Confieso que Beatriz Talegón para mi era una desconocida, hasta ver su intervención en el Consejo de la Internacional Socialista celebrado en febrero de 2013 en Cascais (Portugal). Expresó sentimientos con valentía y rigor, sobre lo que viene siendo salvo honrosas excepciones una constante en los dirigentes políticos de todos los signos, incluidos los de la Internacional Socialista con grandes gastos en lujosos desplazamientos, alojamientos y reuniones y más en esas fechas en las que estábamos padeciendo una grave crisis que menoscabando el Estado del Bienestar, afectaba a gran parte de la población de la Unión Europea, sobre todo la de los países sureños.

Desde ese entonces, he venido siguiendo su trayectoria política y comprobando que lo manifestado en aquel acto, no era fruto de ninguna improvisación. Tampoco malestar fortuito y repentino y por el contrario, fue una demostración de su sensibilidad como socialista, bien expresada en las criticas constructivas planteadas desde posiciones lógicas razonables y justas con gran dosis de rebeldía. Así es como se le ha venido identificando y reconociendo, pasando a ser cada vez más una persona controvertida, debido a que sus posiciones políticas sin lugar a dudas de izquierda, no pasan desapercibidas teniendo bastantes detractores, pero muchos más seguidores. Su coherencia la defiende en todas partes y ha demostrado valentía, no sometiéndose a las amenazas de los fascistas y ultraconservadores nacionalistas españolistas.

En el PSOE, encauzó su militancia a través de Izquierda Socialista, única corriente de opinión estatutariamente reconocida, pero ésta con el tiempo perdió los orígenes para los que fue constituida, como eran ser un referente ideológico fuerte de izquierda y alternativa dentro del Partido Socialista, para desarrollar políticas realmente de izquierda. Eso fue lo que trató de impregnar su máximo valedor y promotor el inolvidable y entrañable Luís Gómez Llorente. Izquierda Socialista mantuvo su arraigo y fortaleza en las estructuras del PSOE e instituciones que gobernaba hasta finales de los 80, cuando paulatinamente y por medio de sus propios dirigentes, empezó a compartir posiciones oficialistas, llegando como ocurre en la actualidad a ser un apéndice de éstos, habiendo menoscabado su imagen hasta la irrelevancia. Ya desde ese entonces y por no estar de acuerdo con su deriva, empezamos muchos a abandonarla.

Regresé el 10 septiembre de 2010 con el propósito de su refundación. Al respecto aporté un manifiesto que sirvió para ese propósito como documento base, que fue ampliado y mejorado con todas las aportaciones realizadas por las compañeras y compañeros de los diferentes territorios. Nos volvimos a reunir con ese hipotético objetivo justo un año después en torno al nuevo y definitivo DOCUMENTO DE POSICIONES, que entre todos y todas habíamos redactado y que aún está en plena vigencia. La reunión de dos días 10 y 11 de septiembre, en la sede de la Federación Socialista Madrileña fue un autentico fiasco y salimos de la misma, igual o peor de cómo habíamos entrado y sin por supuesto cumplirse el objetivo en teoría propuesto. El deliberado fracaso de la refundación estuvo auspiciado y protagonizado por dirigentes significativos de Izquierda Socialista, estando al frente Juan Antonio Barrios de Penagos.

Aunque estéril, pero la labor realizada por Vicent Garcés para que no decayera Izquierda Socialista y por el contrario se fortaleciera, ha sido encomiable. Pero la realidad es que “entre todos la mataron y ella sola se murió” (pero algunos de sus dirigentes han sabido y saben como “buenos corchos, flotar en todas las aguas”) y ahora es prácticamente imposible su resurrección. Como último intento para lograr su reactivación, propuse a la Coordinadora Federal y precisamente a través de Vicent Garcés de quien guardo buenos recuerdos y tengo gran estima y consideración, que para las primarias de julio de 2014,   Izquierda Socialista en la línea siempre propugnada de la bicefalia, presentara para la secretaria general a Beatriz Talegón y a José Antonio Pérez Tapias a la presidencia del gobierno. Creo que hubiera sido una buena oportunidad para que mediante éstos procesos, Izquierda Socialista hubiera salido fortalecida.

