Autores:

Mariano Beltrán

Militante del PSRM-PSOE. Psicólogo. Investigador y en Marea Blanca

Estefanía Suárez


Los socialistas no estamos para obviar el interés general y poner el foco en el interés particular. Los socialistas estamos para transformar la realidad, y para hacer de nuestro entorno un lugar más decente en el que vivir. Es por eso que consideramos que ha llegado el momento de la pedagogía por parte de nosotros, militantes socialistas.

Hay situaciones excepcionales que requieren de medidas políticas excepcionales. A ningún socialista se le ocurriría criticar al compañero Patxi López porque gobernó Euskadi gracias al apoyo del Partido Popular; tampoco se le ocurriría a ningún socialista desdeñar la política de Odón Elorza, ex alcalde de San Sebastián y actual diputado en Cortes, porque gobernó gracias al PP. Hay situaciones excepcionales que requieren medidas excepcionales, sin que por ello peligre ni un ápice la política socialista.

Defendemos, en este contexto y bajo estas circunstancias, una abstención para que pueda gobernar la lista más votada y, sobre todo, para poder ejercer la oposición, para poder tumbar desde el Parlamento leyes de la derecha, para impulsar leyes sociales y para acabar con un PP que a nadie gusta y que todo el mundo sufre. Es en este contexto de excepcionalidad en el que nos movemos, como ya lo hicieron otros compañeros que fueron apoyados por todos y todas.

no alcanzamos a entender a un sector del PSOE que se comporta como el PCE

No se es más de izquierdas por perder elecciones; la izquierda que defendemos tiene vocación ganadora y no se amilana frente a las dificultades. Defendemos que es mejor para España y para el PSOE un PP en minoría que un PP en mayoría y no alcanzamos a entender a un sector del PSOE que se comporta como el PCE, siendo rígido ante un contexto profundamente cambiante no se avanza, se camina hacia el abismo. El PCE desapareció por anclarse en un dogma sin ver la realidad de alrededor. Que no nos pase a nosotros lo mismo.

Nosotros, militantes del PSOE y librepensadores, no podemos entender que no se comience a explicar ya el por qué es necesaria una abstención; creemos que nuestro partido y sobre todo la ciudadanía merecen respuestas por nuestra parte.

Somos conscientes de que tomar esta posición pública nos puede generar ciertas animadversiones, pero ser socialista es preocuparse primero por España, es hablar claro y con argumentos sólidos. Construir desde el respeto siempre es la mejor forma de avanzar.

La política, por mucho que se empeñen, no se puede explicar en 140 caracteres. Es una realidad mucho más compleja, tan compleja como la situación que vivimos. Twitter sirve para arengar a las tropas de un bando o del otro. El problema es que no es el momento de arengas, ni de pretender dar la impresión que los militantes estamos teledirigidos. Esto va mucho más allá de la cara o el equipo que lidera el proyecto, porque el Partido Socialista siempre ha sido mucho más que sus líderes. Toca ya dejar a un lado las descalificaciones y las conjuras de salón. Con serenidad debemos explicar la postura de cada cual, más allá de etiquetas que reducen todo a una simpleza insoportable y debemos hacerlo desde la base, porque las bases más allá de llenar mítines y pegar carteles, tenemos la mala costumbre de pensar por nosotros mismos. Cada uno con su punto de vista, con su posición, tan respetable como la del otro, porque las verdades absolutas no existieron nunca y este caso no es una excepción.

Es el momento de olvidar las filias y las fobias de cada uno, por dos motivos, primero porque las guerras internas, a las que ya estamos demasiado acostumbrados no aportan nada, ni al Partido, ni a la política, ni al proyecto socialista, ni a la ciudadanía. En segundo lugar, porque los “asuntos” internos del Partido le interesan más bien poco a quien nos vota y de ninguna manera nos van a ayudar a salir de la encrucijada en la que nos encontramos.

¿No deberíamos empezar por respetar la postura del otro y a partir de ahí intentar construir? Si hay algo común a unos y otros, es que en el ideal de todos no está 4 años más de gobierno de austericidio y quizás esta sea precisamente una de las claves, cual es la mejor forma de poner freno a las políticas del PP.

La respuesta es claramente NO

Lejos quedó ya aquel escenario político en el que dos eran los protagonistas y el resto satélites más o menos necesarios. La “nueva” política se parece más a Borgen que a Juego de Tronos. Exige nuevas formas y nuevas prácticas. Probablemente estemos ante un momento en nuestra historia en el que el Parlamento esté destinado a jugar un papel más fundamental. Un Parlamento que por primera vez ponga coto, real, a la acción del Gobierno, que no podrá mover ficha si no cuenta con el apoyo del resto de los grupos ¿En este escenario sería posible que el Partido Popular sacase adelante alguna de las durísimas iniciativas que hasta ahora ha llevado a cabo? La respuesta es claramente NO porque enfrente se encontraría una oposición que tendría mucho que decir.

