Los depósitos a plazo fijo son uno de los productos de ahorro más clásicos. Los más conservadores se apoyan en ellos para conseguir rentabilidad sin asumir ningún tipo de riesgo. A pesar de ser uno de los productos bancarios más sencillos de comprender, antes de invertir el dinero hay que tener clara toda la letra pequeña del producto para evitar problemas en el futuro.

Uno de los puntos del contrato que suele ocasionar más de un quebradero de cabeza a los amantes de los depósitos es la cancelación anticipada. Cuando se invierte dinero en un plazo fijo, se hace pensando que no se necesitará durante ese tiempo. No obstante, siempre puede ocurrir algún imprevisto en el que se plantee la necesidad de recuperar el dinero que se tiene retenido en el depósito. Como recuerdan desde el comparador de productos financieros HelpMyCash.com, al retirar antes de tiempo el capital, habrá que asumir una penalización que, en la mayoría de ocasiones, comportará la pérdida total de los intereses generados.

¿Cuánto puede cobrarnos el banco por cancelar el depósito antes de tiempo?

Para empezar, hay que recordar que la cancelación anticipada no es una opción disponible en todos los bancos. Existen entidades que no permiten de ninguna forma rescatar el dinero del plazo fijo hasta que venza el depósito.

Pero estos no son la mayoría. Gran parte de los bancos son conscientes de que el cliente puede sufrir un imprevisto y, por tanto, necesitar el dinero del plazo fijo. Pero no lo suelen dar a cambio de nada, sino que, para rescatarlo, el cliente debe asumir una penalización. Estas suelen tratarse de una reducción de los intereses que se habían pactado previamente. También hay bancos que aplican una comisión que oscila entre el 0,5 % o el 1 %. No obstante, según el código de buenas prácticas bancarias, la penalización no puede ser superior a los intereses generados, por lo que nunca se perdería el capital inicial.

Trucos para perderle el miedo a la cancelación anticipada

Para evitar el mal trago de tener que cancelar un depósito y asumir la penalización posterior, hay que estar seguros de que no se necesitará el dinero, porque, como se ha explicado, cancelarlo puede suponer perder los intereses.

Lo ideal sería encontrar depósitos rentables que permitan la cancelación anticipada sin coste. Sin embargo, la oferta de productos con estas condiciones es residual. Por ello, disponemos de otras opciones. Primero de todo, se puede buscar un depósito a corto plazo, de entre uno y seis meses. De esta forma, no habrá que esperar mucho hasta que venza la imposición y se pueda recuperar el dinero. De hecho, puede ser más recomendable un depósito a corto plazo, porque hacer una predicción de cuándo se necesitará el dinero a lo largo de los años que dure el depósito es complicado.

Por otro lado, también se pueden abrir varios depósitos de menor cantidad. Así, en caso de necesitar liquidez, probablemente solo se deberá cancelar una de las imposiciones, de forma que la penalización solo se aplicaría a esa parte del capital.

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