El Consejo de Ministros ha aprobado el Real Decreto por el que se modifica la estructura orgánica básica del Ministerio del Interior que ha presentado su titular, Juan Ignacio Zoido. Estas modificaciones tienen lugar en plena crisis después que la oposición en el Congreso pusiera en entredicho la posibilidad de una posible policía política para evitar investigar las supuestas tramas de corrupción del PP. Sin lugas a dudas, una iniciativa para limpiar la imagen del Ministerio del Interior, después de que se pusiera en entredicho la etapa de José Fernández Díaz.

El eje sobre el que gravitan las modificaciones introducidas es afrontar con mayor eficacia, y empleando la innovación como elemento fundamental de fortalecimiento de la seguridad, las actuales y futuras modalidades delictivas dentro de un modelo de seguridad en cuyo núcleo se encuentra “la seguridad de las personas”. Se trata, en definitiva, de introducir mejoras para maximizar los éxitos que a diario obtienen las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en su lucha contra cualquier manifestación de criminalidad, según el Ministerio del Interior.

La nueva estructura aprobada por el Gabinete de Mariano Rajoy se inscribe en lo que el ministro del Interior, en su comparecencia en el Congreso de los Diputados del pasado 21 de diciembre en la que presentó las líneas estratégicas de su gestión, denominó Políticas de Seguridad para las Personas, dentro del plan de Política de Seguridad Nacional para el siglo XXI. Un conjunto de iniciativas dirigidas a hacer frente a las amenazas que se ciernen sobre la pacífica convivencia con el fin de garantizar a los españoles la libertad y la seguridad por igual grado.

Frente a la globalización de la delincuencia

Guiada por este objetivo, la reforma que recoge el Real Decreto introduce importantes cambios tanto en la estructura como en la organización de las direcciones generales de la Policía Nacional y de la Guardia Civil, que mantenían un modelo que no había sido modificado en los últimos cinco años. Dado el tiempo transcurrido sin que se realizara cambio alguno en la estructura y organización de ambas direcciones generales, el Ministerio del Interior ha considerado necesario acometer esta reforma al constatarse que los nuevos retos en materia de seguridad exigían nuevas respuestas.

Entre estos retos se encuentra en primer lugar la amenaza del terrorismo yihadista que llevó al Gobierno de España a situar en junio de 2015 la alerta antiterrorista en nivel 4, sin que se puedan aventurar cambios en el tiempo inmediato. Aunque la seguridad en España se encuentra entre las de mayor calidad de los países avanzados, en los últimos años la delincuencia ha evolucionado hacia entornos digitales que obligan a realizar ajustes para garantizar que también frente a los nuevos delitos electrónicos se puede ofrecer al conjunto de los españoles mayores garantías de seguridad. Además, en las últimas fechas España, al igual que otros países, ha sido objeto de dos graves ciberataques, y las delincuencias común y organizada han incrementado sus actuaciones en el ciberespacio.

Este escenario de “globalización de la delincuencia” requiere de la actualización de las estructuras y de la organización de los cuerpos de seguridad del Estado que tienen la misión constitucional de combatirlas. Por ello, el Real Decreto determina funciones y reordena competencias dentro de la Guardia Civil y de la Policía Nacional para potenciar el nivel de excelencia en el trabajo que ambas Instituciones realizan para garantizar la seguridad y libertad de los españoles.

Tras cinco años sin que se produjera cambio alguno, el Ministerio acomete un nuevo modelo de estructura y organización, especialmente en la Policía Nacional y en la Guardia Civil

El Real Decreto recoge que, dependiendo del director general de la Policía Nacional -mantiene las mismas competencias que hasta ahora bajo la coordinación del secretario de Estado de Seguridad-, están las siguientes jefaturas: Jefatura Central de Seguridad Ciudadana y Coordinación; Jefatura Central de Información, Investigación y Ciberdelincuencia; Jefatura Central de Recursos Humanos y Formación, y Jefatura Central de Logística e Innovación.

En cuanto a la Guardia Civil, dependiendo también de su director general -mantiene las mismas competencias que hasta ahora bajo la coordinación del secretario de Estado de Seguridad-, están los siguientes órganos: Mando de Operaciones Territoriales; Mando de Información, Investigación y Ciberdelincuencia; Mando de Personal y Formación, y Mando de Apoyo e Innovación.

