La deriva ideológica de José María Aznar hacia posiciones neocons ha terminado de estallar en el seno del PP. El presidente de honor ha renunciado a su cargo y a participar en la vida interna del partido conservador mediante una carta en página web. Conservará su condición de militante pero se aparta de la dirección o de cualquier actividad vinculada al propio partido.

La excusa ha sido que la fundación FAES está completamente desvinculada del PP y que ninguno de sus patronos tampoco ostenta cargo alguno. “No tengo palabras para expresar mi gratitud, reconocimiento y afecto a los militantes del Partido Popular por su dedicación, esfuerzo y servicio a España y, particularmente, por su generosidad y lealtad hacia mí durante tantos años. Me siento muy orgulloso de ser uno más entre ellos” termina la misiva.

 

Distintas opiniones

Aznar, desde su atalaya de FAES, criticó duramente a Soraya Sáenz de Santamaría por afirmar que igual deberían haber pactado el Estatut junto al PSOE. Para los ultraconservadores no haber solicitado firmas en la calle para apoyar el recurso de anticonstitucionalidad del Estatuto y que se apoyen a hora en el PSOE para el diálogo en Cataluña es el verdadero problema. Ese PSOE del pacto del Tinell y de Rodríguez Zapatero que les hizo creerse los crispadores a los miembros del PP.

Mariano Rajoy ha ido eliminando, poco a poco, a todos aquellos que tuviesen un pequeño tufo a aznarismo de la dirección del PP. Aquellos que no han dimitido por haber sido encausados en casos de corrupción, claro. El presidente del gobierno ha ido construyendo un equipo más demócrata cristiano que neoconservador. Con más técnicos de perfil bajo pero más eficaces en la gestión. Incluso dentro del partido ha ido dando paso a perfiles más liberales tanto en lo económico como en lo social. Intenta conjugar lo viejo con lo nuevo aunque eso suponga tener fuertes distensiones como en el caso de Rita Barberá. Los más liberales pedían su expulsión y los más conservadores que se la defendiese más.

 

El neoconservadurismo español y ¿un nuevo partido?

Aznar ha ido poco a poco llevando tejiendo una serie de relaciones con diversos think tanks estadounidenses y latinoamericanos, cuando no ha sido él mismo el promotor de alguno de ellos. Gracias a su posición en News Corporation, la empresa de Rupert Murdoch, el ex-presidente ha tenido la oportunidad de contactar con lo más granado del neoconservadurismo estadounidense. La NDE (National Endowment for Democracy), USAID (gestión de fondos para la lucha por las libertades) o el International Republican Institute son solo alguno de esos poderosos centros de pensamiento en los que Aznar se siente a gusto.

Desde que decidió desvincular a FAES del Partido Popular existe un persistente rumor en la villa y corte sobre la posibilidad de que Aznar esté pensando en crear un nuevo partido más a la derecha del PP. ¿Será ahora el momento elegido? Al menos cuenta con fondos para intentarlo gracias a sus vínculos internacionales y la llegada de Donald Trump a la presidencia estadounidense. Su pensamiento está lejos de ser el del partido conservador y lo que más le molesta al führercito, como le llamaba Castro, es que SU obra ya no sea SUYA. Algo que ha dejado caer en diversos cócteles de la gente buena de Madrid.

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1 Comentario

  1. más a la derecha del PP hablariamos de un partido nazi?? se van a ir a ese partido sus amigos Esperanza Aguirre, Pantuflo, Federico, Pedro Jota o Mayor Oreja?? entablará alianzas con Donald Trump o Putin?? torpedearán a Rajoy como están haciendo hasta ahora desde FAES y la prensa afin?? querrán llevar al país a un nuevo ladrillazo especulativo o a una nueva guerra contra Siria, Irán, Iraq, o cualquier país musulmán??

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