. Durante años ha asesorado personas y empresas en crisis o injustamente juzgados por la opinión pública y publicada. Hoy tiene el reto de que el Periodismo abra un profundo debate interno sobre cómo recuperar la honorabilidad de aquellas personas a las que por error enturbió su imagen pública. Inconformista y crítica, como debe ser una periodista.

5 Comentarios

  1. Petición del Toisón de Oro para Odium y Carlos Puigdemont por su gran labor para la unión de España y de los españoles; nunca hubo tanto patriotismo español.

  2. Me alegro de que haya habido dirigentes que han estado a la altura de las circunstancias. Es una pena que no hayan parado antes todo esto, pero tiene que ser muy difícil cuando tratas con fanáticos fuera de la realidad. Se agradece conocer estos detalles que ponen a cada uno en su lugar.

  3. Un buen articulo de una gran periodista. Muchos de su equipo estamos sufriendo las sinrazones del conflicto catalán. Pero muchos periodistas lo sacamos a delante gracias a directoras como María José.

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