Tanto esta nueva estructura de la Guardia Civil como de la Policía Nacional permite una dirección más horizontal de las mismas, con mayor claridad de funciones de sus órganos operativos para lograr así una mayor eficiencia de la seguridad en el territorio y, sobre todo, de las personas.

Redistribución de competencias

Las competencias que tenían la Dirección Adjunta Operativa de la Policía Nacional y de la Guardia Civil son redistribuidas en la nueva organización, en el caso de la Policía Nacional, en la Jefatura Central de Seguridad Ciudadana y Coordinación y la Jefatura Central de Información, Investigación y Ciberdelincuencia. En cuanto a la Guardia Civil, las competencias pasan al Mando de Operaciones Territoriales y al Mando de Información, Investigación y Ciberdelincuencia.

De esta manera, la Jefatura Central de Seguridad Ciudadana y Coordinación y el Mando de Operaciones Territoriales tienen la responsabilidad fundamental de garantizar la prevención y reacción frente al delito en cada territorio, así como implementar la coordinación de las unidades territoriales, jefaturas superiores y comisarías, zonas y comandancias, y unidades especiales.

Por su parte, la Jefatura Central de Información, Investigación y Ciberdelincuencia y el Mando de Información, Investigación y Ciberdelincuencia tienen la responsabilidad de gestionar las operaciones más especializadas en materia de Información, Policía Judicial, Policía Científica, Criminalística, y Extranjería y Fronteras.

Para maximizar la coordinación en materia de lucha antiterrorista, responsabilidad que seguirá estando en manos del secretario de Estado de Seguridad, cada uno de los Cuerpos nombrará un coordinador antiterrorista, que dependerá de la Jefatura Central de Información, Investigación y Ciberdelincuencia (Policía Nacional) y del Mando de Información, Investigación y Ciberdelincuencia (Guardia Civil).

Con las modificaciones recogidas en el Real Decreto, el Ministerio del Interior, que dirige Juan Ignacio Zoido, materializa el plan de Política de Seguridad Nacional para el siglo XXI anunciado en el Congreso de los Diputados, y, en consecuencia, la Policía Nacional y la Guardia Civil, con una estructura actualizada y con la innovación como elemento crucial, incrementarán sus éxitos ante los nuevos retos en materia de seguridad.

Subsecretaría del Interior

En cuanto a la Subsecretaría, se lleva a cabo un reajuste competencial en el ámbito de la inspección de servicios, asumiéndolas la nueva Subdirección General de Calidad de los Servicios e Innovación a través de la que se ejercerán también funciones de planificación y racionalización horizontal de los servicios del Ministerio en materia de administración electrónica y tecnologías de la información.

La Secretaría General Técnica asume las funciones en materia de información y atención al ciudadano que hasta ahora eran ejercidas por la Dirección General de Apoyo a  Víctimas del Terrorismo.

La Subdirección General de Asilo pasa a denominarse Subdirección General de Protección Internacional recogiendo de esta forma más precisa sus funciones reales.

Igualmente, se actualizan las competencias de la Dirección General de Protección Civil y Emergencias a los novedosos cambios en la Ley 17/2015, de 9 de julio, del Sistema Nacional de Protección Civil.

Asimismo, en la Dirección general de Tráfico se ha llevado a cabo una actualización de sus funciones ampliando los campos en los que desarrolla sus actuaciones.

Finalmente, cabe señalar que la aplicación de este Real Decreto no conlleva aumento alguno de coste de funcionamiento de los respectivos órganos directivos y no supone incremento de gasto público.

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Periodista en cuerpo y alma, licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad del País Vasco, tras 15 años en medíos de comunicación, creó Comunica2 con su compañero de vida y también periodista, Sergio Arestizabal, para demostrar que otra forma de comunicar es posible. Tras sufrir censura y presiones de los poderes públicos en el ejercicio de su profesión, hoy es libre y Directora de Comunicación de HoffmannWorld y Catalina Hoffmann. Asesora a personas y empresas en crisis o injustamente juzgados por la opinión pública y publicada. Hoy tiene el reto de que el Periodismo abra un profundo debate interno sobre cómo recuperar la honorabilidad de aquellas personas a las que por error enturbió su imagen pública. Inconformista y crítica, como debe ser una periodista.

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