Beatriz Talegón, mujer integra y coherente, por no ser dócil ni sumisa, tenía el rechazo de muchos jerarcas del PSOE, acostumbrados a las imposiciones. Con la cantidad de mediocres y tantos indeseables que están viviendo de la política, ella por su valía y capacidad podría ser igualmente una profesional de la política, sin embargo prefirió dignamente abandonar el Partido Socialista en julio de 2015, debido a las frustraciones y decepciones que le causaba las políticas bastantes conservadoras y en muchos casos conniventes con las del Partido Popular. Pedro Sánchez ganó las últimas primarias de mayo del año pasado, porque concurría a las mismas como mártir y victima de los grandes jerarcas “socialistas” y por la entrevista que le había hecho Jordi Evole, donde denunció presiones a las que había sido sometido por importantes medios de comunicación, algunos potentes banqueros y empresarios miembros del IBEX, también manifestó sus convicciones del carácter plurinacional de España, el reconocimiento de Cataluña como nación y haberse equivocado con Podemos, con quienes iba a procurar un acercamiento. Todas éstas declaraciones causaron un revulsivo en la militancia y Beatriz Talegón llegó a manifestar que debido a ese giro a la izquierda “era el momento de regresar a su casa”. No ha sido así y su marcha del PSOE parece irreversible.

Lo mismo ocurre con José Antonio Pérez Tapias, que habiéndose enfrentado con desigualdad de condiciones y oportunidades en las primarias de 2014 a Pedro Sánchez y teniendo mucha más capacidad y valía que éste, le ayudo en su triunfo ante Patxi López y Susana Díaz. Su abandono reciente del PSOE es como consecuencia de las decepciones sufridas en los incumplimientos de Pedro Sánchez en todo lo que había manifestado y prometido. El caso es que ahora dos de las personas socialistas más preparadas y valiosas, Beatriz Talegón y José Antonio Pérez Tapias se encuentran fuera del PSOE y como ambos comparten convicciones y principios en la consecución de un Estado republicano, federal y laico, para poder luchar por una sociedad más justa, libre y democrática y en vista que en el transcurso del tiempo miles de buenos socialistas han abandonado y continúan abandonando el PSOE y no se han pasado a ninguna otra formación política, sería deseable que al margen de discrepancias accesorias, se pusieran de acuerdo para poder integrar en torno a un proyecto realmente de izquierda a todas y todos los militantes que igualmente decepcionados han abandonado el PSOE.

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Militante de los sindicatos ingleses (Trade Unions) desde 1971 y hasta mi regreso de Londres en 1976. Afiliado a la UGT y al PSOE en Londres desde junio de 1972. Cofundador y coordinador sindical de la F.A.E.E.R.U. (Federación de Asociaciones de Emigrantes Españoles en el Reino Unido). Fundador de la cooperativa de servicios PAILARCA (Pablo Iglesias-Largo Caballero). Miembro de los dos primeros comités regionales del Partido Socialista Canario -PSOE- 1977-1985 y por esas mismas fechas, miembro de las primeras ejecutivas insulares de Gran Canaria del PSOE y de la UGT. Cofundador en 1980 de Izquierda Socialista y su coordinador en Gran Canaria hasta 1989. Miembro del primer Consejo Federal de la Emigración del PSOE. Presidente del 1er. Comité de Empresa por la UGT del Hospital Materno Infantil de Gran Canaria. Concejal de deporte y de los distritos: Isleta, Santa Catalina y Guanarteme del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, legislatura 1983.1987. Miembro de la Comisión Permanente de Deporte de la FEMP (Federación Española de Municipios y provincias) y del pleno del CSD (Consejo Superior de Deporte). Cofundador en 1991 de la Fundación Juan Negrín y su secretario durante 23 años (hasta 2014).

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