Juan Carlos Escotet.

Desde el mes de mayo en que comenzaron los rumores de quiebra del Banco Popular, rumores que se lanzaban desde los despachos de la planta noble del Edificio Beatriz de la calle Jose Ortega y Gasset de Madrid y que cierta prensa cómplice con la operación que se estaba beneficiando de la caída de la sexta entidad financiera del país colocaba en portada de sus ediciones en papel y digitales, la salida de depósitos y la venta masiva de acciones por parte de clientes y accionistas fueron una constante que llevaron al Popular a ser regalado al Santander por un euro, con los beneficios expuestos ya en este medio.

Estamos en fechas en que las grandes empresas presentan sus resultados del primer trimestre del año. En estas presentaciones diferentes entidades bancarias españolas han hecho alarde de la mejora de sus resultados y, además, han mostrado su satisfacción por su incremento de negocio con la llegada de depósitos de antiguos clientes del Popular. Es decir, toda la banca española se está beneficiando de la caída de la sexta entidad financiera del país, una caída que fue provocada por los movimientos y las estrategias pergeñadas por las élites privadas y gubernamentales, tanto españolas como europeas, con el único fin de beneficiar a una entidad en concreto, una entidad que estaba pasando por dificultades por más que se quisiera vender con cifras globales que no es así, ya que no es lo mismo un incremento del 15% de un beneficio de partida de 1 que un 15% de 1.000.

Ya han sido dos entidades las que han anunciado públicamente que están sacando réditos de la caída del Popular. En algún caso ya recogieron los frutos meses antes de que se produjera la intervención por parte de la Junta Única de Resolución (JUR).

Por un lado, CaixaBank, por boca de su Consejero Delegado Gonzalo Gortázar, ha reconocido que han ganado clientes gracias a la desaparición del Banco Popular. «Es notorio que nos hemos visto beneficiados», ha afirmado en el acto de presentación de los resultados del primer semestre. No ha confirmado una cifra concreta de nuevos clientes procedentes del Popular.

Por otro lado, Abanca, la entidad gallega presidida por el venezolano Juan Carlos Escotet, también se ha visto beneficiada por la compra del Popular por el Santander. Aquí, además, hay un punto que le diferencia de CaixaBank, dado que un mes antes de la intervención del Popular Emilio Saracho le vendió Popular Servicios Financieros (la antigua financiera del Pastor) por 39 millones de euros y unas plusvalías de 6,7 millones. Es decir, Abanca ya captó una parte de la clientela de la sexta entidad financiera del país en el mes de mayo. Entre esto y la captación de antiguos clientes del Popular que salieron huyendo por la incertidumbre creada por los falsos rumores difundidos por cierta prensa y no desmentidos ni por Saracho ni por las autoridades supervisoras, el banco gallego ha ganado un 1,7% de cuota de mercado, sobre todo de clientes procedentes del Banco Pastor que veían más seguro llevar sus depósitos a una entidad de su tierra.

Es algo curiosa la presencia de Escotet, el banquero que se enriqueció con Hugo Chávez y que le compró Novagalicia al Estado español por 1.000 millones que se tradujo en una pérdida para los ciudadanos españoles de 8.000. Al igual que la es de otros millonarios del chavismo protegidos por el Gobierno español, como el caso del señor Ramírez y su desmedido amor por las «yemas de Santa Teresa» que ya contamos en Diario16, sobre todo teniendo en cuenta la urticaria que presuntamente le produce al PP todo lo relacionado con Venezuela…, salvo cuando hay mucha plata de por medio. Al igual que otros muchos empresarios millonarios venezolanos que tienen negocios o su residencia en España, y a los que su pasado/presente chavista no les impide campar a sus anchas por los círculos privilegiados (económicos, sociales y políticos), Juan Carlos Escotet tiene asuntos oscuros fuera de nuestro país como, por ejemplo, su presencia en la Lista Falciani por tener cuentas en el HSBC suizo, tanto personales como de Banesco, su banco venezolano, de la que era apoderado.

Lo que queda claro es que la banca española se está beneficiando de la caída del Popular. Aún no hemos hablado del Santander. En su presentación de resultados semestrales, Ana Patricia Botín ha afirmado que el impacto en las cuentas del semestre no ha sido muy importante, pero que ya ha dado un pequeño beneficio de 11 millones de euros.

Lo verdaderamente importante es el cálculo que ha hecho del coste total de la operación. Según el Santander, será de 12.000 millones de euros que en parte será compensado con los 7.000 millones procedentes de la ampliación de capital. También ha informado que los depósitos en el Popular han crecido en 5.000 millones en las últimas semanas.

Lo que no se ha dicho en esa presentación es en el beneficio a muy corto plazo que se va a obtener. Ya explicamos ayer que las cifras de beneficio estarán por encima de los 30.000 millones de euros por los movimientos que se están realizando para la venta de la cartera inmobiliaria del Popular. Tampoco se ha dicho el beneficio que obtendrá el Santander del negocio de Pymes del Popular.

Todas las entidades bancarias españolas se están beneficiando de un modo u otro de la caída del Banco Popular. Los únicos perjudicados son los 300.000 pequeños accionistas, jubilados, empleados, pensionistas que lo han perdido todo y que están perdiendo hasta la salud. El dolor de estas personas está sirviendo para mejorar los resultados de la banca española, la sangre de las víctimas sirve, nuevamente, para abonar los parabienes de las «dictaduras privadas».

Mariano Rajoy “aplasta” a más de 300.000 accionistas del Popular mientras beneficia a presuntos corruptos venezolanos amigos de Nicolás Maduro y al buque insignia de la economía de Cataluña.

Pero, a ambos, de una u otra forma, ¿no los desprecia?

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3 Comentarios

  1. Es una lástima que estas verdades no salgan a la Luz, confío en la justicia que haga su trabajo y que de su merecido a quin toque.

  2. Pues yo no confio en la justicia, porque los casos que estamos viendo de corrupcion y de ladrones que quedan impune son demasiados, y no digamos de politicos del PP y con cargos muy importantes en el Gobierno.
    Por otro lado cuando se trata de dinero, no importa de donde proceda, da igual que sea catalan, venezolano o de Corea del Norte, asi es este Gobierno de mafiosos.

  3. España es el país de la ruina económica, aquí no hay futuro para nadie. Las pequeñas empresas están cerrando porque no pueden hacer frente a las burradas de dinero que piden de impuestos. La gente se esta quedando sin trabajo y si trabajan es por un sueldo miserable.. Los ciudadanos amuermados con el Sálvame y encima insultando a Podemos para creerse ellos más listos que nadie. Pues os daré una noticia, no es Podemos quien está arruinando el país sino los que están gobernando, y todos sabemos quienes son.

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