Por tanto la disyuntiva no es PP sí o PP no. La pregunta es si queremos un PP absolutamente controlado por la oposición o queremos correr el riesgo de ir a unas terceras elecciones donde, visto lo visto, lo más probable sería que aumentase su mayoría. Y decimos “visto lo visto” porque desde que aparecieron las nuevas formaciones políticas, el foco en cuanto se publicaba una encuesta se ponía en el segundo lugar, en si había sorpasso o no lo había. Pero la realidad antes y ahora, es que ni una sola encuesta reflejaba algo diferente a que el PP sería y es la fuerza más votada.

Ningún socialista quiere un Gobierno de Rajoy; no saber diferenciar el sí de la abstención en un régimen democrático denota bastante miopía política. La abstención posibilitaría la caída de la LOMCE, de la cadena perpetua revisable o facilitaría de hecho la reprobación del ministro Fernández Díaz o la creación de una Comisión de Investigación Parlamentaria sobre la Gürtell. Nada de esto puede darse si no hay un gobierno, y puesto que es mejor un PP en minoría que un PP en mayoría, hagamos del Parlamento, del poder legislativo, un poder útil para la transformación social.

Pero sin duda hay una razón poderosa para abstenerse: la Declaración de Granada, en la que los socialistas acordamos apostar y construir de un modo proactivo un estado federal. Pensamos que una abstención condicionada, entre otras cosas, a que España sea un estado federal es un paso adelante para todos y todas. Para esta reforma de la Constitución nos hace falta inevitablemente el Partido Popular, en el Congreso y en el Senado, en el que recordemos que tiene mayoría absoluta.

Los socialistas podemos morir de ego, o podemos apostar por transformar España desde la oposición y hacer de este país algo más justo, igualitario y, dado el contexto que lo permite, hacer de España, por fin, un estado federal.

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2 Comentarios

  1. Menuda basura todo lo que se ha escrito aquí, si tu quieres creer lo que escribes, allá tu, yo solo sé como ciudadana, que nadie le ha preguntado a los que de verdad tienen el derecho a tomar esa decisión, que es el pueblo, porque si hiciéramos referendum para estas decisiones que considero muy importantes, otro gallo cantaría. Podrás justificar todo lo que quieras la abstención, pero para mi es un acto de cobardía impropia de un partido, supuestamente, de izquierda, y eso que dice que será para un bien común no se lo cree ni dios, porque ya llevamos años de austeridad y nos queda otros años por delante de maltrato laboral y social, y todo gracias a ese PSOE corrupto hasta la medula. Lo siento pero NO, era la única respuesta que podíais haber dicho, la abstención ha sido claramente y a todas vistas una traición clara a los militantes a un partido que se supone defiende los intereses del pueblo y de la clase obrera.Yo no voto a PSOE, pero antes tenía un ideal, para mi este partido ha muerto HOY del todo. Así que llevaros los cuentos a palacio con vuestro rey, que aquí nosotros vivimos en la realidad y no vamos dejar de insistir hasta echar a toda esa basura que anda mintiendo y enriqueciendose a costa del pueblo. La verdadera oposición es la que ha tenido el valor de decir NO señor Rajoy NO PSOE de los barones. Y la proxima vez, pregunten al pueblo, y no sean señores del PSOE tan pretenciosos, que aquí abajo no estamos miopes, lo ves todo muuy claro.

    • Ideales, valentía… dices que vives en la realidad. La realidad es que el PP ganó las elecciones en diciembre y luego las ganó otra vez, con más margen, en julio. La realidad es que el PSOE perdió y Podemos perdió aún más.

      Todas las proyecciones estimaban que el PP ganaría otra vez, con incluso más margen, en diciembre. ¿Qué valentía es hacer que el PP gane otras elecciones con más margen? ¿A qué propósito sirve eso?

      La realidad es que al PSOE y a Podemos les toca estar en la oposición porque no han conseguido ponerse de acuerdo. Ya sé que los dos se echan las culpas mutuamente. El PSOE dice que Podemos pactó con los independentistas para atacar al PSOE. Podemos dice que el PSOE pactó con Ciudadanos para atacar a Podemos. Sea lo que sea, la realidad es que no han conseguido acordar nada y por tanto los dos se van a la oposición. Y para que haya oposición hace falta gobierno.

      Para derogar la LOMCE hace falta un gobierno al que hacer oposición.
      Para derogar la Ley Mordaza hace falta un gobierno al que hacer oposición.
      Para subir las pensiones hace falta un gobierno al que hacer oposición.
      Para negociar los presupuestos y reducir su austeridad hace falta un gobierno al que hacer oposición.

      Esas cosas son reales. Tienen un impacto material en la vida de la gente. Esas poesías líricas de la valentía, el pueblo, la dignidad, la lealtad, etc. que se usan para justificar el negarse a todo por sistema y seguir sin gobierno y sin oposición no son más que paparruchas.

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