Fue salir Gareth Bale en el minuto 61 y la final de Champions League cambió por completo. El Real Madrid no había sido capaz de encontrar su sitio hasta entonces y el Liverpool había conseguido llevarle a su terreno, sin que supiese evitar la presión de los ingleses.

Un hábil Benzemá supo aprovechar el error del portero Karius al sacar con la mano y metió la pierna de manera portentosa para llevar el 1-0 al marcador y cambiar el panorama del partido. Poco duró la alegría, porque apenas cuatro minutos después Mané aprovechó un rechace a la salida de un córner para anticiparse a Keylor Navas y empatar el encuentro.

En eso llego Bale, que entró al terreno de juego para sustituir a Isco y obrar el milagro a tres mil kilómetros del Bernabéu. Dos genialidades, dos golazos sentenciaron la decimotercera –o, como diría el malogrado Ángel Nieto, la 12+1– Champions para las vitrinas de un Real Madrid que necesitaba este título para salvar con honores una temporada liguera para el olvido.

Una chilena de antología de Bale, en el minuto 64, cambió el rumbo de la final y sentenció en el 83 con un cañonazo que dobló las manos de Karius. Imposible detener.

Nada pudo hacer el Liverpool, que no dio se dio por vencido hasta el pitido final y continuó luchando sin descanso con el apoyo impagable de una ejemplar afición que no dejó de animar hasta el final.

El primer tiempo tuvo dos partes claramente diferenciadas, marcadas por la lesión del goleador Salah. El Liverpool dominó el partido hasta el minuto 25 haciendo gala de un gran derroche físico, que hacía presagiar que le iba a pasar factura.

El Real Madrid necesitó un cuarto de hora para entrar en juego y hacer su primer lanzamiento peligroso por medio de Cristiano Ronaldo. Keylor Navas y Sergio Ramos tenían que emplearse a fondo para contrarrestar la avalancha del equipo inglés.

Un forcejeo con Sergio Ramos terminó con la lesión de Mohamed Salah por una mala caída sobre el hombro. Un mazazo psicológico para el Liverpool que da aire al Real Madrid, aunque los blancos no llegaban con peligro.

A falta de poco más de diez minutos para el descanso, Carvajal cayó lesionado y tuvo que retirarse. Un duro golpe para el jugador, pero el Real Madrid continuó adelante hasta que llegó el gol anulado a Benzemá que remató un balón rebotado tras un gran disparo de Cristiano, pero el portugués estaba en fuera de juego.

La decimotercera ya brilla con luz propia en las vitrinas del Real Madrid y los seguidores del club blanco pueden, al fin, terminar la temporada contentos con una proeza de la que poder presumir.

 

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

 

¿Quieres recibir las novedades de Diario16?
Compartir
Artículo anteriorRicciardo aplasta a Verstappen, cuali GP Mónaco 2018
Artículo siguienteAlbert Rivera cayó en su propia trampa
Periodista con 27 años de profesión a sus espaldas, ha trabajado en medios de Comunicación de Extremadura y Castilla y León, además de colaborar con prensa económica como el Cinco Días y de poner en marcha su propia agencia de Comunicación Comunica2, que se ha caracterizado por la organización de eventos nacionales e internacionales y gabinetes de Comunicación para empresas públicas y privadas. También ha dirigido campañas de Comunicación Política y asesorado a personajes públicos. Según su criterio, los principios básicos del Periodismo, sólo pueden tener como base la libertad de expresión. Algo que empresas e instituciones políticas se han ocupado de manejar en favor de sus intereses.

1 Comentario

  1. Vaya un artículo, bah.
    Ha pagado el ronaldo los 14.700.000 euros que deben a TODOS los españoles.
    Eso si que sería noticia.
    Maricas con cortes de pelo raros cada día y llenos de tatuajes, que no producen nada positivo, y las noticias, salen diciendo que han robado al fisco, o se les ha olvido declarar lo que “sudan”.
    Mañana con este título, las Familias robadas del Banco Popular, ya tienen para salir adelante, y el problema resuelto.
    País de analfabetos y palurdos.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

veinte − diecinueve =