Rusia vuelve a ganar con 3-1 a Egipto en el segundo partido que disputan este Mundial 2018. Los anfitriones del torneo mostraron un gran nivel de juego y lograron sentenciar el partido en el minuto 60 con un 3-0 en el marcador. Los faraones no consiguieron generar mucho peligro aunque su estrella, Mo Salah, volviera al terreno de juego tras un periodo lesionado, y queda matemáticamente eliminada de la competición.

Rusia lo intentó desde el principio del encuentro metiendo un ritmo rápido al partido, al que la selección egipcia fue capaz de adaptarse pasados unos minutos de juego, y rematando hasta 8 veces en la primera parte del encuentro pero sin generar mucho peligro, solo 1 remate a puerta.

La selección de Egipto por su parte, empezó a animarse ofensivamente pasado un rato de partido y generó ocasiones intermitentemente, la más clara una de Salah casi al final de los primeros 45 minutos. Un Mohamed Salah al que se le ha visto algo mermado después de su lesión en la final  de la Champions, pero participativo aun así.

El segundo tiempo empezó muy desafortunadamente para los faraones que se metió en propia puerta en el minuto 47. Fue el lateral derecho Ahmed Fathy tras un remate de Zobnin que iba desviado, pero que al tocar en el defensa entró en la portería.

Aunque la selección egipcia generó alguna ocasión después de su error, ya que se veía fuera del Mundial, Rusia no bajó los brazos y marcó de nuevo por mediación de Denis Cheryshev en el minuto 59, y del delantero centro Artem Dzyuba en el 62, que hizo un gran partido intimidando a la zaga egipcia.

Egipto no se rindió y en el minuto 73 consiguió reducir distancias en el marcador con un gol de penalti, ocasionado y tirado por la estrella egipcia Mo Salah. El penalti fue ratificado por el VAR ya que el árbitro paraguayo Enrique Cáceres tuvo dudas sobre si había sido dentro o fuera del área. Tras esta acción los faraones mejoraron su juego pero sin existo, y los rusos siguieron intentando marcar un cuarto gol para sentenciar el partido que acabo con este resultado.

Colombia cayó con diez jugadores ante Japón (1-2)

Japón protagonizó la sorpresa de la jornada al derrotar a Colombia (1-2), una de las favoritas, que cometió un error decisivo al inicio del encuentro. En una desafortunada acción, a los tres minutos, Carlos Sánchez despejó con el brazo un balón que iba hacia la portería colombiana. El árbitro le expulsó, pitó penalti y Kagawa lo transformó en el 0-1. Todos los planteamientos se derrumbaron.

La selección colombiana estaba descompuesta por el gol en contra y la inferioridad numérica, pero logró recomponerse y se lanzó a por todas para tratar de remontar el partido. Japón trataba de defenderse como podía, en busca del contraataque, pero quedaba mucho tiempo y apenas notaba la superioridad numérica.

A falta de seis minutos para el descanso, Quintero aprovecho con picardía una falta al borde del área japonesa. Lanzó el balón raso por debajo de la barrera y el portero Kawashima lo atrapó cuando ya había rebasado la línea de gol. A pesar de las protestas de los japoneses, la tecnología de gol demostró que el tanto era válido y llevó el empate al marcador (1-1).

El esfuerzo pasó factura a Colombia durante la segunda mitad y Japón empezó a ver que tenía opciones de marcar, con varias jugadas de peligro fruto de la presión nipona. El guardameta Ospina lo paraba todo, pero había mucho que parar.

Colombia quemó sus naves con la entrada al terreno de juego de su estrella James Rodríquez, que no había salido de titular porque estaba ‘tocado’. Pero no había más remedio. La avalancha japonesa era imparable y el cansancio colombiano evidente, aunque la entrada de James hizo que sus rivales tuviesen más cuidado por los posibles contraataques.

Y llegó la jugada del gol definitivo (1-2). A falta de poco más de un cuarto de hora para el final, Honda saca un córner y Osako se anticipa a la defensa colombiana para cabecear al fondo de las mallas.

Los minutos finales fueron muy intensos. Colombia se dejaba la piel mientras Japón se defendía con uñas y dientes para desbaratar el peligro del equipo cafetero. Fue demasiado esfuerzo para Colombia, que atacaba con más ganas que efectividad, pero no pudo ser y los tres puntos fueron sorprendentemente para Japón.

Senegal aprovechó los errores de Polonia (1-2)

Un gol en propia meta de Cionek, a poco menos de diez minutos para el descanso,  llevó la ventaja al marcador de Senegal (0-1). El jugador polaco trató de desviar un balón de Gueye, pero lo introdujo en su propia portería. Hasta entonces, Senegal no encontraba la portería polaca en las incursiones que protagonizó, mientras Polonia no era capaz de crear jugadas de peligro.

En la segunda parte, Lewandowski comenzó con algunas ocasiones de peligro, con un cambio de estrategia de su equipo en busca de igualar la contienda. Senegal, por su parte, trataba de reforzar el centro del campo para mantener la ventaja en el marcador.

Un despiste de Polonia –otro regalo– llevó el segundo gol a Senegal cuando llevaban un cuarto de hora de la segunda parte. Los polacos no se dieron cuenta de que el árbitro había dado permiso para hacer un cambio y Niang aprovechó el despiste para hacerse con el balón, colocarse sólo delante del portero y batir a Szczesny (0-2).

Polonia quedó fuera de combate con este duro e inesperado golpe. Tardó unos minutos en reaccionar, pero volvió a entrar en juego y a crear ocasiones de gol, a pesar de la defensa senegalesa. Había mucho que remontar.

La selección polaca acortó distancias a falta de cuatro minutos, tras el saque de una falta fuera del área senegalesa que aprovechó Krychowiak para marcar un golazo de cabeza dentro del área africana (1-2).

Llegó un final de partido trepidante, con Polonia volcada al ataque en busca de igualar el marcador, pero no fue suficiente y Senegal se llevó tres puntos que, a priori, nadie hubiese esperado.

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